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INVESTIGACIÓN

Energia

| Artículos de opinión

Hacia una definición democrática y nacional de la Energía

Autor | Federico Bernal


Conflictos de Interes
El autor no manifiesta conflictos de interés


Palabras Claves
Benjamin Sovacool, crisis energética, fiscal Nisman, denuncia, energía, OETEC, Federico Bernal, Daniel Montamat, Mario Blejer, seguridad energética, neoliberalismo



04-02-2015 | Más reflexiones sobre la cuestión energética en la denuncia de Nisman... Este artículo sirve de introducción a la segunda parte del Informe "La denuncia de Nisman y la cuestión energética nacional" (Federico Bernal y Ricardo De Dicco - OETEC), cuyo resumen ejecutivo fuera publicado el domingo 25 de enero en el Suplemento de Economía de Tiempo Argentino. En la primera parte del informe, analizamos en la denuncia la utilización de uno de los principales caballitos de batalla del conservadurismo argentino, esto es, el recurrente diagnóstico de "crisis energética"; vimos además con qué frecuencia se le echó mano y en qué "elementos probatorios" fue sustentado. Asimismo, investigamos si, en función del diagnóstico de "crisis energética" adoptado por Nisman, nuestro país precisó alguna vez y de forma perentoria de crudo iraní. La segunda parte de este informe, que aparecerá en los próximos días, se motiva en la necesidad de proseguir analizando la insostenibilidad de la denuncia del fallecido fiscal, en particular cuando el debate político y mediático se ha venido desnaturalizando -con la clara intención de profundizar la operación política contra la Presidenta de la Nación- al centrarla, más que en la denuncia propiamente dicha, en la trágica muerte de Nisman (hecho sobre el que deberá expedirse la Justicia). Ni el neoliberalismo doméstico, ni sus colegas extranjeros hablan ya siquiera de alguna de las 290 páginas del absurdo escrito.


Hacia una definición democrática y nacional de la Energía
En la segunda parte del referido informe abordaremos en detalle los conceptos, definiciones e indicadores existentes en la literatura internacional especializada que dan cuenta del estado energético (la salud) de una nación. Estudiaremos su confección y aplicación por parte de los principales investigadores y centros de referencia mundiales en la materia. Plantearemos interrogantes claves y los responderemos. Por ejemplo: ¿qué es una crisis energética y cuáles son sus causas? ¿Existen ejemplos concretos? ¿Una balanza comercial energética deficitaria es sinónimo de "crisis energética" o de una política sectorial desastrosa? ¿Importar hidrocarburos y/o sus derivados es indicativo excluyente de una situación de "crisis"? ¿Cómo se diagnostica la salud energética de una nación? ¿Cuál es el significado de "seguridad energética" y para qué se la aplica? Y, finalmente, las preguntas del millón: ¿hay "crisis energética" en la Argentina? ¿Qué opinan prestigiosos especialistas regionales e internacionales? ¿Energía para qué, para quiénes? A propósito, cabe señalar que este segundo informe se nutrirá de las investigaciones y los resultados en el marco del estudio científico-técnico encarado por el Observatorio de la Energía, la Tecnología y la Infraestructura para el Desarrollo (OETEC) denominado "Laboratorio en Seguridad Energética". Se trata de una iniciativa que cuenta con la participación de más de veinte colaboradores locales, regionales e internacionales y que lleva más de un año de vigencia. Pues bien, en el marco de dicha iniciativa y en función de los interrogantes anteriormente planteados, todo a la luz de la denuncia de Alberto Nisman y su basamento energético, es que hemos decidido convocar a uno de estos especialistas, por cierto, de reciente incorporación.

Significado de una "crisis energética" y ejemplos
Le preguntamos al Dr. Benjamin Sovacool, Director del Centro Danés de Tecnologías Energéticas y Profesor de Negocios y Ciencias Sociales de la Universidad de Aarhus (Dinamarca), cómo define una "crisis energética". Nos respondió: "Es una pregunta compleja que siempre requiere de contextualización. Repreguntaría: crisis energética... ¿para quién y en qué momento en particular? En términos generales, las causas pueden ser externas, tales como un conflicto importante o la volatilidad del precio del crudo; o internas, como el cambio del sistema político o un accidente energético importante como el de Fukushima". Le pedimos luego que nos brinde algunos ejemplos: "...las interrupciones físicas del suministro energético... (la Crisis del Canal de Suez), las controversias comerciales (Rusia y Ucrania), los eventos meteorológicos (huracán Katrina), los sabotajes (oleoductos iraquíes), los accidentes técnicos (el apagón en el noreste de Estados Unidos y Canadá en 2003) o una capacidad de generación doméstica inadecuada (la crisis eléctrica de California en 2002)...".

Crisis energética en el país del entrevistado
Sovacool es estadounidense pero vive en Dinamarca. Le consultamos si dicho país había pasado por una situación de crisis en el sector energético. "Sí, su mayor crisis se produjo durante las crisis petroleras de los años setenta, cuando dependían del petróleo importado para más del 90% del consumo energético final total. En respuesta, se aprobaron aumentos de los impuestos a la gasolina, el diesel y al petróleo crudo por primera vez en 1974 tras la crisis del petróleo ocasionada por el embargo de la OPEP, ampliándose de manera significativa en 1985 cuando cayó el precio del petróleo. Estas medidas fueron seguidas por impuestos adicionales para el carbón en 1982, el dióxido de carbono en 1992 y el gas natural y el dióxido de azufre en 1996. Estos impuestos aumentaron más de $ 25.000 millones de 1980 a 2005, y ayudaron a Dinamarca a evitar los problemas económicos (como la inflación) asociada con el aumento de las exportaciones de petróleo y gas natural, y creó ingresos para que el gobierno promoviera la eficiencia energética y los programas de investigación sobre energías renovables. Las plantas generadoras de calor y electricidad (CHP por sus siglas en inglés) alimentadas por gas natural y biomasa, incluidos los residuos forestales y la paja, se ampliaron para abastecer a la mayor parte del país de calor y de una cantidad sustancial de electricidad. Dinamarca es líder mundial en el uso per cápita de electricidad eólica, así como en la cuota de electricidad eólica como porcentaje de la oferta nacional".

¿Crisis energética en la Argentina?
En el Laboratorio "Seguridad Energética" del OETEC hemos venido recopilando y monitoreando las actividades de especialistas energéticos de los cinco continentes durante más de un año. Los hemos venido entrevistando desde entonces. Sus artículos y aportes más relevantes son traducidos a nuestro idioma para llegar al lector latinoamericano. A todos se les consulta su opinión sobre la existencia o no de crisis energética en la Argentina. Esta es la respuesta del Dr. Sovacool, de quién amerita decir ha servido como consultor para el Departamento de Energía de EE.UU., el Banco Mundial, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Comisión Económica y Social de las Naciones Unidas para Asia y el Pacífico. ¿Hay crisis energética en la Argentina? "Cuando uno habla de la seguridad energética, es importante preguntarse entonces: ¿para quiénes la seguridad energética y en comparación con qué? En este sentido, no hay país en el mundo que esté libre de poseer gente descontenta con la propia situación energética (por ejemplo: precios de la energía, la fiabilidad de la red eléctrica nacional, los derechos de paso de ductos, etc.). En mi opinión, la Argentina parece contar con pequeños grupos de personas descontentas. Pero si la cantidad es pequeña, y los problemas son manejables, entonces eso implica que las afirmaciones de la derecha partidaria sobre una crisis energética son pura retórica y no están basadas en la realidad. Sí, por el contrario, hay enormes disparidades en el acceso a la energía moderna entonces una crisis podría ser real. Todo depende de en función de qué interés esté uno hablando. Luego viene el asunto de seguridad energética comparado con qué. La Argentina podría estar desempeñándose no idealmente en algunos indicadores, pero probablemente esté mejor que la mayoría de los países de América del Sur y, ciertamente, mejor que países OPEP o países en desarrollo de África subsahariana y Asia. La seguridad energética debe analizarse siempre en contexto. El reconocimiento de este abordaje tal vez obligue a los analistas argentinos a ser más cuidadosos y matizar las argumentaciones de su discurso. Nunca olvide preguntar: seguridad energética... ¿para quién? Este interrogante va a la médula de la cuestión energética".

De Nisman a Mario Blejer
El 21 de enero (dos días después de conocido el deceso de Nisman), durante una reunión de la World Economic Forum, el economista de fina estampa neoliberal, Mario Blejer, ex director del Centro de Estudios para la Banca Central del Banco de Inglaterra y actual asesor económico de José Pepe Scioli, señaló, entre otras máximas conservadoras, que en la Argentina "existió una desastrosa política energética que convirtió, en términos de la balanza de pagos, un superávit en déficit... y esto es lo que debe ser corregido". Preguntamos al Dr. Sovacool si una balanza deficitaria es sinónimo de "crisis energética" (porque esto es lo que el señor Blejer quiso decir): "Creo que es un error pensar que una sola variable, por caso la balanza de pagos o la dependencia de la importación energética o hasta incluso el precio de la energía, puede capturar adecuadamente la complejidad de la seguridad energética. Por eso, en nuestra investigación anterior argumentamos que la seguridad energética debe siempre implicar las siguientes cinco dimensiones: disponibilidad, accesibilidad, eficiencia, planificación y gobernanza. Esto sugiere que usted necesita por lo menos cinco o incluso diez indicadores repartidos en esas dimensiones. La balanza de pagos o el déficit puede ser uno de ellos, pero no el único".

La salud energética de una población
No, Mario Blejer, una política energética "desastrosa" es la que genera pobreza energética en el pueblo, en el aparato industrial y productivo; es la que planifica el saqueo de recursos for export, en detrimento del mercado interno. ¡La energía, señor Blejer, no está para generar excedentes en dólares! De lo anterior se desprende que el concepto clave de una política energética acertada es la asequibilidad de la misma. A propósito, Sovacool nos explica que "la asequibilidad tiene cuatro dimensiones: estabilidad, acceso, equidad y precio. Asimismo y para reflejar la asequibilidad, el índice se basa en cuatro parámetros: estabilidad de precios de la electricidad, porcentaje de la población con acceso a la red eléctrica, número de hogares dependientes de los combustibles tradicionales y el precio de venta minorista de las naftas. El parámetro de la volatilidad del precio de la electricidad residencial usa las tarifas minoristas de la electricidad, o la estabilidad del precio con incrementos cada cinco años y capta lo predecible de los aranceles de electricidad minorista para un lugar determinado. El porcentaje de la población con acceso a la red eléctrica y el número de hogares dependientes de los combustibles tradicionales reflejan diferentes elementos de la justicia, la pobreza, el acceso y la equidad en materia de electricidad. El precio de venta minorista de la nafta indica el nivel de fiscalidad y las tasas de impuestos y subsidios aplicados a los precios del petróleo local, donde los precios más bajos probablemente llevan a un mayor acceso a la energía dado que un número mayor de familias de bajos ingresos puede permitírselos".

La salud energética del país es la salud energética de su pueblo
El conservadurismo argentino y su zoncera de la "crisis energética" -como se dijo, cuestión medular de la operación política contra la Presidenta de la Nación iniciada con la denuncia del fiscal Nisman y profundizada con su muerte- se aprovecha de una enorme y estratégica falla (léase, falta) del campo popular: el proyecto político vigente no ha definido aún un, mucho menos divulgado y enseñado a la sociedad, su propio concepto de energía. Blejer dice lo que dice y parecería ser verdad impoluta por la misma ausencia. Ídem para las argumentaciones de los ex secretarios de Energía liderados por Daniel Montamat. Pero la zoncera se viene a pique, primero, con un poco de sentido común, segundo, con un poco de sentido nacional, y con ambos sazonados de los mejores especialistas y trabajos internacionales en la materia. Resulta pues y a todas luces perentorio trabajar en una definición de la "energía" pero pensada desde la seguridad jurídica del ciudadano y la normal evolución del país en cuanto a su autosuficiencia y modernización económica, así como sustentado en un desarrollo equilibrado y progresivo para sus 23 provincias. La definición de energía que Socavool nos provee es la que abunda en el mundo (en realidad es el neoliberalismo quien nos aisla): "La seguridad energética [nótese la insistencia en este concepto] se define como la manera de proporcionar equitativamente la disponibilidad de servicios públicos asequibles, confiables, eficientes, ecológicos, gestionados proactivamente y socialmente aceptables para los usuarios finales... El hecho de que un país sea importador, exportador o país de tránsito de la energía, dará forma a su concepción sobre la "seguridad energética". También lo harán su dotación de recursos, su fe en la tecnología o su sistema político". La salud energética de la República Argentina es la salud energética de su pueblo.