ÁREAS de
INVESTIGACIÓN

Energia

| Artículos Periodísticos

Respuesta a las nuevas difamaciones de La Nación -en clave Nisman- sobre el desarrollo nuclear argentino

Autor | OETEC-ID


Palabras Claves
Nisman, Irán, Argentina, memorándum, cooperación nuclear, energía nuclear, enriquecimiento de uranio, Martín Dinatale, diario La Nación, OETEC, Federico Bernal, terrorismo comunicacional, atentado desinformativo, OIEA, TNP, CNEA, ABACC, NSG, AMIA, Ministerio de Planificación, Rodolfo Terragno, NPS



26-02-2015 | En un artículo firmado por Martín Dinatale y publicado el 18 de febrero en el diario La Nación, en ocasión de un análisis de escasa rigurosidad periodística del Memorándum de Entendimiento entre el Gobierno de la República Argentina y el Gobierno de la República Islámica de Irán sobre los Temas Vinculados al Ataque Terrorista a la Sede de la AMIA en Buenos Aires el 18 de julio de 1994, el mencionado periodista, a través de expresiones del ex senador radical Rodolfo Terragno, sugiere la posibilidad de que el Memorándum oficie a la vez de un acuerdo de cooperación nuclear. Se observa entonces una clara y sistemática intencionalidad difamatoria por parte de Dinatale sustentada en la tergiversación de la información y en la referencia a personalidades y organizaciones con evidentes intereses políticos, generales o sectoriales. No merece otra cosa que no sea el más enérgico repudio la permanente formulación de aseveraciones -ahora exacerbadas cuando no motivados por la causa Nisman- que intentan sembrar dudas sobre el desarrollo nuclear argentino y latinoamericano en general, teniendo en cuenta que nuestro país como la región han cumplido sistemáticamente con los compromisos con la paz y la seguridad internacionales, así como el uso pacífico de la energía nuclear.


En un artículo firmado por Martín Dinatale y publicado el 18 de febrero en el diario La Nación, en ocasión de un análisis de escasa rigurosidad periodística del Memorándum de Entendimiento entre el Gobierno de la República Argentina y el Gobierno de la República Islámica de Irán sobre los Temas Vinculados al Ataque Terrorista a la Sede de la AMIA en Buenos Aires el 18 de julio de 1994, el autor, a través de expresiones del ex senador radical Rodolfo Terragno, sugiere la posibilidad de que el Memorándum oficie a la vez de un acuerdo de cooperación nuclear. Esta afirmación implica al menos un profundo desconocimiento de la historia del vínculo de cooperación bilateral entre ambos países en la materia o un claro acto de irresponsabilidad informativa, al tiempo que representa una malversación maliciosa del objeto y los fundamentos que motivaron la suscripción del acuerdo. Basta con leer el documento para poder notar que sus motivaciones fueron sustancialmente otras, al igual que sus consecuencias.

La nota publicada por Terragno el 7 de febrero en el diario Clarín representa un claro ejemplo de asociaciones forzadas de ideas sin fundamento real producto del desconocimiento de los principios que nuestro país ha defendido históricamente en foros internacionales, especialmente en lo referente al desarrollo científico y tecnológico en áreas sensibles; la sugerencia de que el combate contra el terrorismo nuclear ha sido políticamente utilizado como un subterfugio para restringir el acceso a la tecnología asociada no debe sorprender a nadie que conoce los mecanismos de condicionamiento indirecto existentes en el plano internacional, generalmente al servicio de quienes si poseen la tecnología y no desean tener competidores sino consumidores. Este es el verdadero debate de fondo e involucra una discusión sobre las relaciones de poder existente en el campo del conocimiento entre los países considerados desarrollados y aquellos considerados en desarrollo o emergentes, y es lo que suele plantear la Argentina en diversas instancias de debate, situación evidentemente bastante alejada de lo que podría ser un respaldo argentino al programa nuclear iraní. Aún más, el periodista del diario La Nación insiste en vincular a la Argentina con un plan secreto de cooperación nuclear con Irán canalizado a través de Venezuela, pese a que en el mismo artículo sostiene que fue el propio Departamento de Estado de EE.UU., principal interesado en la temática, fue quien descartó esta hipótesis.

Por su parte, de manera breve pero con clara animosidad, Dinatale recuerda las preocupaciones manifestadas en un seminario celebrado en noviembre de 2014 en Buenos Aires organizado por la Fundación NPS Global, respecto a la posibilidad de que se pudiese producir tráfico de uranio enriquecido por parte de países de América Latina hacia Medio Oriente. En este sentido, vale ser muy claros y precisos: en el Cono Sur sólo dos países poseen centrales nucleares de potencia, la Argentina y Brasil, y sólo estos poseen la capacidad de enriquecer uranio. De manera reciente, Brasil anunció que podrá abastecer de uranio enriquecido a sus centrales nucleares operativas (Angra I y Angra II) al tiempo que la Argentina anunció la finalización del Mock Up de la planta de enriquecimiento ubicada en el Complejo Tecnológico Pilcaniyeu, provincia de Río Negro, en donde se desarrolla el método de difusión gaseosa. Adicionalmente, nuestro país ha demostrado importantes avances en el desarrollo de métodos alternativos, como lo son el proceso de enriquecimiento de uranio mediante la tecnología láser y la tecnología de ultracentrífugas.

Asimismo, ambos países han demostrado un ejemplar compromiso con el régimen de no proliferación apegándose al cumplimiento de las responsabilidades y obligaciones internacionales correspondientes, entre las que se encuentran aquellas dictadas por el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) y el Tratado para la Proscripción de las Armas Nucleares en América Latina y el Caribe (Tlatelolco), al tiempo que ambos países han conformado de manera conjunta la Agencia Brasileño-Argentina de Contabilidad y Control de Materiales Nucleares (ABACC) y junto con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) han suscripto un acuerdo cuatripartito -Argentina, Brasil, ABACC y OIEA- para dar cumplimiento al régimen de salvaguardias.

Consecuentemente, una sugerencia livianamente formulada y con un sujeto genérico, apunta concretamente contra el desarrollo soberano de la tecnología de enriquecimiento de uranio que tanto la Argentina como Brasil se encuentran realizando, en función de poder garantizar la consolidación de un ciclo de combustible autónomo que permita lograr la seguridad del abastecimiento de un insumo fundamental tanto para la generación nucleoeléctrica como así también para el desarrollo de radiofármacos utilizados en la medicina nuclear. Particularmente, en el caso argentino, se trata de la recuperación de capacidades que se habían alcanzado sobre el primer lustro de la década de 1980 y que tras la posterior paralización del sector se vieron gravemente vulneradas.

De manera previa, OETEC tuvo oportunidad de realizar un análisis particular respecto de la crónica realizada en el mismo diario y por el mismo autor de lo ocurrido en el Seminario de la Fundación NPS Global, entonces titulado "Dudas e interrogantes por la política nuclear que inició la Argentina" (La Nación-21/11/14). Allí se pudo observar que las opiniones rescatadas entonces por Dinatale tuvieron escasa o nula rigurosidad y manifestaron un profundo desconocimiento de los documentos que nuestro país ha suscripto tras el relanzamiento del Plan Nuclear en agosto de 2006 con otras contrapartes a nivel internacional (véase al respecto la nota de Federico Bernal publicada por OETEC el 14/01/2015: "Sobre dos recientes atentados desinformativos contra el Plan Nuclear": http://www.oetec.org/nota.php?id=1013&area=8).

Finalmente, cabe destacar que en el caso argentino, y de acuerdo a lo informado oportunamente por OETEC, el pasado 20 de enero la República Argentina fue reelegida al frente del Grupo de Proveedores Nucleares (NSG, por sus siglas en inglés). Entre sus objetivos se encuentra la coordinación de posiciones entre los países con mayor desarrollo relativo para impedir que el comercio y las transferencias de equipos nucleares puedan derivar en la proliferación de armamento nuclear. Así, el NSG realiza un seguimiento detenido de las transferencias de equipos vinculados a las tecnologías del ciclo de combustible nuclear y a aquellas de uso dual, es decir, susceptibles de ser utilizadas para otros fines. Este reconocimiento implica una ratificación de la confianza internacional en la contribución que nuestro país realiza al régimen de no proliferación de armas de destrucción masiva y coincide con un momento de especial importancia para el sector nuclear nacional que, a partir de la reactivación del Plan Nuclear en agosto de 2006, ha desarrollado importantes proyectos en los usos pacíficos de la energía nuclear.

Se observa entonces una clara y sistemática intencionalidad difamatoria por parte del periodista Dinatale sustentada en la tergiversación de la información y en la referencia a personalidades y organizaciones con evidentes intereses políticos, generales o sectoriales. No merece otra cosa que no sea el más enérgico repudio la permanente formulación de aseveraciones -ahora exacerbadas cuando no motivados por la causa Nisman- que intentan sembrar dudas sobre el desarrollo nuclear argentino y latinoamericano en general, teniendo en cuenta que nuestro país como la región han cumplido sistemáticamente con los compromisos con la paz y la seguridad internacionales, así como el uso pacífico de la energía nuclear.

Anexo: Antecedentes del enriquecimiento de uranio en la Argentina
El enriquecimiento de uranio formó parte del conjunto de proyectos contemplados en la reactivación del Plan Nuclear Argentino anunciado formalmente en agosto de 2006 por el entonces Presidente de la Nación Dr. Néstor C. Kirchner y el ministro de Planificación Federal Arq. Julio De Vido. De esta forma, el gobierno nacional reconocía la necesidad de recuperar las capacidades que nuestro país había logrado desarrollar para comienzos de la década de 1980 -en noviembre de 1983 el Almirante Carlos Castro Madero anunciaba que la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) había logrado enriquecer uranio-, considerando su relevancia tanto en lo que refiere a la preservación de las capacidades técnicas adquiridas en el pasado, como para el desarrollo de la infraestructura necesaria para garantizar el abastecimiento de uranio a partir del reacondicionamiento de las instalaciones asociadas, la diversificación de los métodos utilizados para producir el uranio enriquecido a través del desarrollo del método de difusión gaseosa y la incorporación de los métodos de enriquecimiento por centrífugas y láser, la capacitación adecuada del personal necesario y la reafirmación de nuestro país como un legítimo miembro del selecto grupo de países con la tecnología y las capacidades de realizar el proceso.

¿Por qué enriquecer uranio? El enriquecimiento de uranio forma parte de la ecuación de desarrollo autónomo y soberano de las capacidades científicas y tecnológicas de un país decidido a profundizar sus conocimientos en la materia y a aprovechar los beneficios que esta otorga en diversas áreas - generación eléctrica, aplicaciones en la medicina, el agro y la industria, entre otras -, y una garantía cada vez más importante para asegurar las exportaciones de los desarrollos locales - ofrecer la tecnología junto a la capacidad de provisión del uranio utilizado abre mercados a la vez que potencia la competitividad nacional -, más aún si se tiene en cuenta la perspectiva de los países en vías de desarrollo y si se consideran las barreras a la entrada existentes para este tipo de países en una industria de semejante sensibilidad a nivel internacional, particularmente si se consideran las cuestiones de seguridad asociadas y la consecuente importancia otorgada por los países centrales.

Cuando la Argentina decidió la línea tecnológica que adoptarían sus centrales nucleares de potencia, la discusión por el tipo de combustible que éstas utilizarían resultó de vital importancia. Uno de los ejes centrales por los que versó el debate ponía a la cuestión de la autonomía y la seguridad en el abastecimiento del mineral en el centro de la escena. Finalmente, se fijo como un objetivo estratégico el dominio del ciclo de combustible del uranio natural que permitiese evitar la dependencia de terceros países, situación que explica el tipo de reactores que componen el parque de las usinas nucleares nacionales.

Hacia la década del 70, la Argentina desarrollaba actividades asociadas a la investigación y el desarrollo con uranio enriquecido en sus reactores experimentales e iniciaba su trayectoria como exportador de tecnología nuclear a partir de diversas exportaciones, al tiempo que comenzaba a estudiar la posibilidad de utilizar uranio levemente enriquecido en la Central Nuclear Atucha I ya que de esta manera se optimizaba el consumo y, consecuentemente, la eficiencia tanto en la generación de energía como en la producción de residuos, sumado a la posibilidad de preservar el volumen de las reservas nacionales de uranio. Sin embargo, en el año 1974, los Estados Unidos que habían sido los proveedores del uranio enriquecido utilizado por nuestro país, decidió interrumpir el suministro del insumo. Fue a partir de allí que la CNEA comenzó a evaluar la posibilidad de encontrar proveedores más confiables, situación que en el marco de la Guerra Fría y las restricciones internacionales vigentes, dificultaba enormemente la empresa. De esta manera, se decidió avanzar en la generación de las capacidades propias que permitieran desarrollar la tecnología de enriquecimiento que permitiese contar con un ciclo de combustible cerrado, es decir, autónomo e independiente, que permitiese sustentar las necesidades nacionales del insumo a la vez que se posicionaba internacionalmente como un actor indiscutido en el concierto de nacionales capaces de contar con el conocimiento y la tecnología para hacerlo. Fue así que nació el proyecto que daría nacimiento al Complejo Tecnológico Pilcaniyeu, ubicado en el paraje Pichileufú Arriba, a 60 kilómetros de la ciudad de San Carlos de Bariloche en la provincia de Río Negro.

Durante los gobiernos de Raúl Alfonsín y Carlos Menem la actividad nuclear sufrió un proceso sistemático de paralización, entre las que se encontraron las actividades de enriquecimiento de uranio, a la vez que se priorizó la compra del insumo en el exterior. Este capítulo trágico para el desarrollo científico, tecnológico e industrial en general, y de la actividad nuclear en particular, obligó a numerosos técnicos y científicos a migrar hacia otras actividades o incluso hacia otros países, mientras las tareas principales de quienes resistieron fueron de manera casi exclusiva el resguardo y preservación de la tecnología y las instalaciones desarrolladas hasta entonces. La política de "relaciones carnales" fue funcional al esquema restrictivo de los dominadores de las tecnologías sensibles en materia de energía nuclear y se apoyó en la idea difundida por los centros de poder que sugería que son seguros aquellos países que teniendo la posibilidad de desarrollar tecnologías de punta se abstienen de hacerlo en pos del resguardo de la comunidad internacional, funcional a la concentración del conocimiento y las capacidades y a la dependencia y el condicionamiento de los países en vías de desarrollo con respecto a los denominados países desarrollados.

Tras el relanzamiento del Plan Nuclear, el gobierno nacional tomó la decisión política de impulsar el desarrollo tecnológico autónomo sin perder de vista un pilar fundamental de su política exterior, garantizar el desarrollo de la energía nuclear y sus aplicaciones de manera pacífica y en cumplimiento con los compromisos internacionales asumidos oportunamente. Así, se decidía ubicar al dominio del ciclo de combustible como una cuestión central en la planificación independiente de su política energética y garantizar la competitividad del sector nuclear nacional en el escenario internacional. Para ello, se inició un proceso de adecuación y actualización de las instalaciones en Pilcaniyeu por un total de 27 millones de dólares paralelamente a la incorporación de técnicos y profesionales cuyo plantel pasó de 10 personas en 2003 a 157 hacia fines de 2014, a la vez que se comenzaron a desarrollar los métodos de enriquecimiento de uranio a través de las tecnologías de centrifugación y láser.

La Presidenta de la Nación, Dra. Cristina Fernández de Kirchner, visitó las instalaciones el 25 de octubre de 2010 desde donde sostuvo que a través de la reactivación del Complejo Tecnológico Pilcaniyeu nuestro país recuperaba un derecho al que nunca debimos haber renunciado, como es el de manejar recursos estratégicos de carácter nuclear que habían sido abandonados, a la vez que resaltó la tradicional utilización pacífica de las capacidades nacionales en la materia.

En junio de 2014, en el marco de la celebración del Plenario del Grupo de Proveedores Nucleares (NSG, pos sus siglas en inglés) en Buenos Aires, el ministro de Planificación Federal anunció la puesta en marcha de la planta de enriquecimiento experimental en Pilcaniyeu y anticipó su puesta en marcha, lo que permitiría producir en pequeña escala uranio enriquecido.



Bibliografia
La Nación (18/02/2015). Las preguntas latentes que todavía esconde el polémico memorándum firmado con Irán. http://www.lanacion.com.ar/1769261-las-preguntas-latentes-que-todavia-esconde-el-polemico-memorandum-firmado-con-iran

La Nación (21/11/2014). Dudas e interrogantes por la política nuclear que inició la Argentina. http://www.lanacion.com.ar/1745713-dudas-e-interrogantes-por-la-politica-nuclear-que-inicio-la-argentina

Clarín (07/02/2015). Las verdaderas razones del pacto con Irán. http://www.clarin.com/politica/Verdaderas-razones-pacto-Iran_0_1299470123.html

Bernal, Federico (14/01/2015). Sobre dos recientes atentados desinformativos contra el Plan Nuclear. Nota de Opinión del OETEC. http://www.oetec.org/nota.php?id=961&area=8

Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto. Memorándum de Entendimiento entre el Gobierno de la República Argentina y el Gobierno de la República Islámica de Irán sobre los Temas Vinculados al Ataque Terrorista a la Sede de la AMIA en Buenos Aires el 18 de julio de 1994. Biblioteca Digital de Tratados. www.mrecic.gov.ar

OETEC (30/01/2015). La Argentina fue reelegida al frente del Grupo de Proveedores Nucleares. Área de Tecnología Nuclear del OETEC. http://www.oetec.org/nota.php?id=1013&area=8

OETEC (28/11/2014). OETEC en relación al Seminario "Desafíos Nucleares en la Agenda de Seguridad 2015". Documento de Trabajo del OETEC, Área de Tecnología Nuclear. http://www.oetec.org/informes/npsglobal281114.pdf

OETEC (26/06/2014). Argentina volverá a producir uranio enriquecido en el Complejo Tecnológico Pilcaniyeu. Área de Tecnología Nuclear del OETEC. http://www.oetec.org/nota.php?id=539&area=8

Organización de Naciones Unidas (ONU). Tratado sobre la proliferación de las armas nucleares. http://www.un.org/disarmament/WMD/Nuclear/pdf/NPTSpanish_Text.pdf

Organismo para la Proscripción de las Armas Nucleares en la América Latina y el Caribe (OPANAL). http://www.opanal.org/inicio.html#.VOX_QOaG8pU
Tratado para la Proscripción de las Armas Nucleares en América Latina y el Caribe (Tlatelolco). http://www.oas.org/36AG/espanol/doc_referencia/Tratado_Tlatelolco.pdf