ÁREAS de
INVESTIGACIÓN

Medios de Comunicación y Estructura de la Información

| Artículos de opinión

Sofismas, sofistas y gato por liebre (contra el Plan Energético Nacional)

Autor | José Francisco Freda


Conflictos de Interes
El autor no manifiesta conflictos de interés


Palabras Claves
diario La Nación, sofismas, ex secretarios, carbón, Río Turbio, Plan Energético Nacional, YPF, gas por redes, Julio De Vido, Ministerio de Planificación, opinión pública, Perón, atentados desinformativos



11-05-2015 | El presente artículo tiene por objeto caracterizar la actual estrategia discursiva de los sofistas en sus reiterados atentados desinformativos contra el Plan Energético Nacional vigente.


El fin de semana pasado, el ministro de Planificación Federal, Arq. Julio De Vido, en conferencia de prensa denunció el ataque persistente del diario La Nación en temas energéticos, en este caso en particular en referencia a la puesta en marcha de la Central Térmica Río Turbio, a la que un artículo de ese diario acusaba de funcionar a gas natural en carbón mineral (1).

¿Por qué elige este tema el diario? Porque el grueso de los lectores lo desconoce. De esa forma y con un título catástrofe, induce al lector a creer que en esa área (la energética) se está haciendo todo mal, cosa que deriva en un lector preocupado o enojado por la supuesta mala utilización del dinero público.

No hace falta mucha sapiencia para darse cuenta que estamos frente a un sofisma, y a periódicos hacedores de sofismas. Sofisma: argumento vicioso con el que se quiere convertir en verdadera una falsedad.

En la historia de nuestro país, siempre aparecieron ligados a intereses foráneos determinados grupos que esgrimieron una serie de argumentos falaces en campos de la economía, la energía y sociales, argumentos retransmitidos luego por comunicadores sofistas quienes, a su conveniencia, los hacen aparecer como verdaderos a la opinión pública. Y como mencionamos antes, sucede que la sociedad no cuenta con información veraz para procesar correctamente la información.

Sofismas se emplearon con singular éxito en los gobiernos del Dr. Arturo Frondizi en 1958, y Carlos Menem en 1989, con la colaboración de importantes comunicadores sofistas del momento. En los citados gobiernos se aplicó el mismo sofisma con singular aceptación por parte de una sociedad mal informada y con escaso conocimiento del tema. "YPF no posee capacidad económica, financiera ni tecnológica para realizar inversiones de riesgo en exploración para alcanzar y mantener el autoabastecimiento". Lo que no pudo lograr el neoliberalismo con Frondizi, por la anulación posterior de los contratos efectuada por el Dr. Arturo Íllia,(2) se consiguió durante el menemismo, 29 años después, con la venta a precio vil de las principales empresas del Estado. Con igual sofisma y el agregado de otras falsedades, tales como: "YPF da pérdidas", "El Estado no tiene capacidad de invertir" y "Corrupción institucionalizada", transmitidas por los medios de desinformación para justificar la posterior entrega de YPF y de Gas del Estado, entre otros activos estratégicos, al capital privado.

Lo notable es que, pese a la historia y al conocimiento del sofisma aplicado años antes, los ahora conocidos como ex secretarios de Energía de la última dictadura militar y de las administraciones de la exclusión y la pobreza, nunca los objetaron, por ser favorables a su posición entreguista; más aun, hablan de "falta de planificación" ante la cual habría que preguntarse: ¿la de la entrega?

Los principales sofistas del menemismo tuvieron su máxima expresión en las figuras de Neustadt y Grondona, con su repetitivo relato de "achicar al Estado es agrandar al país" (hoy en día, sofisma empleado por el candidato del PRO a la gobernación de Santa Fe, entre otros).

La actual estrategia discursiva de los sofistas viene por: finalidad y objetivos. Por finalidad, desacreditar el accionar del gobierno nacional. Por objetivos, generar descontento en la población hacia dicho gobierno, regresar a las privatizaciones, extranjerizar el sector energético, quitarle participación a la industria nacional en las obras de infraestructura energética, apropiación de la renta energética y eliminación de subsidios a los sectores de menores ingresos.

El ataque permanente al accionar del gobierno nacional en el área energética por parte de los principales medios de desinformación, tiene su origen en un sofisma pergeñado por los citados ex secretarios de Energía, y relatado por estos sofistas al servicio de multinacionales del poder (entre ellos, los fondos buitres).

Decía el General Perón: "No es secreto para nadie que en el país se editan diarios dependientes, dirigidos y administrados en el exterior. Estos diarios que invocan aquí y allá a la opinión pública no la representan de manera alguna. Pretenden encaminar esa opinión hacia los intereses u objetivos que defienden, no siempre confesables, lo que los obliga a ocultarse tras el engaño que invocan".

La realidad energética de la Argentina de hoy es el resultado del Plan Energético Nacional, formulado e implementado por el Ministerio de Planificación Federal, el cual se encuentra vigente desde Mayo de 2004. Entre sus principales hitos, podemos destacar: la expansión del Sistema Argentino de Interconexión (SADI) en más de 5.800 km de líneas de alta y de extra alta tensión (obras que permitieron incorporar 10 provincias al SADI) y en aproximadamente 11.700 MW en el parque de generación eléctrica, en la ampliación de 3.000 km del Sistema Nacional de Transporte de Gas Natural por Redes, en la reactivación del Plan Nuclear Argentino y en la recuperación de YPF. Cuando se indaga sobre cuáles fueron los resultados de las citadas obras de infraestructura eléctrica y gasífera, así como también del Plan Nuclear y de la nueva gestión pública de YPF, se observa que 4,5 millones de hogares se incorporaron al servicio público de electricidad, más de 3 millones de hogares se incorporaron al servicio público de gas natural por redes, alrededor de 10.000 profesionales y técnicos calificados se incorporaron a la actividad nuclear, se finalizaron las obras y se logró la puesta en marcha de la Central Nuclear Atucha II (finalizando con 25 años de desidia política de las administraciones de turno que nunca la terminaron), y con la recuperación de YPF se pudo detener y revertir las tendencias declinantes en las reservas y en la producción de hidrocarburos de la compañía, que ahora es de los ciudadanos argentinos.

La magnitud de estas obras producto de una planificación estratégica en materia energética, como la importancia que tienen para el desarrollo futuro del país, son poco o nada transmitidas por los medios de desinformación, y si lo hacen ningunean su importancia y producen otras críticas en nada relacionadas, tales como: "sin embargo, se generó cierto desequilibrio económico e inflación".

Ello recuerda a un cuento de Discépolo sobre una persona que siempre pretendía desmerecer los aciertos de los otros. "Asistía un día al circo, y allí un equilibrista ponía sobre una mesa una silla; sobre ella, una botella; apoyando la cabeza en la botella, hacía la vertical; con las piernas sostenía un arpa, que tocaba con las manos. ¿Qué le parece?, le pregunté. -No me gusta como toca el arpa-, contestó".

Para no distraerlos con el sofisma y cómo lo califica el diccionario, le diré al lector que mi abuela no conocía el término, pero a ésta gente los calificaba de "tramoyeros que nos quieren vender gato por liebre".

(1) Declaraciones del ministro Julio De Vido: http://www.minplan.gob.ar/noticia/20348/es-completamente-falso-que-el-gas-va-a-suplantar-al-carbon-en-la-usina-termica-de-rio-turbio.html

(2) Arturo Íllia demostró que el aumento transitorio de la extracción de hidrocarburos y no del incremento de reservas, se debió al plan de reactivación de YPF de 1957, más que a los contratos, y que la caída posterior de la producción se debió a una explotación irracional de los yacimientos. Los anuló demostrando que eran: jurídicamente nulos, moralmente corruptos, irracionales en su explotación y económicamente perjudiciales para el país.



Bibliografia
Bernal, Federico / De Dicco, Ricardo / Freda, José Francisco (2008). Cien años de petróleo argentino. Descubrimiento, saqueo y perspectivas. Editorial Capital Intelectual, Colección Claves para Todos. Buenos Aires.

Bernal, Federico / Sabbatella, Ignacio / De Dicco, Ricardo (2014). Ex secretarios de Energía bajo la lupa. ¿Quiénes son, qué hicieron y a quiénes representan los críticos energéticos del kirchnerismo? Editorial Planeta. Buenos Aires.

Descartes -seudónimo de Juan Domingo Perón- (1952). 60 artículos de Descartes. Política y Estrategia (no ataco, critico). Buenos Aires.