ÁREAS de
INVESTIGACIÓN

Desarrollo socioeconomico y Geopolitica del Desarrollo

| Artículos de opinión

Macri y Massa no pueden tener un programa de salud

Autor | Federico Bernal


Conflictos de Interes
El autor no manifiesta conflictos de interés


Palabras Claves
salud, austeridad, desarrollo social, ajuste, neoliberalismo, austeridazo, recortes, Grecia, España, Macri, Massa



27-05-2015 | Constituye un grosero error político reclamarle o exigirle al conservadurismo partidario que presente, como punto de partida para cualquier debate, sus propuestas de "gobierno". ¿Por qué? Porque obrar así contribuye a su "protección mediática", esto es, abona la estrategia comunicacional de presentarlos -a sus "nuevos" operadores- como recién llegados a la política, impolutos salvadores originarios de mundos distantes enviados por la divina providencia para rescatar a la República del caos fascista-populista (estrategia ahora conocida como el "cambio", desde que "fin de ciclo" se les vino a pique). Pero si algo debemos exigirles primero es que den al pueblo argentino las merecidas disculpas por haber administrado el país en calidad de colonia, con el agravante además de permitir que un gobierno foráneo rija nuestros destinos en detrimento del interés popular. Acto seguido y porque los burócratas de la dependencia y la desindustrialización (o la industrialización de la pobreza) viven y sobreviven de la amnesia histórica, de nosotros depende recordarles una y otra vez -y recordarles primordialmente a las clases populares-, las ominosas consecuencias de sus programas "administrativos". El cuarto de siglo infame anterior a 2003 las expone con crudeza a todas. Y si lo que buscamos es una actualización a los tiempos que corren, previo a caer en la tentación de conocerla por boca de los nuevos/viejos punteros del mercado, alcanza y sobra con mirar la dolorosa realidad española, portuguesa, griega (revirtiéndose) y hasta británica, entre muchas otras. ¿Tiene la reacción un programa de salud? Una epidemia, como es el neoliberalismo, no puede mejorar las condiciones de salud de una población (razón de ser de cualquier programa) a la vez que empeorando todos sus indicadores. ¿Puede el neoliberalismo tener un programa de salud? ¡Ah!... ¡eso es otra cosa!


Austeridazo griego
En la Grecia anterior a Alexis Tsipras, el objetivo principal de la troika (FMI, Banco Central Europeo y Comisión Europea) consistía en lograr un superávit del 4,5% del PBI en tres años. En 2012, Grecia tuvo que implementar recortes del gasto del 1,5% del PBI, equivalentes a 3.300 millones de euros. Para el periodo 2013-2014, ahorros adicionales del 5,5% del producto. El austeridazo incluyó reformas estructurales en el mercado laboral del sector público, con una reducción de 150.000 puestos de trabajo entre 2011 y 2015. El salario mínimo sufrió una merma de más del 20%. El sector social griego explicaba (y explica) una gran proporción del denominado "gasto público", razón por la cual la troika decidió implementar una serie de medidas de austeridad en este sector. La reducción de las transferencias sociales esperaba producir un ahorro de alrededor del 4% del PBI, principalmente a través del recorte de las pensiones, los beneficios sociales y la eliminación de los programas de cobertura social. En materia de salud, y a pesar de considerársela un asunto de gobernanza interna, la troika exigió al ex gobierno griego conservador que el "gasto público" en salud no supere el 6% del PBI, sentando un precedente para la Unión Europea en materia de control sobre los sistemas nacionales de salud de cada uno de sus países miembros.

El austeridazo en la salud
El ahorro exigido por el FMI y Bruselas (léase Berlín) se generó en base de la reducción de la inversión pública en medicamentos, la disminución del empleo sectorial (despido masivo de médicos, enfermeros, etc.) y las modificaciones relacionadas con el acceso a los servicios de salud. El objetivo fue lograr ahorros sustanciales hacia finales de 2012, en comparación con 2010, incluida una reducción del 25% del "gasto" en bienes y servicios médicos a través de acuerdos de precios y volúmenes, reducción al 50% del personal administrativo del denominado Fondo de Seguridad Social y reducción del 25% de los médicos contratados por dicho organismo, reducción del 30% de los costos relacionados con los proveedores de servicios tercerizados al sector privado, reducción del 15% de los costos hospitalarios y reducción del 25% del sueldo y los honorarios de los médicos. Finalmente, la reestructuración del sector hospitalario público en 2011, con el fin de generar mayor ahorro y eficiencia, incluyó la eliminación o fusión de 370 unidades especializadas, la reducción del número de camas en los hospitales públicos de 35.000 a 33.000 (y otras 500 camas destinadas al uso prioritario de los pacientes privados), el congelamiento de la contratación de nuevos médicos y la obligatoriedad a los médicos privados contratados por el Fondo de Seguridad Social para que trabajen en los hospitales públicos al menos una vez a la semana.

La austeridad mata...
Las pruebas de un empeoramiento de la salud mental en Grecia desde la aplicación del plan de austeridad (2008) no paran de sumarse. En efecto, los resultados de dos estudios transversales realizados en todo Grecia, entre 2008 y 2009, mostraron una duplicación de la prevalencia de la enfermedad mental conocida como Trastorno Depresivo Mayor durante dicho periodo, y que las personas que enfrentaban serias dificultades económicas se encontraban más expuestas a padecerlo. El Ministerio de Salud griego, por su parte, reportaba un aumento del 40% de los suicidios entre enero y mayo de 2011, en comparación con el mismo período de 2010. Asimismo, la proporción de personas que sentían que necesitaban atención médica pero que no podían acceder a ella creció significativamente. Los recortes del 40% en los presupuestos hospitalarios, la escasez de personal y la de suministros médicos, así como la corrupción en los servicios de salud, eran las causas principales según la revista especializada The Lancet (Health eff ects of financial crisis: omens of a Greek tragedy - 2011). Un brote de VIH en consumidores de drogas intravenosas iniciado en 2011, se agravaba en 2012. Entre 2007 y 2010, se registraban entre diez y 15 infecciones anuales por el VIH en este tipo de consumidores; pero en 2011, el número de infecciones había aumentado a 256, y luego a 314 durante los primeros ocho meses de 2012 (European Centre for Disease Prevention and Control. Risk assessment on HIV in Greece - febrero de 2013). Las causas: la merma en la prestación de servicios de prevención desde 2008.

Neoliberalismo: la peor de las epidemias
De ganar la presidencia, el conservadurismo argentino llevará adelante una política de ajuste estructural a todo nivel. Sus calamitosas consecuencias sobre la salud de la población constituyen el verdadero "programa" que la reacción reserva para este sector. La terrible y reciente experiencia griega entre 2008 y 2014 no deja lugar a dudas (ídem para España, Portugal, etc.): aumentos exponenciales de la mortalidad y la morbilidad (la cantidad de individuos considerados enfermos o víctimas de una enfermedad en un espacio y tiempo determinados); suicidios por las nubes e incrementos de enfermedades de toda índole (los cardiovasculares, la ansiedad y la depresión a la cabeza). Aquí, los pilares del "programa" de "salud" del macrismo y del massismo que así deberá ser comunicado (léase denunciado) a la sociedad. ¿Salud? ¿Pero qué significa la salud? Según la OMS, se trata de "un estado de completo bienestar físico, mental y social y no solamente la ausencia de las afecciones o enfermedades. La salud debe ser entendida como... "la calidad de la existencia del hombre determinada por su relación armónica con el medio natural - social que le corresponde". La salud de una comunidad, en otras palabras, depende en gran medida de sus condiciones económicas y sociales, y va más allá de lo estrictamente "médico".

Abordar el debate político eleccionario fuera del campo que conviene al conservadurismo resulta crucial para defender las conquistas de estos últimos doce años y profundizarlas, aunque en materia específica de salud el verdadero triunfo vendrá cuando la epidemiología oficialice como nuevo y determinante factor de riesgo a las políticas de ajuste y austeridad. Parafraseando el título del magistral libro de los investigadores británicos de la Universidad de Durham "De cómo la política nos enferma: epidemias neoliberales", los promotores de la peor de las epidemias de origen antropogénico (el neoliberalismo) no pueden tener un programa de salud; lo que tienen es un plan para destruirla.