ÁREAS de
INVESTIGACIÓN

Energia

| Artículos de opinión

Subsidios y pobreza energética en España (respuesta al diario El País)

Autor | Federico Bernal


Conflictos de Interes
El autor no manifiesta conflictos de interés


Palabras Claves
diario El País, subsidios, pobreza energética, Argentina, España, Zlotogwiazda, neoliberalismo, ajuste, debate, crisis energética, seguridad energética



18-08-2015 | Días atrás, el conservador diario español El País se sumó al ataque que su prensa colega en la Argentina dirige contra la política de subsidios del gobierno nacional. Nos referimos al artículo "Facturas de luz más baratas que un café" (6/08/15). Aprovechamos la ocasión para informar al lector acerca de la perversa política neoliberal que sume en la pobreza energética a decenas de millones de españoles y que paradójicamente el diario El País ha tomado nota y divulgado en más de una oportunidad, aunque en el sentido de pedir más ajuste, esto es, pedir la poda de los subsidios a la energía que aplican la mayoría de las comunidades autónomas. ¿Pero cómo, hay subsidios energéticos en España? Sí, a lo cual lógicamente agregamos: ¿qué pasaría si se eliminaran los subsidios? Y en la Argentina si se llegasen a eliminar, como ya comunicaron harán los amigos criollos de Don Rajoy caso de acceder a la Rosada, ¿qué pasaría?


El diario El País y la pobreza energética en España
Se lee en la aludida nota: "El 93% de los hogares de Buenos Aires recibe subvenciones por la electricidad, a pesar de que la pobreza alcanza al 25% de los argentinos, según cálculos sindicales [se refiere a las estadísticas de la UCA]". Primera contradicción: ¿quiere decir el articulista que ante semejante cifra de pobreza -que sabemos es falsa- la mejor manera de combatirla es elevando el precio de las tarifas de la electricidad? Luego se afirma: "En el universo de fábricas y comercios reciben subvenciones el 94% de los grandes clientes y el 85% de los medianos". Segunda contradicción: suponiendo un escenario económico catastrófico como el que su diario falsamente nos atribuye, ¿acaso propone tarifas más caras para las fábricas y los comercios? ¿Pretende más de la supuesta recesión o paliarla con medidas contra-cíclicas? Porque en España las medidas ortodoxas no están logrando mejorar el acceso del pueblo a la energía, a pesar de que muchas comunidades autónomas aplican fuertes políticas de subsidios a la energía.

En este sentido le pedimos al señor articulista que ante todo, se ocupe de analizar la nefasta situación energética en su propio país. Podría comenzar, si así lo hiciera, por leer las páginas del diario para el cual escribe. En efecto, a fines de mayo del corriente se lee esto que transcribimos textual y que debería haberse utilizado para analizar la situación energética argentina (en lugar de utilizar los errores y contradicciones de Marcelo Zlotogwiazda, ver "Subsidios energéticos al debate" (Tiempo Argentino - 12/08/15): "La electricidad y el gas cuestan en España más que en la mayoría de países europeos. Según los datos hechos públicos este miércoles por Eurostat, la electricidad que pagan los ciudadanos españoles es la cuarta más cara de toda Europa, solo por detrás de Dinamarca, Alemania e Irlanda. Estas cifras llevan a preguntarse cómo afectan los precios a las economías domésticas españolas, que tantos ingresos han perdido durante los años de la crisis: más de uno de cada diez hogares no puede permitirse mantener la vivienda a una temperatura adecuada, según el Instituto Nacional de Estadística (INE)". ¡Y todavía el señor articulista se preocupa de las estadísticas del INDEC!

Sobre el concepto de "pobreza energética"
Es totalmente cierto, "la electricidad que pagan los ciudadanos españoles es la cuarta más cara de toda Europa, solo por detrás de Dinamarca, Alemania e Irlanda". En los dos primeros casos, los precios de las tarifas eléctricas dispararon por las nubes como consecuencia del incremento descontrolado de las energías verdes (eólica y solar) en detrimento de las convencionales y la nuclear. En el caso español, con una participación nuclear más que importante, el problema pasa más bien por una política energética ultra-mercadista. Antes de continuar, un paréntesis sobre el concepto vigente de "pobreza energética", entendida como "la dificultad o la incapacidad de mantener la vivienda en unas condiciones adecuadas de temperatura, así como de disponer de otros servicios energéticos esenciales a un precio razonable" (Comité Económico y Social Europeo - 2013; documento "Por una acción europea coordinada para prevenir y combatir la pobreza energética").

Dos consideraciones pertinentes al respecto: 1) A la luz del debate sobre la medición de la pobreza en la Argentina, es interesante notar cómo la Unión Europea (UE) desagrega la medición de la pobreza con un indicador específico en materia energética. Igual aplican para salud, educación, etc.; y 2) El concepto de "pobreza energética" destaca por ser para la UE el principal indicador sobre el estado energético de la población. Brillan por su ausencia los tradicionales y sesgados indicadores mercadistas que tanto abundan en la Argentina: déficit comercial energético, importaciones y cortes de luz. De hecho y en relación a este último, la UE recién los computa como variable (de incidencia negativa) cuando los cortes obedecen a disposiciones de las empresas frente al no pago de facturas (usuarios que no pueden afrontar el pago de los servicios de luz y gas natural por redes).

Ajuste al ajuste (o el fin de los subsidios)
El Economics for Energy (EfE) es un centro de investigación privado especializado en el análisis económico de las cuestiones energéticas, conducido por prestigiosos investigadores de sendas universidades de la UE. Según publica en su informe "Pobreza Energética en España" (2014) -a su vez en base de datos de Eurostat-: "el precio de la factura eléctrica de un hogar medio en España se incrementó un 76% en el periodo 2007-2014, en parte por la incorporación de costes asociados a políticas sociales y ambientales. De la misma forma, la factura de gas natural en un hogar medio español también se incrementó un 35% en el mismo periodo. Estas subidas evidentemente contribuyen a un mayor impacto de estos costes en los presupuestos familiares, y por tanto en su contribución a situaciones de pobreza energética. Además, y tal como se mostraba en el informe anterior de Economics for Energy sobre fiscalidad energética, hay que tener en cuenta que la subida de precios de electricidad y gas tienen un mayor impacto sobre los segmentos de renta más bajos, que son también los más vulnerables a la pobreza energética al destinar una mayor proporción de su renta al consumo de energía". El EfE estima que un 8-9% de los hogares españoles (1.799.311 hogares, es decir, 6.264.432 personas) se encuentran en una situación de pobreza energética y aumentando.

Ahora bien y llegado a este punto cabría preguntarse qué sucedería con esta tremenda y progresivamente negativa situación si se eliminaran de cuajo los subsidios a la energía. El diario español, que nada dice de los elevadísimos precios de la electricidad en su país, pide ajustar el ajuste en España (terminar con los subsidios a la energía), y comenzar a aplicarlo en la Argentina.