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Desarrollo socioeconomico y Geopolitica del Desarrollo

| Artículos de opinión

El pueblo griego: entre el terrorismo financiero y la revolución

Autor | Federico Bernal


Conflictos de Interes
El autor no manifiesta conflictos de interés


Palabras Claves
Grecia, Tsipras, renuncia, Fondo de Privatizaciones, Grexit, ajuste, austeridad, infraestructura, terrorismo financiero, rescate, FMI



25-08-2015 | El auto-rescate financiero para salvar de la quiebra a la banca germana, y con ella a todo el perverso sistema monetario y económico de la Unión Europea, se calcula en 86.000 millones de euros en tres años. Es decir, este es el monto que "recibirá" Grecia a cambio de un bestial paquete de privatizaciones y nuevos ajustes. En efecto, se trata del tercer rescate convenido en defensa del "club del euro" desde la primera manifestación de la crisis financiera en territorio griego. A la Troika, ahora denominada Cuádriga (FMI, Comisión Europea, BCE y el MEDE -Mecanismo de Estabilidad-), no le alcanzan las manos para descorchar botellas de champagne. El Fondo de Privatizaciones, según el ultra conservador diario El País, "símbolo de la capitulación helena contra el Grexit" (13/07/15), debería generar unos 50.000 millones en 30 años. Las primeras ofertas de licitación para la entrega de puertos, ferrocarriles, aeropuertos, etc. están en marcha. Veamos qué balance nos brindan dos economistas griegos de estos meses de arduas negociaciones y, lamentablemente, mucha claudicación. En este marco, lo mejor que podía sucederle al pueblo griego era la renuncia de Tsipras, siempre y cuando, claro está, que las filas revolucionarias de Syriza logren imponerse en los próximos comicios.


El origen de la "crisis"
La Dra. Hara Kostakis, economista de la salud y magister en Ciencias de la Decisión de la London School of Economics es doctora de la Universidad de Patras; por su parte, el Dr. Odysseas Pavlatos es doctorado en Contabilidad de la Universidad del Pireo. Nos explican los economistas que "la situación financiera actual de Grecia es sobre todo el resultado de años de mala gestión financiera y de tributación injusta. En 2009 la deuda y el déficit presupuestario de Grecia se elevaron a niveles extremos, y a principios de 2010 se especuló con que estas cifras habían sido infravaloradas durante años. Como resultado, a Grecia se le impidió tomar préstamos en el mercado. En 2010 el país solicitó la financiación pública del FMI y el Consejo de la UE. Se le concedió un préstamo total de 110.000 millones de euros. En los años siguientes el segundo plan de rescate junto con el primero totalizaron más de 240.000 millones de euros. Los rescates impusieron planes de austeridad severos, recortes del gasto público y aumento de impuestos. Las consecuencias fueron duras para el pueblo griego. Cayó la demanda de bienes y servicios, muchas empresas quebraron y el desempleo aumentó a casi el 28%".

Los tres tristes rescates
Como mencionamos en la introducción, el tercer rescate se destinará a salvar a la banca germana y la estabilidad del euro. Los primeros rescates no fueron una excepción. A propósito, nos cuentan nuestros entrevistados que "el dinero recibido desde 2010 y que se suponía destinado a estabilizar las finanzas del país y a comprar tiempo, se destinó sobre todo a pagar préstamos internacionales, en lugar de ser invertido en el mercado. Las políticas de austeridad se introdujeron mientras la economía ya atravesaba una fase de recesión. Esas medidas resultaron regresivas y de hecho reforzaron los efectos adversos de la recesión sobre la distribución de los ingresos. Creció la desigualdad, en especial después del 2012 y también el desempleo, que llegó al 27,6% en abril de 2013. Los estudios sugieren que la pérdida de ingresos fue en promedio superior al 26% entre 2009 y 2013". Asimismo e interesante para los promotores de una brusca devaluación en nuestro país, nos explica la Dra. Kostakis que "la devaluación interna que tuvo lugar a principios de 2012 y que dio por resultado una reducción del 22% de los salarios nominales, no impulsó la competitividad y no ayudó mucho".

Los medios de comunicación y el referéndum
Cuando no, las corporaciones mediáticas del terrorismo financiero. Consultamos a los economistas cómo operaron las primeras en el referéndum: "Al llegar al año 2015 y con respecto al referéndum de Syriza, los medios de comunicación jugaron un papel importante al promover un clima en favor de lograr el consentimiento para la privatización del Estado. De hecho, promovieron y se enfocaron en elegir según el sentido común; es decir, los ciudadanos tenían interés objetivo en acceder a las medidas de austeridad propuestas por las instituciones, las que por tanto, no podían ser cuestionadas. La otra opción, que era decir
o a esta propuesta, fue de hecho un cambio revolucionario que, según los medios de comunicación y el ámbito político, sería catastrófico para la sociedad, porque traería un caos socio-económico, dado que Grecia abandonaría inmediatamente la zona del euro. En otras palabras, se identificaron directamente las opciones del referéndum con la moneda única. Esto fue articulado interna y externamente por los medios de comunicación".

"Mantener al país en la eurozona"
"Después de meses de duras negociaciones con los acreedores y confrontado a un default soberano Alexis Tsipras decidió devolver el poder a la gente para que decidiera si quería o no aceptar estas medidas de austeridad. Su nueva estrategia era convencer a los prestamistas de que los ciudadanos de Europa tienen la potestad necesaria para doblegar las decisiones de los políticos y las instituciones". No obstante, "en la Cumbre Europea del 12 de julio, durante la madrugada del 13 de julio, el Primer Ministro aceptó nuevas medidas de ajuste con la esperanza de iniciar conversaciones para reducir la deuda o para reestructurarla en el otoño del año 2015. Al parecer, no se pudo superar el estancamiento. Y Tsipras hizo lo que él creía que era lo mejor para el pueblo griego: mantener al país en la eurozona".

Austeridazo y Fondo de privatizaciones
Nos explican los economistas que "el nuevo acuerdo entre la Troika y Grecia consisten en fuertes medidas de austeridad y un aumento de impuestos para empleados, pensionados y empresas. El valor de mercado de dinero caerá debido a la disminución de los ingresos y el aumento del valor agregado de los impuestos". Efectivamente, el pueblo griego vive ya horas dolorosas, con la frustración de haber estado a un paso de una salida de la opresión germana y las élites del terrorismo financiero. Al respecto, agregan nuestros entrevistados que "los líderes europeos presionan al gobierno griego para que mantenga el superávit fiscal a un nivel relativamente alto, para pagar en forma progresiva la elevada deuda del país. Sin embargo, pedir prestado y pagar se convierte en un círculo vicioso, toda vez que existe alguna forma de terrorismo financiero por cuenta de los fondos de cobertura. Inevitablemente, más dinero se destinará a los bancos y menos a los planes de inversión de los esos países que piden dinero prestado, ya sea a los mercados financieros o a las instituciones".

En la Argentina del festín neoliberal, su brazo privatizador tuvo rango de subsecretaría en los noventa. Se la llamó Subsecretaría de Privatizaciones, de tal suerte de poder llevar a la práctica de forma rápida y eficiente las frustradas políticas de desmantelamiento del patrimonio público iniciadas durante la administración alfonsinista. Pues bien, el terrorismo financiero va mucho más allá en la vapuleada Grecia: con el aval de Tsipras creó el Fondo para las Privatizaciones. Dicho Fondo ya está entregando a las élites europeas los principales activos y empresas del Estado griego: infraestructuras públicas (puertos, aeropuertos, transportes), activos inmobiliarios, recursos naturales (minería e hidrocarburos), etc. en una suerte de depósito de garantía para los 86.000 millones. En otras palabras, 86.000 millones para el terrorismo financiero que además recibirá unos 50.000 millones adicionales en empresas, activos y la multimillonaria renta derivada de la explotación y comercialización de sus servicios y productos asociados. Por lo pronto, el grupo alemán Fraport ya se quedó con 14 aeropuertos antes en poder estatal heleno. En fin, el pueblo griego, entre el terrorismo financiero (camino a convertirse en semicolonia germana) y la revolución, cauteloso ante la renuncia de Tsipras, pues quien puede asegurar que no se trate de una sutil jugada para volver a fines de septiembre más fortalecido.



Bibliografia
Entrevista a economistas griegos (OETEC) http://www.oetec.org/nota.php?id=1348&area=1