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| Artículos de opinión

Jorge Lapeña: hipocresía de baja calidad - cinismo de alto vuelo

Autor | Federico Bernal


Conflictos de Interes
El autor no manifiesta conflictos de interés


Palabras Claves
Jorge Lapeña, libro, Néstor y Cristina Kirchner, Julio De Vido, Federico Bernal, OETEC, ENARSA, IAE, Apud, Montamat, autoabastecimiento, Raúl Alfonsín



15-01-2016 | Días atrás, el ex secretario de energía Jorge Lapeña publicó en el sitio web del Instituto Argentino de Energía (IAE) un artículo donde comenta el libro "Néstor y Cristina Kirchner. Planificación y federalismo en acción", autoría de Julio De Vido y quien suscribe. La diatriba del titular del IAE resulta lógica, desde que en la mencionada obra se dedican varias páginas a analizar su pésima gestión al frente de la Secretaría de Energía en tiempos del alfonsinismo.


Lapeña, para quienes no lo conocen, se desempeñó como máximo responsable del sector energético durante el gobierno del Presidente Raúl Alfonsín, primero como subsecretario de Planificación Energética (1983-1986), después como Secretario de Energía (1986-1988) y luego como asesor presidencial (1988-1989).

A esta altura resulta incuestionable que la crisis energética de 1988 -la peor que recuerde nuestra historia, incluso más grave que las de 1999/2000 y 2002- no sólo demostraba la pésima planificación energética de entonces, sino el estado calamitoso de las centrales termoeléctricas que no alcanzaban a cubrir la caída de la generación hidroeléctrica. Resulta llamativo pero muy oportuno traer a colación que el Diario Clarín -que actualmente cataloga y cita a Lapeña como "experto" energético- el 28 diciembre de 1988 calificara la gestión del ex funcionario con el siguiente título "Se tornó muy grave la crisis energética".


Fuente: Diario Clarin 28 de Diciembre de 1988 http://tapas.clarin.com/tapa.html#1988122

Más sorprendente aún es que el propio Lapeña opine en estos tiempos de la (falsa) emergencia energética declarada por el gobierno de la administración "Volvieron". Por aquellos tiempos, el ex funcionario aceptaba la gravedad de la crisis y se despachaba de esta forma: "El problema que atraviesa el sector eléctrico, si bien es de características graves, no es estructural" (IAE).

Decía también que la potencia instalada era suficiente, pero que la crisis se debía a "una sequía extraordinaria", "un desperfecto inusual en Atucha 1", "la ausencia de El Chocón por falla imprevisible en su presa" y "alta indisponibilidad del equipamiento térmico". ¿Pero cómo "alta indisponibilidad del equipamiento térmico" como excusa? ¿Acaso no estaba él para reducirla, incorporando nuevas centrales o nuevas turbinas o reparando las dañadas? El resultado de toda esta negligencia la padeció, como siempre en administraciones ajustadoras, el pueblo argentino: cortes rotativos y masivos, limitación de la transmisión televisiva, prohibición en la iluminación de marquesinas, lugares deportivos y vidrieras comerciales, entre otras medidas anti-populares. En el conurbano faltaba agua potable, los vecinos hacían largas colas frente a los camiones cisterna del Ejército y en los comercios sólo se vendían dos botellas de agua mineral por persona. Asimismo, resulta necesario agregarse que en aquel entonces la economía (y por ende la demanda energética) se encontraban en pleno retroceso.

En fin, el principal responsable (por él mismo así admitido) de los anteriores padecimientos por parte del pueblo argentino -así como de una calamitosa (des)planificación energética que advertido de la sequía no supo reemplazar este tipo de generación por la térmica (la nuclear siempre fue combatida por Lapeña)-, el principal responsable de la peor crisis energética de nuestra historia y en conjunto con otros "expertos" publicó recientemente un libro sobre las políticas para salir de la supuesta "crisis energética". Trátase más bien de las recetas para minar el acceso universal a los servicios energéticos, encarecerlos y generar un excedente que permita volver a las políticas depredatorias de nuestras riquezas que tanto daño nos hicieron. La bandera que agita Lapeña y demás es la de la energía como privilegio y no como un derecho.

Por las dudas haya pasado por alto nuestro crítico de la lectura del libro -ídem para el resto de los lobbistas del grupo de ex secretarios- en estos últimos 12 años se puso en marcha el más ambicioso Plan Energético de la historia nacional, plan que hizo posible ejecutar obras de energía por más de 24.455 millones de dólares apuntalando una economía que, entre 2003 y 2015, se expandió en más de un 90%. Se incorporaron 12.250 MW y se construyeron más de 5.800 kilómetros de líneas de alta tensión que permitieron anillar el sistema energético nacional interconectando a 10 provincias que estaban total o parcialmente aisladas y excluidas. Se recuperó YPF y con ella la política hidrocarburífera nacional. Se saldó una deuda histórica con el noreste argentino con la puesta en marcha del gasoducto del NEA que llevará gas natural a más de 168 localidades de esa región. Más detalles, señor crítico.

En estos 12 años la demanda energética en la Argentina prácticamente se duplicó. Las obras mencionadas se tradujeron en la incorporación de nuevos usuarios a lo largo y a lo ancho del país a servicios a los que anteriormente no tenían acceso: desde el año 2003, se sumaron casi 4.600.000 hogares y 320.000 nuevos medidores industriales y comerciales a la red eléctrica, mientras que se conectaron a las redes de gas a más de 2.300.000 de hogares y a 120.000 nuevos medidores industriales y comerciales.

Para concluir, dos breves reflexiones. La primera, quisiéramos saber si el Director de Clase "A" Jorge Edgardo Lapeña es nuestro mismísimo crítico Jorge Lapeña, Presidente del IAE.



Fuente: ENARSA ¿Quiénes somos? http://www.enarsa.com.ar/es/quienessomos

Nuestra inquietud se ve motivada desde que el IAE debería aclarar públicamente que no será contratada por ENARSA para trabajos de consultoría dado el conflicto de interés que representa que su Presidente sea un Director Clase A de la citada empresa. A propósito, cabe recordar cuando Lapeña se prestaba a las operetas mediáticas de Clarín y La Nación para despotricar contra ENARSA. En uno de estos últimos ataques, precisamente el titulado "Con un recorte de fondos se termina el sueño de Enarsa" (La Nación - 15/09/2015), el ex funcionario radical aportaba opiniones en línea con el argumento central que el título reflejaba. Parece que ahora el sueño se prolongó. Dudamos que Lapeña vuelva a criticar a la empresa, ahora en manos de Horacio Balboa, un ex gerente de Axión Energy (grupo Bulgheroni), por cierto, una muy seria designación. Ídem para Emilio Apud y Daniel Montamat -consultores ambos-, hipercríticos de YPF renacionalizada, hoy directores de la petrolera de bandera.

Segunda reflexión o, para ser más precisos en este caso, aporte. Tal y como fuera incluido en nuestro libro criticado, el Presidente Alfonsín evaluó en estos términos la gestión del hoy Presidente del IAE y director de ENARSA al frente de la Secretaría de Energía durante su administración: "El déficit de las empresas que dependen del Ministerio de Obras y Servicios Públicos representa la mitad del déficit fiscal de la Nación y allí se manifiesta la ineficiencia del Estado, que la sociedad percibe y sufre en los servicios que prestan esas mismas empresas. Gas débil, cortes de energía y otras deficiencias conocidas por todos son manifestaciones de la crítica situación de nuestro sistema estatal de servicios públicos". Señor Lapeña, usted debería empezar por pedirle disculpas al pueblo argentino por el padecimiento de aquellos años. También disculpas, por no haber construido ni concluido Yacyretá ni Atucha II como correspondía según su planificación original. Por no haberse anticipado a la sequía que provocó la peor crisis energética de nuestra historia y de la que usted fue máximo responsable, al tratarse de una sequía anunciada al menos desde 1987 en paralelo a un parque generador termoeléctrico con una indisponibilidad media por encima de los 5.000 MW sobre una capacidad instalada total de 13.600 MW, indisponibilidad que usted mismo reconoció.

No podríamos cerrar esta respuesta sin una tercera y última reflexión. Habrá notado el lector que en nuestra respuesta decidimos no retrucar los "argumentos" de su crítica a nuestro libro (puede encontrarse aquí http://web.iae.org.ar/comentarios-al-libro-nestor-y-cristina-kirchner-planificacion-y-federalismo-en-accion/#.VpgdYFL9ySo). Es que, sinceramente, sus argumentos presentan un nivel tan paupérrimo que molestarse en responderlos ofendería nuestra inteligencia (la de los autores). Si hasta incluso comete errores de suma de primer grado (para Jorge, la resta numérica de los meses junio - noviembre equivale a 2... meses). También insiste en destacar el autoabastecimiento alcanzado durante su gestión, zoncera que hemos retrucado desde OETEC en reiteradas oportunidades (ver por ejemplo "Breve critica al libro "La energía en tiempos de Alfonsín. Innovación, planificación estratégica, obras y autoabastecimiento" - OETEC 28/08/14 http://www.oetec.org/nota.php?id=658&area=21). En fin, sugerimos a Lapeña que, antes de dedicarse a la crítica de terceras personas, dedique su tiempo a la autocrítica. En el párrafo anterior le tiramos algunas ideas. El pueblo argentino y los miles de millones de dólares que nos costó su negligente función se lo agradecerán.