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Implicancias de la adopción del Régimen de Metas de Inflación (RMI)

Autor | OETEC-ID


Palabras Claves
Régimen de Metas de Inflación, RMI, recesión, devaluación, dólares, desempleo, inflación, Macri, capitales especulativos, inversiones, buitres, EPPA



01-03-2016 | [Economía Política para la Argentina - EPPA] El objetivo de la presente nota es analizar las implicancias que podrían tener en nuestro país la adopción de las Metas de Inflación por parte del Banco Central. Para ello, en el primer apartado se exponen los principales conceptos teóricos de dicho Régimen monetario y aquellos objetivos que, al entender del autor, la actual administración monetaria aspira alcanzar. En la segunda parte, se analizan los posibles impactos alternativos que podrían acontecer, dadas nuestras condiciones estructurales y macroeconómicas. Al final, las conclusiones.*


Marco Teórico y posibles objetivos
El Régimen de Metas de Inflación (RMI) consiste en el anuncio oficial de un nivel (o bandas) de inflación que se aspira alcanzar, reconociendo que una inflación baja y estable es el objetivo primordial de la política económica. De esta manera, se busca mantener el producto lo más cerca posible del producto potencial, el cual depende de un determinado nivel de capacidad instalada y de ocupación que no generan presiones inflacionarias. Este concepto se basa en la supuesta existencia de una "tasa natural de desempleo no inflacionaria" (NAIRU, por sus siglas en inglés), que define un nivel de desempleo que no hay que intentar disminuir para evitar que la inflación tienda a acelerarse. Ante esto, cabe preguntarse: para el actual gobierno, esta tasa de desocupación deseada es de qué porcentaje.

El principal instrumento a utilizar para alcanzar lo propuesto es la tasa de interés de corto plazo. Esto se justifica ya que se considera que el componente de la demanda más sensible a la tasa de interés es la inversión. Por lo tanto, la suba (baja) de la tasa de interés hará disminuir (subir) la inversión, provocando una baja (suba) de los precios ante la menor (mayor) demanda. Es decir, se persigue el objetivo de incidir sobre las decisiones de consumo e inversión de los agentes a través del canal del crédito.

Con este marco de análisis, el lector debe preguntarse cuáles son entonces los objetivos que se aspira alcanzar con este manejo monetario. Para poder atender estas dudas deberían describirse los principales problemas que la inflación genera según las teorías ortodoxas que avalan el uso del RMI. En primer lugar, una de las principales desventajas de la inflación para esta corriente de pensamiento son los efectos perjudiciales que genera la incertidumbre sobre el nivel de precios a futuro, dificultándose las decisiones de consumo e inversión de los agentes económicos. Alcanzar tasas moderadas de inflación permitiría un armonioso crecimiento del consumo y la inversión sin recalentar la economía.

En segundo lugar, siguiendo esta concepción tradicional, el control de la inflación permitiría que se eviten las microdevaluaciones para impedir la erosión del tipo de cambio real. Esto provocaría una estabilidad cambiaria que brinda "previsibilidad" para la llegada de capitales desde el exterior. Precisamente aquí radica la sed de inmediatez con la que se mueve y convive el gobierno en torno a los fondos buitres: se necesita del arreglo con estos para que lleguen inversiones extranjeras a partir de la libre movilidad de capitales.

Por último, los procesos inflacionarios generalmente están ligados a tasas de intereses nominales altas, en virtud de que los bancos necesitan subir esta última para evitar descapitalizarse. Alcanzar niveles bajos de inflación permitirá tener tasas más bajas y previsibles y, de esta manera, al reducir y estabilizar el costo financiero, es de esperarse que la inversión se vea incentivada.

Como se puede apreciar, la estrategia finalmente sería incentivar la inversión, ya sea nacional o extranjera. Este crecimiento económico entonces se daría con un incremento de productividad, estableciendo en el futuro un mayor producto potencial y así una menor "tasa natural de desempleo no inflacionaria". Pero mientras tanto… que levante la mano quien está dispuesto a mantenerse desocupado hasta que esto ocurra.

Posibles impactos alternativos
Uno de los principales problemas de este Régimen monetario es que considera el exceso de demanda como la principal causa de la inflación, restándoles importancia en el análisis a otros posibles causantes como lo son la inflación importada, la puja distributiva y la concentración económica. Por tal motivo, ante cualquier shock de precios que suceda en la economía, se responde con el incremento de la tasa de interés buscando contener la suba de precios a través del encarecimiento del crédito al consumo y a la inversión. El problema que esto acarrea es que si el diagnóstico es errado y el epicentro de la inflación no es el recalentamiento de la demanda, el resultado podría ser una situación de recesión con el costo de no haber bajado la inflación.

Las experiencias recientes en los países de la región muestran que la lógica escrita en los manuales de los países centrales no suele imperar cuando se trasladan esas teorías a los países periféricos. En estructuras productivas como las de nuestro país, el control de la inflación utilizando el RMI se termina produciendo principalmente a través del canal cambiario y no por el canal del crédito. Cuando el manejo monetario descripto se acompaña con una cuenta de capital irrestricta para facilitar los movimientos de capitales que promuevan la inversión, la suba (baja) de la tasa de interés atrae (expulsa) capitales por el mayor (menor) diferencial de tasas respecto de la internacional, provocando una apreciación (depreciación) de la moneda.

Por lo tanto, cuando frente a presiones inflacionarias el Banco Central sube la tasa de interés, ingresan capitales extranjeros en busca de esa rentabilidad, provocando presiones a la apreciación cambiaria. Esta apreciación encarece en dólares los bienes nacionales frente a los extranjeros, derivando en un combo detonante: la incapacidad de algunas actividades industriales de continuar exportando y la sustitución de producción nacional por importaciones. Dado que esta sustitución se hace por bienes más baratos, el control de la inflación termina ocurriendo pero a costa de menor trabajo nacional. En resumen, el control de las presiones inflacionarias se alcanza por la baja de las exportaciones y la suba de las importaciones industriales.

Es así como los países de América Latina que han adoptado el RMI (Brasil, Chile, Colombia y Perú) tuvieron durante la última década presiones constantes de apreciación de sus monedas domésticas, a diferencia de la Argentina que tuvo una política cambiaria destinada a mantener un tipo de cambio que le permitiera mantener un nivel de exportaciones industriales acorde al nivel de empleo. Estas diferencias de políticas quedan expresadas principalmente en dos aspectos: en primer lugar, los países con RMI han incrementado el peso de los bienes primarios en sus canastas exportadoras, a diferencia de nuestro país que fue el único en la región en subir la participación de los bienes industriales en el total de exportaciones. Y en segundo lugar, la acumulación de reservas de los países con RMI se dio principalmente a partir de los superávits alcanzados en la cuenta financiera y de capital, mientras que en Argentina se financió con saldos comerciales positivos.

En virtud de los posibles propósitos y objetivos económicos que tiene en miras concretar el actual gobierno con este manejo monetario, vale la pena realizar ciertas reflexiones. Corresponde diferenciar la llegada de capitales que se buscan atraer entre, aquellos para inversión directa y los de especulación, haciendo hincapié en sus consecuencias bien diversas. Las primeras pueden generar problemas en el balance de pagos cuando, una vez instaladas las inversiones, las empresas comiencen a fugar divisas a sus casas matrices a través de la remisión de utilidades. Asimismo, respecto a las transnacionales dedicadas a la explotación y extracción de recursos naturales, nos encontramos ante el panorama de que su radicación en el país podría sustentarse en la obtención de ganancias extraordinarias generadas por los salarios bajos que impone el RMI.

Por otro lado, los capitales especulativos en un primer momento generan un incremento en las reservas del Banco Central, pero dejan la amenaza constante de un posible problema de balance de pagos ante la posibilidad de que modificaciones en ciertas variables inciten una fuga de capitales, como puede ser el tan esperado y demorado incremento de tasas por parte de la FED luego de mantenerlas bajas a partir de la crisis internacional.

Respecto a los capitales nacionales, nos expresamos alrededor de la idea de que la tasa de interés doméstica solamente ingresa en un análisis de inversión como un costo más a considerar, siempre y cuando, quien vaya a invertir tenga demanda interna, es decir, a quien vender. La idea es de lo más sencilla: si el empresario no tiene un mercado interno fuerte, consolidado y estable no llevará a cabo una inversión por más que se consigan tasas de interés bajas.

Conclusiones
La implementación del RMI puede producir efectos macroeconómicos difíciles de controlar al subordinar el producto y el empleo, como así también el tipo de cambio, a las metas de inflación establecidas. Asimismo, se resalta que su funcionamiento requiere de un nivel de desempleo que debilite el poder de negociación de los trabajadores para evitar que la puja distributiva atente contra las metas de precios.

A su vez, se muestra la problemática que implica querer replicar en los países periféricos una teoría elaborada en los países centrales, ya que los efectos esperados son diferentes a los estipulados en los manuales de pensamiento económico tradicional.

La experiencia de los países de América Latina que han subordinado sus políticas monetarias, fiscales y cambiarias a las metas de inflación, muestra que han vivido un fuerte
proceso que reforzó la especialización de sus estructuras productivas en el sector primario.

* Investigación original: Mauricio Cristófaro.



Bibliografia
http://eppa.com.ar/