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Agro, Industria y Minería

| Artículos de opinión

El avión Pampa y la creación de Industrias Aeronáuticas y Mecánicas del Estado (IAME)

Autor | Federico Bernal


Conflictos de Interes
El autor no manifiesta conflictos de interés


Palabras Claves
IAME, San Martín, Brigadier, industrialización, modernización económica, avión Pampa, prototipo, Néstor Kirchner, Juan Perón, Cristina Fernández de Kirchner



31-03-2016 | En 1945 era nombrado Director de la Fábrica Militar de Aviones (FMA) el Brigadier Ignacio San Martín, iniciando a partir de allí y como describen sus biógrafos Wahnish y French: "Un accionar que, con el correr del tiempo, irá desbordando el mero marco específico militar". El avión DL 22, de diseño nacional, fue el producto "impulsor" de este importante crecimiento mediante la fabricación de 2 series de 100 aviones cada una. Cabe destacar que la aeronave estaba equipada con el motor "el gaucho" que se fabricaba también en Córdoba. La fabricación en serie del I.Ae.22 "DL" enmarcado en el Primer Plan Quinquenal, permitió a la FMA tercerizar la fabricación de muchos de sus componentes a empresas privadas, generando de esta manera el nacimiento de unas 107 fábricas y talleres, que luego llegarían a más de 300. El Instituto Aerotécnico (como se llamó la fábrica a partir de 1943) supervisó la transferencia de tecnologías suministrando asesoramiento técnico y soporte económico cuando fue necesario. Ello sentó las bases de la industria que luego posibilitaría la instalación en Córdoba de las primeras terminales automotrices de la Argentina. El IAME fue una de las muchísimas y notables experiencias de eficiencia estatal empresaria, incluso asociada al sector privado, en pos de la soberanía económica, científica y tecnológica del país. Sus objetivos de autosuficiencia industrial y modernización económica de la Argentina fueron rescatados por Néstor Kirchner quien en su discurso del 1 de marzo de 2004 anunció su intención de rescatar el proyecto del Avión Pampa. El prototipo voló por primera vez en septiembre del 2015, mientras que el primer avión de la línea lo hizo este martes 29 de marzo. Por ahora el Pampa seguirá volando; por ahora.


Y fue del desarrollo de la industria aeronáutica (DL 22, Pulqui I y Pulqui II, entre otros grandes hitos) que nació la industria automotriz argentina. En 1951, el complejo fabril conocido como Instituto Aeronáutico estaba en su apogeo. Los desarrollos aeronáuticos del país nos posicionaban a la vanguardia mundial. No obstante y a pesar de un origen común e infinidad de vinculaciones industriales y tecnológicas, el sector automotriz estaba muy rezagado. Todo era importado en esta materia. En este contexto, Perón solicitaría a los representantes de empresas extranjeras del rubro la fabricación de automóviles en nuestro país. La respuesta unánime fue: "Imposible, la Argentina no está preparada para ello; el país no reúne las condiciones necesarias". San Martín, honrando su apellido, hizo caso omiso a la cadena del desánimo de entonces -al decir de nuestra Presidenta- y, apoyado desde el Ejecutivo, se lanzó a la producción doméstica de automóviles. El 30 de noviembre de 1951, el gobierno nacional creaba mediante el Decreto 24.103 la Fábrica de Motores y Automotores. Doce días más tarde, la iniciativa se profundizaba a través del Decreto 22.056 declarando "... de interés nacional la fabricación de partes y accesorios para automotores y maquinaria agrícola". La revolucionaria base institucional y productiva culminaría en marzo de 1952, con la creación de Industrias Aeronáuticas y Mecánicas del Estado (IAME).

En el IAME, que a su vez nucleaba fábricas de aviones, de motores e instrumentos, hélices y accesorios, máquinas, herramientas y motores a reacción, se desempeñaban más de 11.000 técnicos y operarios. Del IAME nacieron los primeros vehículos totalmente argentinos, fabricados además en serie y comercializados al público a comienzos de 1953. Los cálculos estimaban que 1955 cerraría con una producción de 6.000 unidades. El estatuto orgánico del IAME, relata el notable ensayo de San Martín, autorizaba al organismo a fomentar, promover y coordinar con su acción directa o indirecta a la instalación de industrias relacionadas con la fabricación de materias primas utilizables en los procesos de fabricación, lo cual aseguraría la provisión de materias primas de origen nacional en todo lo que se precisara y pudiera, tal y como efectivamente sucedió. ¿De dónde provino el capital operativo del IAME? De un crédito otorgado por el Banco Industrial, con la reserva de que el IAME debería atender sus gastos principalmente con los ingresos generados por su propia producción y, en menor grado, con los pagos por parte de la Secretaría de Aeronáutica (creada en 1945; otorgada con rango de ministerio por la Constitución de 1949). Para septiembre de 1955, las cuentas y deudas del IAME con el Estado, el Banco Industrial y sus más de 300 proveedores estaban al día.

El IAME producía con eficiencia y superación, de acuerdo al programa de desarrollo industrial y científico-tecnológico del General Perón. No obstante, se presentaba un problema: la comercialización de la producción. Se precisaba de un organismo específico, puesto que ni a la Ford, ni a la General Motors, ni a los concesionarios privados les importaba hacerlo por el Estado. Fue entonces que el gobierno nacional decidió crear el Consorcio Industrial para la Producción Automotriz (CIPA), dedicado exclusivamente a la comercialización, pero relacionándola con la industria privada. El CIPA fue promocionado por el IAME y surgido de una reunión entre el Brigadier San Martín y empresarios, el 8 de diciembre de 1952. Allí el Ingeniero militar les propuso constituir una sociedad anónima con el objeto de autofinanciar sus necesidades de crédito, comercializar la producción del IAME y crear y promover nuevas industrias asociadas. Afirma el nieto de San Martín en su obra citada que, con esta decisión se constituía "un original concepto de justicia comercial, ya que al entregar el IAME su producción al CIPA para su comercialización, aquellos que habían intervenido en la fabricación de sus partes se beneficiarían participando también de las utilidades de las ventas del producto". El CIPA quedaría finalmente constituido con el aporte de accionistas, entre los que figuraban concesionarias, industriales y el IAME (30% de participación). Fue el CIPA el que motorizó la venta al público de la producción nacional de automóviles, camiones y tractores.

"Mejor que importar es fabricar". Éste, el lema que San Martín utilizó para cerrar su editorial de mayo de 1953, publicada en la revista Velocidad. Allí afirmaba: "Una industria automovilística no se improvisa, estamos de acuerdo, pero en un mercado abastecido totalmente por el exterior, aún en la línea de repuestos, es necesario empezarla así como se hizo, poniendo 4 ruedas criollas en el camino, para que rodando abran el paso a la industria que sigue lenta en su evolución y vayan derribando, sobre todo, los obstáculos que en su mayoría son de erróneos prejuicios y alimentados por los intereses enormes que juegan alrededor de la importación automovilística".

En 1995, el menemismo entregaba la empresa en concesión a la estadounidense Lockheed Martin, que restringiría su accionar al rubro mantenimiento en detrimento de la fabricación (principal objetivo de una fábrica). Pero a partir de una decisión política de la Presidenta Cristina Kirchner, el Estado Nacional se hizo de las acciones de la firma estadounidense creando la nueva Fábrica Argentina de Aviones, FAdeA, dándole el nombre de "Brig. San Martín" en reconocimiento al impulso industrial del Ministro de Aeronáutica de Perón. Años más tarde, el 18 de septiembre de2015 y con motivo de inaugurarse el vuelo del primer Pampa III (recordemos, prometido por Néstor Kirchner en 2004, en una Argentina incendiada) la responsable de haber renacionalizado FMA expresó conmovida: "Pusimos en marcha el prototipo del Pampa III, un avión hecho en la Fábrica Argentina de Aviones, FAdeA. Fábrica que recuperamos de la privatización... En el año ochenta, el entonces ministro Martínez de Hoz, de la dictadura, había prohibido y cerrado la fábrica, esa fábrica que había sido orgullo del Brigadier San Martín, un patriota argentino de la Fuerza Aérea que trabajó como pocos por la industria aeronáutica. La pusimos de pie e invertimos más de 70 millones de dólares y estamos construyendo 40 nuevos aviones Pampa III, de los cuales hoy se produjo el primer vuelo".

El IAME fue una de las muchísimas y notables experiencias de eficiencia estatal empresaria, incluso asociada al sector privado, en pos de la soberanía económica, científica y tecnológica del país. Sus objetivos de autosuficiencia industrial y modernización económica de la Argentina fueron rescatados por Néstor Kirchner quien en su discurso del 1 de marzo de 2004 anunció su intención de rescatar el proyecto del Avión Pampa. El prototipo voló por primera vez en septiembre del 2015, mientras que el primer avión de la línea lo hizo este martes 29 de marzo. Por ahora el Pampa seguirá volando; por ahora.



Bibliografia
Libro "Néstor y Cristina Kirchner. Planificación y Federalismo en acción", Julio De Vido y Federico Bernal. Editorial Planeta - Diciembre de 2015