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Más intentos fallidos en matrices energéticas 100% "verdes": los casos de las islas de Tasmania y El Hierro

Autor | OETEC-ID


Palabras Claves
energía verde, 100%, renovables, energía eólica, diesel, nuclear, electricidad, confiabilidad, El Hierro, Tasmania, macrismo



18-04-2016 | Dos casos fundamentales demuestran que aún no fue realizado el salto tecnológico necesario para abastecer poblaciones exclusivamente con las energías mal denominadas "verdes", esto es, eólica y solar. ¿La causa? Una fuerte dependencia respecto de las condiciones climatológicas, lo cual en definitiva conduce a estos sistemas a recurrir obligadamente a la termoelectricidad (combustibles fósiles) como energía de base. Se trata de los casos de las islas de Tasmania y de El Hierro, ejemplos que por supuesto deben sumarse al Energiewende de Alemania. Tales experiencias, todas fallidas, deberían llamar la atención a los funcionarios del Ministerio de Ambiente y del Ministerio de Energía de la administración macrista.


En un artículo de la prestigiosa publicación Principia Scientific International titulado "Islas que trataron de usar 100% de energía verde fallan y vuelven al diésel", son presentados dos estudios paradigmáticos en los que se trató de implementar una matriz energética 100% verde y resultaron en una estrepitosa desilusión a la hora de abastecer de electricidad a la población.

Los casos testigos de las islas de Tasmania en el sur de Australia y el de la isla de El Hierro, en las Islas Canarias de España, se erigen como un ícono de desarrollo energético sustentable para las organizaciones medioambientales. Sin embargo, según plantea el artículo citado, la realidad demostró que este modelo de desarrollo energético es deficiente por una cuestión fundamental: la generación de energía a partir de pequeñas represas y equipos eólicos está condicionada por factores climatológicos, por lo tanto, no son ni constantes ni confiables.

Andrew Follet, autor de la nota, señala que la crisis energética por la que está atravesando Tasmania se debe a la gran dependencia de las represas hidroeléctricas para la generación de energía, las cuales han sido afectadas por un extenso período de sequías. Asimismo, en el caso de El Hierro, a pesar de que los molinos de viento se constituyen como el motor energético de la isla -más del 51% de la matriz energética-, sólo funcionan eficientemente durante la época de vientos. Según el vicepresidente del Instituto para la Investigación Energética (IER, en inglés), Daniel Simmons, "La implementación de 100% renovables es excelente para la prensa, pero malo para la gente que sufre las consecuencias: mayores precios de la energía y menos confiabilidad energética".

El Hierro, una de las islas Canarias en la costa del norte de África, sustituyó su planta de diesel por una híbrida (hidráulica-eólica) por 94 millones de dólares en 2014. El Hierro iba a ser el caballito de batalla de los verdes y su meta del "100% renovable". El sistema se puso en marcha en junio de 2015. A pesar de su costo, proporcionó una cantidad impredecible de energía e incluso siquiera consiguió electrificar toda la isla. Por ejemplo, durante el período de fuertes vientos en el verano de 2015 la isla consiguió el 51,7% de esta fuente. Pero cuando en diciembre se verificó un período de bajo viento el sistema se desplomó a un 18,5%. La imprevisibilidad genera daños en la red eléctrica de la isla y obliga a recurrir al diesel. El análisis de IER estima que se necesitarían 84 años para que el parque energético de El Hierro recupere los costos de capital invertidos en la aventura "verde". La ilustración de abajo sintetiza lo anterior:



Fuente: http://euanmearns.com/el-hierro-januaryfebruary-2016-update/

El híbrido renovable de El Hierro es caro, ineficiente y comercialmente inviable. Claramente que la generación en base a combustibles fósiles es más barata y simple.

Ni Tasmania ni El Hierro son capaces de proporcionar energía eléctrica sin tener que recurrir a los combustibles fósiles. Para colmo de males, en Tasmania se aplica un impuesto al carbono (en Australia), lo cual exacerbó la crisis de energía. En ambos casos, el tránsito hacia un 100% de energías renovables ha sido muy caro, representando grandes dificultades para los habitantes de las mencionadas islas en cuanto a sus condiciones de vida y de desarrollo económico. Asimismo, al no poder asegurar una provisión continua y segura de energía, las autoridades que gobiernan las islas tuvieron que recaer en generadores diésel.

Lo anterior nos devuelve a la línea de partida pero con una pequeña diferencia: los faraónicos gastos que se destinaron al doble cambio de matriz. Es decir, se invirtió una considerable suma de dinero para reemplazar la generación de energía a partir de combustibles fósiles y se terminó en el mismo lugar, esto es, utilizando generadores diésel para cubrir los déficits.

Es que la popularidad de los combustibles fósiles se debe, justamente, a la confiabilidad de su rendimiento. Así y todo, siempre existen caminos intermedios como el que nos brinda la energía nuclear, altamente demonizada por los grupos ambientalistas a pesar de encontrarse mucho más cercana que la hidroeléctrica y la eólica al tipo de energía generada por los combustibles fósiles y de contar con una ventaja sobre las dos primeras: confiabilidad en su rendimiento e independencia de las condiciones climatológicas.

La administración macrista y su política energética basada en las energías "verdes", en paralelo a la paralización de los proyectos nucleoeléctricos e hidroeléctricos de gran envergadura deberían tomar nota de estas experiencias, a las que debemos sumar la Energiewende en Alemania.

La República Argentina es potencia hidrocarburífera, cuenta con un avanzado sector nuclear y con un potencial hidroeléctrico ingente aún desaprovechado. Una matriz diversificada, que no excluya a ninguna tecnología (menos aún a las confiables y seguras nuclear e hidráulica, que además generan nula emisión de dióxido de carbono), que asimismo reserve un importante porcentaje a los combustibles fósiles (de base, más baratos y abundantes) e incluso, que incorpore a las energías eólica y solar, no sólo es posible sino obligado si lo que se quiere es un sistema energético promotor del desarrollo, la industrialización y el progresivo bienestar de la población.



Bibliografia
http://principia-scientific.org/islands-trying-use-100-green-energy-failed-went-back-diesel/

http://instituteforenergyresearch.org/analysis/the-myth-of-sustainable-power-from-renewables/

http://euanmearns.com/el-hierro-januaryfebruary-2016-update/

http://www.themercury.com.au/news/tasmania/more-generators-shipped-in-to-tasmania-as-states-energy-crisis-continues-and-lake-levels-drop/news-story/14170d083a7886a6164608bf2b457d13