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El empresario Franco Macri sigue los pasos de Aranguren y se mete en política. Respuesta y recomendaciones políticas pues…

Autor | Federico Bernal


Conflictos de Interes
El autor no manifiesta conflictos de interés


Palabras Claves
Franco Macri, Correo, Néstor Kirchner, Mauricio Macri, paraísos fiscales, guaridas fiscales, corrupción, narcotráfico, macrismo, peronización



19-04-2016 | Desesperado por su conexión con el Presidente de la Nación -a la sazón el presidente o primer mandatario más corrupto del planeta comprobadas sus al menos nueve empresas offshore en guaridas fiscales-, el señor Franco Macri parece haber resuelto que su mejor defensa es el ataque. Y como atacar a su hijo Mauricio sería cavarse la propia fosa, las buenas prácticas barbísticas dictaminan que nada mejor para defenderse que echar mano a la insostenible y agotada estrategia comunicacional de la "pesada herencia". Con sus recientes críticas, el empresario Macri (no nos referimos al Macri que empodera sus activos privados con la máxima investidura pública otorgada por la Carta Magna) se mete en política siguiendo los pasos de Juan José Aranguren, el ex CEO de Shell hoy Ministro de Energía cuando a partir de 2005 declaró la guerra, no a Néstor Kirchner, sino al bienestar popular. ¿Será que Franco se está postulando como el empresario más valiente de la era M? ¿Será que buscará un cargo como ministro? ¿O será que quiere cobrar indebidamente algún dinerillo del Estado argentino que viene reclamando desde la gestión K aprovechando que ahora tiene a un empleado de SOCMA al frente del Correo? Adivinar dónde podría llegar a asumir es, a la luz del emporio de la ceocracia, harto sencillo: elíjase la cartera con la mayor incompatibilidad de intereses con las empresas propiedad de Franco y listo. Ahí irá. Pasemos ahora a las mencionadas críticas que el padre del Presidente disparó al kirchnerismo.


Desde su cuenta de twitter, Franco Macri escribió en relación a la tragedia en Costa Salguero: "Cuando me confiscaron el Correo sin motivo pensé que era una decisión política. Hoy sé que fue para repartir algo más que cartas". Acto seguido agregó: "Son varias las aclaraciones que debe el anterior gobierno. Explicar el ingreso al país de los narcotraficantes es una de ellas". Y luego "La tragedia en la fiesta electrónica evidencia que esta desgracia causada por las drogas es una de las "obras maestras" del gob Kirchnerista". Que Mauricio Macri tome el pelo a los 42 millones de compatriotas, siendo como es Presidente de la Nación, resulta una afrenta que ni la historia ni el pueblo absolverán jamás. Pero que insultar la inteligencia popular se haya convertido en un deporte familiar, eso ya es demasiado. Nuestra respuesta política al flamante rol político del empresario Franco, no sin antes recordar otras de sus más célebres frases twitteras (ver debajo).




En primer lugar, si alguien debe explicar algo a alguien es Franco Macri a Elisa Carrió, como es sabido y según se supo de su rol público en defensa del Presidente por su involucramiento en Panamá Papers, la titular de facto de la Oficina Anticorrupción (OA). Pues bien, qué es lo que debe explicar Macri padre a la señora Carrió: para qué creo las nueve empresas offshore y por qué le dijo a ella, la número uno en las sombras de la OA, que Fleg Trading estaba inactiva cuando en realidad no sólo que operó en Brasil sino que está activa al día de hoy.

En segundo lugar y sobre la recisión de la concesión del Correo "sin motivo", las siguientes reflexiones. En noviembre de 2003, el Estado nacional debió hacerse cargo del Correo Argentino porque estaba a punto de quebrar. De haber quebrado, se hubiera puesto en riesgo no sólo 13.000 puestos de trabajo sino todo el servicio postal del país. La decisión de recuperar el Correo Argentino tuvo como objetivo inmediato proteger la fuente de trabajo de miles de trabajadores que el grupo concesionario pretendía despedir, agravado por la intención de este último de pretender que el Estado Nacional reconociera como pasivo las 6.000 indemnizaciones de trabajadores despedidos durante la década del noventa. Ahora y para ser justos, una defensa del macrismo: ¡Cómo reprochar este proceder si lo anterior tampoco había sido culpa de Macri! Se trataba de otra herencia, aquí sí, nefasta: el mal hábito del Grupo Macri y empresarios del estilo adquirido en tiempos de la dictadura, cuando gracias a la compra de dólares a futuro y la mano mágica de Domingo Cavallo trasladaron prolija y eficientemente todas sus deudas y pasivos desde sus balances a las cuentas del Estado, esto es, a la ciudadanía. En 2003 quisieron repetir la historia; olvidaron que al terrorismo financiero lo había reemplazado Néstor Kirchner.

En tercer lugar y a propósito de lo anterior, es oportuno recordarle a Franco Macri el artículo primero del decreto de recisión de la concesión: "Rescíndese, por culpa del Concesionario, el Contrato de Concesión suscripto entre el ESTADO NACIONAL y la empresa CORREO ARGENTINO S.A. por el cual se concedió el servicio oficial de correos, comprendiendo todos los servicios postales, monetarios y de telegrafía prestados oportunamente por ENCOTESA y los restantes servicios que la concesionaria estuviere habilitada a realizar, incluyendo el Servicio Postal Básico Universal, por las causales previstas en el numeral 30.1. a) y b) de dicho Contrato". Sugerimos pues al octogenario empresario tenga a bien fortalecer su memoria sináptica un tanto desgastada -o políticamente obnubilada- con ayudas de papel. Y si sucediera que aún tiene dudas de por qué se le quitó la concesión, bien haría en recurrir a Alberto Fernández o Roberto Lavagna, ambos firmantes del mencionado decreto, entre otros. A propósito del primero, recordamos la siguiente frase: "El Poder Ejecutivo Nacional (PEN) ha dispuesto rescindir por culpa del concesionario el contrato de concesión que había firmado con la empresa y retomar la concesión por parte del Estado".

Finalmente, una apreciación ya más política y que emitimos con la mejor intención de contribuir a la peronización del macrismo, práctica que Franco debería adoptar siguiendo los pasos de su hijo si es que como se observa pretende avanzar por el camino de la metamorfosis arangurenística (de empresario reaccionario a político todavía más reaccionario). Las citas a Juan Perón por parte del Presidente comenzaron durante la campaña de 2015, aunque fueron retomadas no sin cierta desesperación luego de la incomodísima y rutilante aparición de Cristina Fernández de Kirchner el pasado 13 de abril (dijo Macri en Lavallol el 14 de abril: "El general Perón dijo que la estrella polar de un país debe ser la productividad"). Pretendía con esta frase que el pujante ejército industrial de reserva no empujara a la huelga a los privilegiados que aún trabajan o bien que los que privilegiados que aún trabajan no se solidarizaran, por cuestiones de productividad claro, con los nuevos pobres argentinos. Pero la la peronización del macrismo debe trascender el plano de las citas al General para desembocar en el plano de la comprensión política y dialéctica del peronismo. Señor ex dueño del Correo Argentino, la recuperación de esta herramienta clave para la comunicación de un país, si es que ese país quiere ser algo más que granero del mundo, obedeció en primer término a las razones ya descriptas y, en segundo término, a la continuidad histórica del proyecto nacional en el poder. En este sentido, le recomendamos repasar los planes quinquenales del primer y segundo gobierno de Perón así como el Plan Trienal de 1973/74 (tercer gobierno). Allí encontrará la explicación más acabada de por qué algo tan fundamental como la empresa de bandera a cargo del servicio postal de la Nación no puede ser una mercancía. No dudamos que para usted se trató de un negocio más, una cueva más para corromper y tal vez -aquí sugerimos a la titular en las sombras de la OA tenga a bien investigar- llevarse algo de recursos de paseo al Caribe y/o al Índico. Pero para los gobiernos que precedieron la administración de su hijo, como para el gobierno de la primera década ganada del pueblo argentino, la recuperación del Correo fue una decisión de igualdad cultural y soberanía comunicacional, y que lejos de terminar en la recisión de la concesión, siguió en enero de 2004 con la anulación del Contrato del Espacio Radioeléctrico con Thales Spectrum; prosiguió con la recuperación de las Posiciones Orbitales 81 y 71,8 grados, en agosto de 2004 y marzo de 2007, respectivamente, para avanzar con la creación de ARSAT, en abril de 2006, la TV Digital Pública en septiembre de 2009, el Programa Igualdad Cultural en marzo de 2012, el nuevo Reglamento de Calidad de los Servicios de Telecomunicaciones en julio de 2013 y los exitosos lanzamientos del ARSAT-1 y ARSAT-2 en octubre de 2014 y septiembre de 2015. Todo lo anterior, por supuesto, en el marco de la revolucionaria Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual aprobada por el Congreso de la Nación en octubre de 2009 y la Red Federal de Fibra Óptica (REFEFO) -esta última, herramienta estratégica para la homogeneización de los derechos de acceso a los servicios de información y comunicación de cada ciudad y pueblo de la República Argentina-.

¡Pero qué le vamos a contar todo esto a usted si ya lo debe haber leído en el folleto "Argentina: Land of Oportunities" con el cual su hijo se presenta al mundo para integrarse al mundo! Ironías al margen, a esta altura del partido usted debería saber que la recuperación del Correo es parte de la pesada herencia que según el aludido folleto nos permitió acceder a altos y modernos niveles de conectividad. Como sea y volviendo al objetivo de esta nota, si lo que quiere es politizarse y peronizarse (en esto último seguro que superará a Aranguren), tenga a bien adoptar las recomendaciones que aquí dejamos planteadas.