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A once años del Plan Energético Nacional: ¿"crisis energética" en la Argentina? 15 especialistas internacionales responden el interrogante

Autor | Federico Bernal


Conflictos de Interes
El autor asesoró al Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios


Palabras Claves
crisis energética, Nisman, Federico Bernal, Ricardo De Dicco, libro, Plan Energético Nacional, Néstor Kirchner, Cristina Fernández de Kirchner, seguridad energética, desarrollo, Ministerio de Planificación, inclusión social, déficit energético, diario La Nación



26-05-2015 | ¿Cuáles son los argumentos a través de los cuales el neoliberalismo y partidos de izquierda atribuyen a la Argentina una situación de crisis energética (y que por ejemplo la denuncia de Nisman adopta como medular del supuesto plan encubridor pergeñado por la Presidenta de la Nación)? A la elucidación de tal interrogante, el Observatorio OETEC ha desarrollado desde su fundación la iniciativa Laboratorio "Ex secretarios de Energía" (LabEx) (1). El primer resultado de seis meses de trabajo ha sido el libro "Ex secretarios de Energía bajo la Lupa" (Planeta - 2014), libro que repasa la gestión pública de los miembros del hipercrítico grupo energético liderados por Daniel Montamat (ocuparon la secretaría de Energía de la Nación entre 1982 y 2002). La contra-argumentación al diagnóstico de crisis energética para la Argentina -blandido por el susodicho grupo-, es producto de los trabajos y resultados del Laboratorio en "Seguridad Energética" (LabSE) también del OETEC, desde donde se podrá acceder a los análisis técnicos de especialistas internacionales a quienes específicamente les hemos pedido estudiar la cuestión energética nacional y cuyos juicios técnicos exponemos a continuación.


El Laboratorio en "Seguridad Energética"
Antes de comenzar con los argumentos técnicos de los miembros regionales e internacionales del Laboratorio en "Seguridad Energética", una breve reflexión aclaratoria. Se podrá contra-argumentar que los especialistas miembros del LabSE fueron elegidos deliberadamente por sus definiciones favorables al rechazo de "crisis energética" para la Argentina. Al respecto deseamos comentar que los especialistas convocados fueron elegidos en base a la adopción de las definiciones de "energía" y "seguridad energética" esgrimidas en los capítulos precedentes. Por tanto, y a modo de contra-argumentación, desafiamos a todo crítico argentino de la política energética implementada en estos últimos once años a que encuentre un especialista no argentino que, coincidiendo con aquellas definiciones así como con la utilización de la energía en calidad de herramienta estratégica para el desarrollo socioeconómico, la equidad social y la lucha contra la pobreza, diagnostique una situación de crisis energética para nuestro país.

Opiniones de especialistas internacionales
El Dr. Govinda Timilsina (OETEC/LabSE) es economista del Banco Mundial (2). Sobre el interrogante de si el diagnóstico de "crisis energética" se aplica a la República Argentina, esto nos explicó: "Una crisis energética se refiere normalmente a un salto muy elevado del precio de la energía, que causa problemas importantes en la vida cotidiana de la población... [De todas maneras] No existen criterios estándar ni normas internacionales que sirvan para declarar una crisis [energética]. Los medios de comunicación y otros organismos usan con frecuencia esta terminología para caracterizar ciertas situaciones". Luego agrega: "Si el crecimiento económico de un país se ve afectado severamente debido al precio creciente de la energía así como a la reducción drástica del suministro energético, puede considerarse como un escenario de crisis energética. De todas maneras, cabe resaltar que normalmente un país no pasa por una crisis energética solo; las crisis se producen a nivel internacional o como mínimo a nivel regional... [En este sentido] La situación de la Argentina no representa ninguna crisis energética". Y es lógico que así sea, pues ni existe ni ha existido reducción drástica del suministro del 2003 a esta parte, ni tuvimos o tenemos precios inaccesibles de la energía para la población. Justamente y como veremos más adelante, todo lo contrario.

El Profesor de la Universidad Keffi (Nigeria), Dr. Abubakar S. Aliyu (OETEC/LabSE) nos brinda su opinión: "Los indicadores de su país [la Argentina] tienen un impacto positivo en cuanto a seguridad energética. Pero, para ser ecuánimes, debemos tomar en cuenta muchos factores antes de concluir si un país está o no en crisis energética. Uno de ellos es el precio de la energía y su sostenibilidad. La pregunta es ¿qué porcentaje de los hogares argentinos están conectados a la red? Otra pregunta: ¿el costo de la electricidad en la Argentina es accesible en términos generales? A pesar del hecho de que la desregulación puede eliminar la carga del financiamiento del sector energético al gobierno a través de la participación del sector privado, la desregulación tiene algunas limitaciones, como por ejemplo el aumento no regulado del precio de la energía por las compañías eléctricas. Las compañías de energía pueden obtener enormes ganancias a expensas de los consumidores. Volviendo al caso argentino, destaco la expansión del sector energético. En fin, creo que todos los expertos deberían concluir que la puntuación del sector eléctrico argentino es bastante buena".

El Dr. Bejamin Sovacool es uno de los más prestigiosos investigadores y analistas energéticos del mundo. Ha sido el destinatario de importantes subvenciones para la investigación por parte de la Fundación MacArthur, la Fundación Rockefeller, la Fundación Nacional de Ciencia (EE.UU.) y el Departamento de Energía de EE.UU.. Se ha desempeñado como consultor para el Banco Asiático de Desarrollo, el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola, el Banco Mundial, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Comisión Económica y Social de las Naciones Unidas para Asia y el Pacífico en materia de pobreza energética, gobernanza y cuestiones de seguridad. También es autor de más de 300 artículos académicos revisados por expertos, capítulos de libros e informes, que incluyen artículos de su autoría exclusiva en publicaciones como Nature y Science. Además, es el autor, coautor, editor o coeditor de 17 libros. Pues bien, veamos qué diagnóstico realiza de la situación energética de la Argentina: "... cuando uno habla de la seguridad energética, es importante preguntarse entonces: ¿para quiénes la seguridad energética y en comparación con qué? En este sentido, no hay país en el mundo que esté libre de poseer gente descontenta con la propia situación energética (por ejemplo: precios de la energía, la fiabilidad de la red eléctrica nacional, los derechos de paso de ductos, etc.). En mi opinión, la Argentina parece contar con pequeños grupos de personas descontentas. Pero si la cantidad es pequeña, y los problemas son manejables, entonces eso implica que las afirmaciones de la derecha partidaria sobre una crisis energética son pura retórica y no están basadas en la realidad. Si, por el contrario, hay enormes disparidades en el acceso a la energía moderna entonces una crisis podría ser real. Todo depende de en función de qué interés esté uno hablando. Luego viene el asunto de seguridad energética comparado con qué. La Argentina podría estar desempeñándose no idealmente en algunos indicadores, pero probablemente esté mejor que la mayoría de los países de América del Sur y, ciertamente, mejor que países OPEP o países en desarrollo de África subsahariana y Asia. La seguridad energética debe analizarse siempre en contexto. El reconocimiento de este abordaje tal vez obligue a los analistas argentinos a ser más cuidadosos y matizar las argumentaciones de su discurso. Nunca olvide preguntar: seguridad energética... ¿para quién? Este interrogante atraviesa la médula de la cuestión energética". El Dr. Sovacool nos está diciendo que la expresión "crisis energética proveniente del neoliberalismo está en función de los intereses de mercado, lesionados por cierto desde que la política energética nacional ejecutada desde 2003 a la fecha le ha quitado a la energía como negocio. Como analizamos en el capítulo 4, la energía es un bien esencial para la vida, la realización humana y el normal desarrollo de una nación. Semejante estratégico y vital recurso, como los servicios que de él deviene no pueden quedar en manos de empresarios privados, corporaciones o terceros Estados.

"...una crisis se relacionaría con el hecho de que la exploración y la inversión en fuentes de energía locales tomaran tiempo en materializarse. Dada la creciente demanda de energía doméstica, la opción de limitar las exportaciones podría acarrear consecuencias geopolíticas para la Argentina y afectar sus relaciones con los países vecinos y con los proveedores... En fin, la Argentina se enfrenta a desafíos relacionados tanto con la demanda de energía como con el suministro. Del lado de la demanda se debe poner esfuerzo en la conservación, el uso racional y el ahorro de la energía. Por el lado de la oferta deben realizarse inversiones para asegurar el suministro ininterrumpido y la capacidad energética, explorar los recursos nacionales y las fuentes renovables, así como limitar la dependencia respecto de las importaciones" (Dra. Stella Tsani - OETEC/LabSE).

"Bajo mi concepción del término, no se puede hablar de crisis energética en la Argentina. En este tipo de casos, sí se podría hablar de algunas ineficiencias, desequilibrios o problemas, pero no de crisis. Además, no encuentro viable aplicar el concepto de crisis energética en términos cuantitativos, ya que se trata de un término difuso sobre el que no existen indicadores generalmente aceptados para su medición" (Dra. Beatriz Muñoz Delgado - OETEC/LabSE).

"Al observar los datos del país se aprecia una importante expansión de la capacidad de generación durante los últimos años -cerca de 9.000 MW promedio- (3), mientras que el Plan Nacional de energía federal contempla la entrada en operación de unos 2.000 MW promedio por año hasta 2018. Además, el incremento de la red de distribución parece ir de la mano con la generación. No aparece un dato sobre uso eficiente de la energía, aunque no se aprecia un desacople entre demanda y crecimiento del consumo, por lo menos en electricidad. Aunque el periodo de los últimos diez años es relativamente breve como para establecer una conclusión categórica, en el ámbito de la generación no debería existir una crisis. En un sentido clásico de crisis energética, de corte o interrupción del suministro, la Argentina no padece una crisis. Lo que puede suceder es que ante determinados eventos, como el fuerte incremento de las temperaturas que trae aparejado el mayor uso de aire acondicionado, el sistema pueda llegar al límite produciendo interrupciones breves del suministro" (Lic. Diego Mena Acosta - OETEC/LabSE). En relación a las "interrupciones" mencionadas por el especialista chileno, cabe mencionar que se han tratado siempre de limitaciones en la distribución, no en la generación. Por cierto, no es un dato menor, desde que hemos visto que un suministro (oferta) inadecuado puede ser considerado un indicador de "crisis energética", entre otros indicadores. Consultamos finalmente al Lic. Mena Acosta sobre la dependencia externa de gas y combustible de nuestro país. Esto nos respondió: "Es cierto que ha ido incrementándose la importación de energía primaria. No obstante, el porcentaje sigue siendo bajo".

A propósito de lo mencionado antes por nosotros en relación al suministro y la demanda energética en la Argentina, cabe tomar nota de la opinión que la situación energética nacional merece a la Dra. Joana Portugal-Pereira, asesora del Banco de Desarrollo Asiático e Ingeniera Ambiental de la Universidad Técnica de Lisboa: "... según la información que manejo, la Argentina no se enfrenta a una crisis energética dado que el sector del suministro se está expandiendo a un ritmo mayor que las necesidades de la demanda. Creo, no obstante, que se deben evaluar las tendencias a largo plazo para consolidar este punto de vista".

En igual dirección que la especialista Portugal-Pereira aunque con mayor lujo de detalle, vale la pena conocer este diagnóstico sobre la energía en la Argentina: "En función de lo que he podido analizar, cabe destacar que, en primer lugar, la relación entre la producción y el consumo de energía eléctrica de la Argentina aumentó poco entre 2001 y 2007. Sin embargo, después de 2007 se observó una mejoría significativa. Es importante que esta relación sea superior a 1 y se mantenga estable. Esto significa que se asegura un suministro de energía sustentable y seguro. Por lo tanto, puesto que este cociente es mayor a 1, no parece que exista una crisis basada en la producción de energía. En cuanto a la dependencia en materia de energía producida con recursos internos, la proporción entre producción y consumo de gas natural fue inferior a 1 en el 2007. Es decir, la producción de gas natural no puede satisfacer el consumo. En cuanto al petróleo, por otro lado, si bien hay una disminución continua, la proporción entre la producción y el consumo permanece por encima de 1. Esta proporción disminuyó de 1,8 en 2001 a 1,2 en 2010. En este contexto descripto, la Argentina planea mantener un equilibrio positivo entre la producción y el consumo energético en los próximos cinco años, mediante la incorporación de unos 10.000 MW ya previstos. No obstante, la producción de petróleo y de gas natural, las dos fuentes principales de energía primaria, puede no cumplir con las expectativas frente a un aumento del consumo. Para resolver esto se está intentando equilibrar el desfasaje a través de nuevas centrales hidroeléctricas y nucleares... [En conclusión], si lo examinamos desde un punto de vista general, parece poco probable que la Argentina enfrente una crisis energética en los próximos cinco años. Las tendencias decrecientes de ciertos indicadores, en especial la producción de recursos energéticos primarios, se han revertido desde el 2007 a través de la aplicación de políticas energéticas correctas. La Argentina es un país sustentable, con seguridad del suministro energético, en tanto continúe con la política de re-direccionar sus decrecientes recursos de petróleo y gas natural hacia otros recursos energéticos. En este sentido creo que pueden realizarse estudios más detallados en el largo plazo..." (Dr. Adnan Sözen - OETEC/LabSE).

A modo de síntesis de los conceptos anteriormente vertidos, el economista español Dr. Jorge Zafrilla explica que "...la Argentina no se enfrenta a un gran riesgo de crisis energética, principalmente debido a su baja dependencia de fuentes de energía internacionales. Por otra parte, las inversiones en el pasado cercano y la baja dependencia de los combustibles fósiles en la mezcla de electricidad, hace que la Argentina sea un país fuerte en caso de tener que enfrentar alzas de precios de la energía. Las políticas energéticas también parecen ser las adecuadas, con el fin de suministrar la energía que necesita para atender el proceso de crecimiento económico del país en los últimos años. Sin embargo, se debe realizar un análisis más profundo de las cifras de energía para poder predecir el futuro energético de la Argentina. Se requiere un sistema regulatorio bien diseñado y controlado que permita garantizar la confianza de los nuevos inversores. En este sentido, sería deseable un mayor grado de competitividad del sistema que sirva para asegurar o que tienda hacia el máximo bienestar de los consumidores".

La Dra. Jirapa Kamsamrong, de la Joint Graduate School of Energy and Environment (JGSEE) de la Universidad Tecnológica Thonburi de King Monkut (Tailandia) -la JGSEE es uno de los centros científicos y tecnológicos de investigación en energía más prestigiosos de todo el continente asiático- opina que "la Argentina es muy segura energéticamente hablando. Esto es así porque el país aún puede confiar en sus propias fuentes de energía, que abastecen aproximadamente el 96% del suministro total doméstico de energía (IEA, 2012). Durante el período 2013-2018 se implementarán 10.000 MW en nuevas plantas de energía... La proporción de la energía importada de cada tipo es muy favorable en comparación con la situación energética de Tailandia, por ejemplo".

Consultada específicamente por el sector eléctrico, la Dra. Kamsamrong nos explica que "podría darse un problema en el sector de generación de energía si el gobierno argentino es incapaz de instalar nuevas centrales nucleares y grandes centrales hidroeléctricas como estaba previsto debido a la protesta pública relacionada con cuestiones ambientales. Si así fuera, en el futuro la Argentina probablemente se enfrentaría a una crisis energética relativa a la generación de energía, tal como está ocurriendo ahora en Tailandia". Al respecto de esta reflexión, cabe observar que los partidos políticos de izquierda y de derecha argentinos, furibundos opositores a las energías nuclear e hidráulica son, paradójicamente, los principales argumentadores del diagnóstico de "crisis energética".

El Dr. Luis Mundaca ha sido autor-líder para el 5to Informe de Evaluación del Panel Internacional de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC). Ha trabajado para varios gobiernos, empresas y agencias internacionales, incluyendo el Banco Mundial, la Agencia Internacional de la Energía, la Agencia Alemana de Cooperación Internacional, la Agencia Internacional para la Energía Renovable, la Agencia Sueca de Energía y el Consejo de Investigación Noruego. Conozcamos su visión de la Argentina y su sector energético: "Hay que mencionar que indicadores internacionales existentes en ésta materia evalúan a la Argentina de manera positiva. Por ejemplo, para el año 2013, el Índice Internacional de Riesgo de Seguridad Energética, desarrollado por el Instituto para la Energía del Siglo 21 -que depende de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos- coloca a la Argentina en el segundo cuartil más bajo de riesgo, similar categoría en la cual se encuentran países como Suecia, Finlandia o Brasil. Del mismo modo, para el año 2014, el Índice de Seguridad Energética del Consejo Mundial de la Energía coloca a la Argentina en el lugar 14, por sobre países como Alemania, Nueva Zelandia o Noruega".

Seguidamente, nótense las variables que el Dr. Mundaca recomienda evaluar para realizar un análisis serio y responsable de la situación energética argentina, por cierto, absolutamente ausente en los críticos locales: "De manera de dar una respuesta o análisis más concreto, se debe tener más información. Por ejemplo, indicadores relativos a la intensidad energética, la dependencia energética de diferentes fuentes de energía -incluyendo dependencia de las importaciones de gas-, la relación entre las reservas y la producción, la oferta en relación con la demanda, la cuota de las energías renovables en el suministro total de energía primaria, el porcentaje de biocombustibles en el sector de transportes, la interconexión del sistema energético, la diversificación de los proveedores (nacionales e internacionales), índices de vulnerabilidad de combustibles fósiles, etc. Estos indicadores puede ser útiles para discutir y evaluar la situación en Argentina de manera más comprensible". Y agrega: "Considerando los números y las estadísticas energéticas oficiales, es importarte preguntarse si la oferta o el suministro de energía en la Argentina está recibiendo una creciente presión para hacer frente a la mayor (o menor) demanda en la ausencia de políticas para ampliar (o no) el suministro. En otras palabras, es necesario examinar si la demanda de energía -con un incremento del 52%- está siendo superada o no rápidamente por la oferta o suministro de energía, la cual entiendo también está creciendo".

El Dr. John Paravantis, nos explica que "La pregunta sobre la posibilidad de una crisis energética inminente se vincula con esta otra: ¿las reformas realizadas después de la crisis de 2001 son sustentables? Y en caso afirmativo, ¿en qué medida? Se ha divulgado que (curiosamente) el consumo de gas natural disminuye mientras que el consumo de petróleo aumenta. Por esto, sería una buena idea centrarse en lo que se ha escrito sobre una posible crisis petrolera en la Argentina. La prensa profesional ha reportado que una crisis semejante podría ser causada (en la Argentina así como en cualquier otro lugar), entre otras cosas, por controles de precio excesivos, intervencionismo discrecional, impuestos distorsivos y redistribución a través de subvenciones ocultas y se ha criticado que la estrategia adoptada contra dichos fracasos no estaba dirigida a corregir las políticas erróneas, sino a renacionalizar YPF. Sin embargo, y a la luz de lo que se ha discutido anteriormente, no hay garantías de que el sector privado se hubiera desempeñado mejor para gestionar el mercado energético de la Argentina después del 2001, con el fin de evitar las crisis energéticas futuras y lograr que la energía fuera accesible al gran público, incluidos los hogares de ingresos bajos y muy bajos. La pobreza es una maldición con repercusiones mucho más graves y profundas que las de una crisis energética...". Luego y más específicamente sobre la existencia o no de "crisis energética" en nuestro país, Paravantis señala que "la Argentina tiene objetivos razonables para el futuro cercano y la política energética general parece sensata".

"De manera similar a China, la Argentina también enfrenta el reto de la seguridad energética con las principales características de las restricciones al suministro energético, un fenómeno internacional. A diferencia de China, la Argentina depende mucho de los hidrocarburos, con un 52% de gas natural. Además, las industrias de energía renovable están en sus comienzos, con abundancia de recursos naturales. Al respecto, es factible y necesario explotar el potencial de la producción de hidrógeno a partir de dichos recursos renovables. Ahora bien, considero que la Argentina no sufre ni sufrirá una crisis energética si se toman medidas importantes y diversificadas para mejorar su seguridad energética" (Dra. Xiaolei Sun - OETEC/LabSE).

"Ciertamente la Argentina no tiene una crisis energética en el sentido clásico de este concepto porque no hay ninguna interrupción grave del suministro energético. Tiene también indicadores muy positivos en materia de industrias de energía renovable, así como también instalaciones de nueva generación. Considero no obstante que todavía hay mucho que hacer. Tienen cortes de electricidad de corta duración pero relativamente frecuentes, lo que podría indicar que la red y las centrales eléctricas todavía no están bien adaptadas a la creciente demanda de energía de la población y la industria. Otro gran reto es la creación de un marco favorable y estable de mercado, especialmente después de la renacionalización de YPF" (Dr. Tomasz Daborowski - OETEC/LabSE). En relación a los cortes de luz a los que hace mención el especialista polaco, cabe resaltar que en ningún momento liga la verificación de cortes de luz con una situación de crisis energética, como sí hacen los detractores de las políticas energéticas tomadas en estos últimos años para quienes insólitamente y sin sustento técnico alguno los cortes de luz son sinónimo de crisis energética.

Reflexiones finales (un aporte del diario La Nación)
Con las opiniones técnicas y el material aquí suministrado, ponemos a consideración del lector un sucinto repaso a las razones desde las cuales la oposición política (neoliberalismo, socialdemocracia, centro-izquierda y ultra-izquierda) atribuye a nuestro país el padecimiento de una situación de crisis energética. Por su poder de síntesis recurriremos a una editorial del diario La Nación publicada en marzo de 2012, titulada "Las razones de la crisis energética". Las principales razones serían entonces las siguientes diez: 1) pérdida del autoabastecimiento; 2) consumo doméstico excesivo en un marco de tarifas reguladas (o congeladas) e intervencionismo estatal; 3) retenciones a las exportaciones de combustibles, petróleo y gas; 3) divorcio entre los precios de los hidrocarburos explotados en yacimientos argentinos y los precios internacionales; 4) renacionalización de YPF; 5) subsidios a la energía (especialmente molesta los subsidios a la energía eléctrica); 6) balanza comercial energética deficitaria; 7) importaciones netas de gas natural y combustibles derivados del petróleo; 8) ausencia de estabilidad y seguridad jurídica para "inversores"; y 9) crecimiento del Estado y sus empresas en el sector energético, incapacitados de invertir y gestionar, motivados por una incontrolable naturaleza populista y demagoga del gobierno nacional. A estas nueve hay que agregar una más: 10) cortes de luz.

Interesa hacer notar a propósito de estas razones tres cuestiones. En primer lugar, ninguna de ellas, ni juntas ni por separado, constituyen indicadores de una "crisis energética" o de un escenario de "inseguridad energética" según hemos visto. La dependencia de fuentes foráneas (importaciones netas) y las interrupciones en el suministro de energía eléctrica (cortes de luz) sólo ascienden como factores de riesgo energético en determinadas situaciones. En segundo lugar y esto es clave, las diez razones esgrimidas por el mercadismo energético -que le importa un bledo la seguridad jurídica de la población- pasan por alto la justificación de todo sistema energético: priorizar al ser humano, su bienestar y calidad de vida; servir de instrumento para el desarrollo económico y la industrialización. Un sistema energético que persiga tales objetivos es el deseado y buscado por lo más progresista de la comunidad internacional especializada. ¿Puede un sistema energético imbuido de tales objetivos funcionar sin Estado (desde las fuerzas invisibles del mercado), en un marco de empresas y marcos regulatorios promotores de privatizaciones y desregulaciones? La experiencia historia demuestra que no. Y es contundente al respecto.

(1) Dirección online de la sección: http://www.oetec.org/ex_secretarios.php

(2) Economista Senior del Banco Mundial (BM). Cuenta con más de 15 años de experiencia internacional en economía de la energía y economía del cambio climático. Previo a su ingreso al BM, se desempeñó como investigador del Canadian Energy Research Institute (Calgary, Canadá). El doctor y profesor Timilsina fue miembro del CDM Panel and the Registration and Issuance Team (RIT), del Clean Development Mechanism Executive Board (CDM-EB), en ambos casos bajo el marco del United Nations Framework Convention on Climate Change (UNFCCC). http://www.oetec.org/nota.php?id=427&area=1.

(3) Datos correspondientes al período 2004-2013. Entre 2003 y marzo de 2015 se llevan incorporados 11.590MW.
http://www.lanacion.com.ar/1456967-las-razones-de-la-crisis-energetica



Bibliografia
Laboratorio OETEC "Ex secretarios de Energía"
http://www.oetec.org/ex_secretarios.php

Laboratorio OETEC "Seguridad Energética"
http://www.oetec.org/seguridad_energetica.php

Sección especial "Once años del Plan Energético Nacional"
http://www.oetec.org/especiales2.php

"Operación Nisman. La trampa de una denuncia insostenible" (Planeta - 2015). Federico Bernal y Ricardo De Dicco

Diario La Nación. "Las razones de la crisis energética" http://www.lanacion.com.ar/1456967-las-razones-de-la-crisis-energetica