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| Artículos de opinión

Sobre las redadas "Víctor Hugo Morales" y "Santa Cruz"

Autor | Federico Bernal


Conflictos de Interes
El autor no manifiesta conflictos de interés


Palabras Claves
redada, buitres, Bonadío, Víctor Hugo Morales, Santa Cruz, Máximo Kirchner, Macri, mitrismo, diario La Nación, barbarie, Grupo Clarín



17-07-2015 | Este jueves 16 de julio, algunas horas después del salvaje allanamiento a la casa del escritor y periodista Víctor Hugo Morales por parte de los delfines judiciales de Héctor Magnetto, el portal oficial de los fondos buitres nucleados en la American Task Force Argentina (ATFA) publicaba la nota: "Máximo Kirchners Offices Raided in Hotesur Corruption Case". Su bajada: "Bad News Coincides with Release of Latest Poverty Statistics". Traducimos título y copete: "Redada en oficinas de Máximo Kirchner en el caso de corrupción de Hotesur... Malas noticias coinciden con la publicación de las últimas estadísticas de pobreza". La nueva maquinación golpista, aunque años luz de la opereta Nisman, vuelve a escena con renovados bríos y excelsa coordinación.





Los buitres y el mensaje político de las redadas
Resulta interesante comenzar analizando el término "raid" empleado por los buitres para definir la presente opereta cívico(mediática)-judicial. Entre sus muchas acepciones en inglés destacamos: 1) ataque sorpresivo de una pequeña fuerza armada; 2) entrada forzada y sorpresiva por parte de la policía; y 3) el ingreso a un territorio ajeno con el propósito de adueñarse de bienes o valores. Redada fue, en efecto, la movida en Santa Cruz, como redada también lo padecido por Víctor Hugo Morales y su familia. Y ya que hablamos de tan notable figura, es útil recordar que el mismo jueves por la mañana, en su habitual programa de radio, Morales había entrevistado al diputado del Frente para la Victoria Juan Cabandié en relación al operativo pergeñado por las corporaciones golpistas, conducido por el nefasto juez Claudio Bonadio y financiado por el procesado alcalde de la Capital Federal, Mauricio Macri. Hablamos por supuesto del envío de la metropolitana a Santa Cruz, en una acción que trasciende la mera cuestión de buenas prácticas administrativas, ejecutivas o legislativas porteñas (por ejemplo, la crítica por "malversación de fondos" producto de los cientos de miles o los millones de pesos insumidos en el traslado y la estadía de la fuerza policial a la provincia patagónica). Mucho menos se trató de un mensaje mafioso, como se escuchó decir por ahí. Por el contrario, tal opereta -al igual que la dirigida a Víctor Hugo Morales- fue un claro y contundente mensaje político, típico y bicentenario proceder bárbaro a través del cual la oligarquía argentina acostumbra honrar a los máximos referentes y exponentes del interés popular, nacional y verdaderamente democrático.

Los buitres y su conciencia de sí y para sí nos ayudan a dimensionar la redada porteña en Santa Cruz (otra que la Guardia Nacional de Mitre al Paraguay y al país profundo). En su nota citada celebran en estos términos el mensaje político que sus socios domésticos dieron al gobierno nacional: "Nunca en los doce años de poder K el Tribunal Federal ha llegado a tocar el timbre de la puerta de la casa sobre la Avenida Néstor Carlos Kirchner, número 496, Río Gallegos: es el centro de operaciones de algunos de los negocios más importantes de la familia presidencial y sus aliados". Nótese asimismo y del segundo recuadro, como cocinan eventuales reprivatizaciones desde el partido judicial: "Lázaro Báez el responsable número uno de los contratos públicos durante la administración Kirchner". Nada más astuto, desde que justificarse con las zonceras de la autodenigración y la congénita ineficiencia estatal resulta inviable a la luz de los resultados de las empresas estatizadas o reestatizadas en estos doce años, con el consecuente y masivo respaldo popular de sus gestiones. ¿Y cuál fue el mensaje de la redada a Víctor Hugo Morales?



Los índices de pobreza de la UCA y el artiguista Morales
En el cierre de la nota que hacíamos referencia al principio, publicada en el portal del buitre Paul Singer, se lee: "Los compinches presidenciales tendrán un tiempo igualmente difícil [como el que dedicaron a desactivar la opereta de Bonadio] en refutar la evidencia recientemente publicada de que el aislamiento global del gobierno, como resultado de su incapacidad para resolver con sus acreedores, está destruyendo la economía argentina: la Universidad Católica Argentina publicó un informe en el día de ayer informando que el nivel de pobreza en la Argentina aumentó al 28,7%. Significa que 11,5 millones de argentinos viven por debajo del nivel de pobreza. Esto está en marcado contraste con las cifras dadas por la Presidenta Kirchner el mes pasado... afirmando que la tasa de pobreza estaba por debajo del 5%". Víctor Hugo Morales juega su pellejo todas las mañanas en nombre de sus propias convicciones, que son las de las clases y gobiernos populares, nacionales y antiimperialistas de la Patria Grande toda. Esta semana justamente, Morales había dedicado buena parte de sus programas de radio denunciando y desnudando las operaciones del Observatorio de la Deuda Social de la UCA: Juan José Llach, uno de sus consejeros académicos, es actor clave en la medición de la pobreza del Observatorio (la misma que tuvo el INDEC no hasta hace mucho y cuyo reemplazo provocó la ira mitrista). Otro de sus consejeros académicos, Vicente Noailles escribió en el diario La Nación en diciembre de 2013 "Hoy, 13 muertos [se refiere a las víctimas del saqueo inducido de diciembre de aquel año] no son suficientes para suspender una fiesta en la que baila, en desconexión con la realidad, la Presidenta... En cualquier caso, se ve que la energía de nuestra desdicha no ha sido suficiente todavía para producir un cambio. Ojalá ocurra en 2015, aunque todavía falta mucho para eso. Ya que antes de llegar se impone otra pregunta: ¿estamos en vías de experimentar una nueva crisis, a pesar de ser evitable? No lo sabemos, pero no se puede descartar que las produzcamos, aún innecesarias, porque es el único mecanismo de cambio que hasta ahora parece haber funcionado".



El escritor, pensador y político artiguista metió el dedo en la llaga y desenmascaró, por enésima vez, a la ingeniosa oligarquía: ¡es la política, estúpido! ¡Es el poder latente de la oligarquía el único e histórico escollo para el triunfo definitivo del pueblo argentino!

Redadas en la cuestión nacional
¿Cómo insertar las redadas descriptas en la cuestión nacional, en la disyuntiva vital que se juega el pueblo argentino en octubre? ¿Mensajes mafiosos, ataques a la libertad de expresión, malversación del dinero de los porteños y las porteñas, Clarín contra Máximo, Clarín contra Víctor Hugo, Clarín contra la democracia? Sí, mas insuficiente; muy insuficiente. Mandar la policía porteña a la provincia emblema del kirchnerismo se asemeja al uso dado por Bartolomé Mitre a las milicias cívicas de la Guardia Nacional en todas y cada una de sus intentonas golpistas y genocidas. Le faltó a Macri arengar a los 40 y pico de policías en su partida a la entusiástica gesta patagónica como lo hiciera Bartolomé Mitre, el 24 de abril de 1865 en las puertas del Colegio Nacional Buenos Aires (cantera de la Guardia Nacional), con los estudiantes citadinos motivándolos a "ofrecerse á marchar como voluntarios a la campaña del Paraguay". En lugar del "catedrático de filosofía" de la antedicha Casa de Estudio que el fundador del diario La Nación propuso entonces para presidir la campaña de reclutamiento, el mitrismo del siglo XXI recurrió a uno de sus jueces adictos; y en lugar del estratégico y crucial apoyo británico recibido por Mitre, el apoyo del terrorismo financiero occidental con los buitres nucleados en ATFA, coordinadores y financistas del golpismo cívico(mediático)-judicial. Víctor Hugo padece igual e histórica barbarie. Cabe recordar en este sentido la frase con la que Bartolomé Mitre se despachaba al anunciar el rechazo al acuerdo de San Nicolás invitando a los vecinos y vecinas a terminar con Urquiza: "He pasado mi vida en los campamentos y mi oficio es echar a cañonazos las puertas por donde se entra a los ministerios". Era el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1852.

Así como Santa Cruz es el símbolo político del movimiento nacional en el poder, Víctor Hugo Morales es su símbolo cultural, su máximo referente en la batalla cultural. A cañonazos penetraron en su casa, previa amenaza a su mujer que tirarían abajo la puerta de no abrirla. Pero no estaba sola su compañera; del otro lado estaban los patriotas desterrados desde Mariano Moreno y Gervasio Artigas hasta Juan Domingo Perón, los argentinos y paraguayos masacrados en el siglo XIX en nombre de la civilización, el fin de la barbarie y el librecambio; estaban los liquidados en el bombardeo a Plaza de Mayo, los fusilados de León Suárez, los embargados después del golpe de 1955, las decenas de miles de desaparecidos y los centenares de miles de jubilados, niños, niñas, hombres y mujeres excluidos, postergados y asesinados por las políticas neoliberales entre 1976 y mayo de 2003. El mensaje político lo dan los buitres, una vez más, que así concluyen su artículo: "Relief for the Argentine people would soon follow"... "El alivio para el pueblo argentino vendrá pronto...". Les nubla la vista y retuerce las neuronas la irrefrenable victoria de una Argentina nacional, moderna, soberana y justa.