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El portal especializado NASASpaceFlight destaca el ARSAT-2

Autor | OETEC-ID


Palabras Claves
AR-SAT, ARSAT-2, lanzamiento, política satelital, nasaspaceflight.com, Macri, macrismo, privatización



11-12-2015 | NASASpaceFlight fue creado en 2005 por ingenieros y directores de la NASA y de la United Space Alliance. Se focalizan en la generación de información técnica en materia de políticas espaciales y satelitales. A continuación, el notable reconocimiento que NASASpaceFlight dedicó al ARSAT-2, por supuesto ignorado olímpicamente por los medios de comunicación argentinos. El título de la nota, y que traducimos íntegra, lo dice todo: "ARSAT-2: Argentina se consolida como líder de América Latina en materia satelital". La administración macrista, que aún no se desdijo de las intenciones privatizadoras sobre AR-SAT, debería tomar nota.


El cohete Ariane 5 despegó en el vuelo VA226 el día 30 de septiembre. La franja orbital de la posición geoestacionaria de 81 grados de longitud oeste tiene finalmente su habitante a largo plazo, esperado por más de 17 años [actualizado por OETEC]. En un vuelo que comparte con el satélite Sky Muster, el ARSAT-2 es el segundo satélite geoestacionario diseñado y fabricado en Argentina (y en toda América Latina).

El nacimiento del programa
El ARSAT-2 es el hermano menor del ARSAT-1. Es una copia cercana del primer satélite de órbita geosincrónica de la Argentina, con la única diferencia de su capacidad de carga útil y sus estructuras asociadas. La historia comienza con el apartamiento de las fuerzas militares argentinas del programa espacial nacional en la década de 1990. Dada la difícil situación económica del país y la confusión generalizada del programa espacial que luchaba por organizarse, el gobierno licitó el uso exclusivo de la banda Ku para satélites del país. La exigencia era ocupar la única franja geoestacionaria asignada por la UIT a la Argentina -ubicada a 71,8 grados de longitud oeste - antes de que caducaran los derechos. Además, la estación en tierra así como la totalidad de los operadores, debían ser argentinos.

El consorcio ganador formó Nahuelsat S.A., que a su vez alquiló los satélites necesarios para mantener los derechos orbitales hasta el lanzamiento exitoso del Nahuel 1 A a la posición orbital, a principios de 1997. En 1998, DirecTV quería ingresar al mercado local, puesto que era el país con la más alta penetración de televisión por cable en el mundo.
A cambio, la Argentina obtuvo los derechos de una posición orbital de primer nivel: la franja orbital ubicada a 81 grados de longitud oeste. No solo incluyó los derechos de uso de las bandas Ku y C, sino que además de emitir señales para la Argentina y los países vecinos, incluyó a toda América, desde Alaska hasta la Patagonia.

La banda C habitualmente se utiliza para distribuir señales de televisión a las emisoras; las pequeñas antenas de la banda Ku se utilizan en general para proveer señales de televisión directa a los hogares, como DirectTV.

Visto que la Argentina es el mayor exportador de contenidos para los medios de comunicación de habla hispana del continente, se trataba de una posición particularmente atractiva para el país.

Asimismo, y dado que la franja pasa por el centro de Estados Unidos continental -y fue adquirida mediante un acuerdo comercial de reciprocidad para permitir la entrada de DirecTV al mercado televisivo argentino- también podría permitir el ingreso al mercado de la TV directa al hogar en los Estados Unidos. Por desgracia, Nahuelsat no sólo no pudo lanzar como prometió el Nahuel 2 a la posición de 81 grados de longitud oeste, sino que tampoco logró el remplazo del envejecido Nahuel 1A. Ante el inminente fracaso del único activo orbital, sin ninguna voluntad real de invertir en un reemplazo y después de algunas negociaciones, los accionistas de Nahuelsat aceptaron transferir todos los activos y obligaciones a la recién creada ARSAT, de propiedad del Estado.

El sistema geoestacionario argentino de comunicaciones satelitales
En lugar de comprar un par de satélites en el mercado internacional (y gracias a la experiencia exitosa obtenida a partir de los satélites SAC-C y SAC-D ) se decidió que ARSAT debía adquirir los satélites en empresas locales. La única opción era INVAP S.E., una empresa tecnológica que pertenece a la provincia de Río Negro, que había creado un nicho de mercado para los reactores nucleares de investigación y también había construido los satélites LEO nacionales. Con el SAC-D, había demostrado que era capaz de trabajar bajo las estrictas normas de ingeniería de la NASA.

El contrato para el ARSAT-1 se firmó en 2008. Aunque INVAP era el contratista principal, los derechos de diseño pertenecerían a ARSAT. Desde su concepción por altos funcionarios ejecutivos, se esperaba que el programa ARSAT llevara la base industrial del país a los primeros puestos del desarrollo satelital. Esto significó que ARSAT e INVAP financiaron CEATSA, un centro de control ambiental capaz de manejar los estrictos requisitos y simulaciones con relación al tamaño de las plataformas geoestacionarias.

Si bien dependían de proveedores extranjeros con relación a algunos componentes, como los motores de propulsión, los paneles solares y el hardware a bordo, más del 50 por ciento de las piezas y la totalidad del diseño, la calificación y las pruebas se realizaron localmente. Además, cada uno de los programas de software fue escrito desde cero por la industria Argentina, así como el segmento de control en tierra.

Mediante este desarrollo, el país puede controlar la especificación, el diseño, la fabricación, las pruebas y las operaciones de los satélites geoestacionarios.

El ARSAT-2
Como el satélite anterior basado en el bus ARSAT - 3K, es una nave espacial de tres toneladas, con una capacidad para propelentes de 1.500 litros. Posee un motor principal Astrium S400 y dieciséis propulsores S10. Mide 2,2 m x 2,4 m x 4,4 m cuando está plegado para el lanzamiento. Sus paneles solares desplegados miden 16,4 m y generan 4,2 KW, de los cuales 3,5 KW están disponibles para la carga útil. La plataforma está estabilizada en sus tres ejes y utiliza cuatro ruedas de reacción, unidades inerciales duales, un sensor solar preciso, un rastreador de estrellas Selex y un sensor infrarrojo terrestre para maniobras orbitales y determinación de la órbita.

Aunque algunos componentes básicos como los propulsores, el cilindro principal de materiales compuestos o la placa principal de la computadora fueron suministrados por contratistas extranjeros, más del 50 por ciento de las piezas fueron fabricadas en Argentina, así como todo el diseño, la integración y el software. Los módulos sofisticados como el ACE (control electrónico de actitud) y el TCE (control electrónico de propulsión) y todo el software y los algoritmos fueron realizados por INVAP.

Esto no es nada desdeñable ya que constituye la parte crítica del diseño y en consecuencia, la que recibe la más estrecha cobertura de las leyes de transferencia de tecnología de doble uso -como la ITAR estadounidense- y porque además las maniobras en órbita geosíncronas están un paso por detrás de las interplanetarias. Incluso el software de la estación de control en tierra y los sistemas de control y telemetría satelital fueron construidos por contratistas argentinos. Esto permite mantener el control de todos los componentes tecnológicos del satélite, desde la producción hasta el control, sin ayuda extranjera. Un paso fundamental desde el punto de vista de la seguridad nacional. En igual sentido, tampoco es lo anterior algo desdeñable, dado que el ARSAT-1 requirió más de 1.300.000 horas-hombre, más de 10 km de cable, 1.031 m² de compuesto de fibras de carbono y la generación de más de 11.500 documentos de diseño.

El equipo de comunicaciones del ARSAT-2 consta de 16 transpondedores en banda Ku y 4 transpondedores en banda C. Tiene dos antenas desplegables y una fija, también llamada gregoriana. Cubrirá todo el continente americano y ofrecerá servicios de datos, así como distribución de contenidos televisivos. Este es un activo estratégico, ya que Argentina es líder en producción de contenidos para América Latina; el ARSAT-2 le permitirá distribuir en forma directa a todo el continente. Aunque la carga útil fue suministrada como un subsistema completo por Thales Alenia, la integración aun para el acoplamiento físico y la integración con el bus, fue realizada enteramente por INVAP; el contratista solo supervisó el procedimiento.

El futuro de la familia ARSAT
Si bien la idea original era construir y lanzar tres satélites, los ARSAT 1/2/3, los excelentes resultados técnicos obtenidos con los satélites ARSAT 1 y 2 hicieron que no fuera necesario lanzar el ARSAT-3 inmediatamente después del ARSAT-2.

Concebido originalmente como un satélite en banda Ku y C que compartiría la posición de 81° de longitud oeste con el ARSAT-2, consideraciones estratégicas posteriores hicieron que su misión cambiara hacia un satélite multi-haz en banda Ka. Dado que esto requeriría una nueva negociación de derechos de franjas dentro de la UIT, el proyecto se retrasó un tiempo.

Para no perder la ocasión de convertir un retraso en una oportunidad, ARSAT ha firmado un acuerdo con el Ministerio de Ciencia y Tecnología con vistas a hacer evolucionar el bus hasta las tecnologías más modernas existentes.

En la actualidad, se están negociando las plataformas ARSAT-H y ARSAT-E para el ARSAT-3. El ARSAT-H será una nueva plataforma híbrida, que usará propulsión química para la puesta en órbita y propulsión eléctrica para mantener la posición.

El ARSAT-E tendrá un diseño puramente eléctrico que utilizaría la propulsión eléctrica de mayor eficiencia, tanto para las maniobras orbitales como para el mantenimiento de la posición. Los satélites eléctricos enteramente solares, como la plataforma Boeing 702SP, en general pueden reducir el peso a la mitad para una dotación dada de carga útil.
Ser el líder indiscutible con relación al diseño y la fabricación de satélites en América Latina fue un enorme esfuerzo nacional; Argentina claramente se dispone a continuar avanzando hasta alcanzar la última tecnología existente a nivel mundial.



Bibliografia
"ARSAT-2: Argentina se consolida como líder de América Latina en materia satelital". Alejandro G. Belluscio
http://www.nasaspaceflight.com/2015/09/arsat-2-argentina-consolidates-latin-american-satellite-leader/