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Cepo macrista al pueblo argentino: 640.000 millones de pesos

Autor | Federico Bernal


Conflictos de Interes
El autor se manifiesta en las antípodas políticas e ideológicas del macrismo


Palabras Claves
cepo macrista, devaluación, ajuste, desindustrialización, Macri, industria nacional, retenciones, trigo, maíz, carne, redistribución, desigualdad



27-12-2015 | En octubre del corriente publicamos nuestra nota titulada "Debate con cabeza propia: ¿Gobierno o administración?". Analizábamos allí el trabajo "La privatización del Estado y la implacable expansión del neoliberalismo: el caso de la crisis financiera griega" (2014). Sus autores, investigadores de la Universidad Laval (Quebec) y de una de las principales Grandes Écoles de Francia abordan el fenómeno generalizado de nuevos funcionarios que "gestionan los gobiernos como si se tratase de empresas privadas, pareciendo haber adoptado un abanico de prácticas y técnicas (incluyendo la gestión de utilidades basadas en el uso de instrumentos financieros) bastante contra-intuitivos para entidades que no tienen como objetivo (prioritario, al menos) la obtención de ganancias".


Los autores entonces circunscriben cronológicamente esta tendencia a una "tercera ola neoliberal" (la primera trajo consigo las políticas de privatización; la segunda ola de desregulación del Estado y del sector público). La tercera ola, advierten, suplanta las otras dos y se caracteriza por una progresiva influencia de la "mentalidad del sector privado y sus prácticas en la concepción del Estado y su gestión por parte de los miembros de los gobiernos centrales y los servidores públicos, quienes en consecuencia se comportan de forma progresiva como empresarios de negocios". La conclusión es que dicho comportamiento en el seno del Estado bajo una conducción neoliberal "naturaliza la agenda del conservadurismo y... mina los pilares de los procesos democráticos".

Pues bien, la conducta del macrismo amerita hablar de una cuarta ola, profundización de la anterior. No se trata ya de funcionarios públicos que se comportan como empresarios de negocios, sino de empresarios de negocios que ocupan la función pública. La cuarta ola neoliberal viene así a sustituir el "gobierno" del país afectado por una administración de tipo empresarial/corporativa de la Nación. Esta diferencia entre gobierno y administración -abordada con lujo de detalles en el reciente libro "Néstor y Cristina Kirchner. Planificación y federalismo en acción", de Julio De Vido y este cronista, y prologado por la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner- resulta clave para comprender qué es lo que está sucediendo y por qué. Debajo y resultado de la administración del excedente social y productivo del país por parte de los grupos económicos reaccionarios y concentrados domésticos y extranjeros, los números del ajuste al pueblo argentino.

El cepo macrista
Las consecuencias con un dólar oficial a 15 pesos (escenario de mínima y valor al que se arribará en los próximos meses) implica un salvaje ajuste del orden de los 640.000 millones al año (14% del PBI). Dicho ajuste significa que los 42 millones de argentinos y argentinas padecerán una poda del orden de los 15.200 pesos al año en sus ingresos. En una familia tipo (4 integrantes), el impacto es de 60.800 pesos menos (5.000 al mes). Este es el cepo al pueblo que el neoliberalismo en la Casa Rosada está ejecutando sin piedad alguna.

Análisis del cepo
Vamos a explicar de dónde provienen los 640.000 millones de pesos que pasarán a engrosar los bolsillos de las empresas y corporaciones dueñas de la administración nacional. En primer lugar, 320.000 millones se explican por las importaciones de aproximadamente 64.000 millones de dólares al año en insumos, bienes y servicios consumidos localmente. Al subir el dólar a 15 pesos, el ajuste directo a precios será de 5 pesos multiplicado por esos 64.000 millones, es decir, 320.000 millones.

En segundo lugar, tenemos el adicional de 140.000 millones anuales consecuencia de la alineación a precios internacionales del gasoil y la nafta, que habrán de aumentar 7 pesos o más, superando la barrera de 20 pesos el litro. El 60% del precio de estos combustibles refleja el valor del petróleo que se compra en dólares al tipo de cambio oficial.

En tercer lugar, unos 130.000 millones de pesos de ajuste por subas en el precio de la carne de vaca, pollo y cerdo. Además, debe contemplarse que el principal alimento de engorde es el maíz, que desde la eliminación de las retenciones a las exportaciones se pagará en dólares al tipo de cambio oficial. Los 42 millones de argentinos consumen 110 kilos/año entre las tres carnes. El aumento promedio (escenario de mínima) entre las tres será de 30 pesos el kilo.

En cuarto lugar, tenemos unos 25.000 millones de pesos anuales derivados del aumento del pan, a razón de 8 pesos el kilo. Esto es consecuencia de que el trigo se pagará a precio dólar al cambio oficial al haberse reducido a cero las retenciones para este cultivo. Cabe agregar que el consumo de pan ronda los 80kg por habitante por año.

En quinto lugar, cerca de 20.000 millones producto de los mayores costos de la energía eléctrica. ¿Por qué? Porque los precios del gas natural, gasoil y fueloil -combustibles utilizados por las centrales termoeléctricas- dejarán de fijarse en función de los costos argentinos y de una planificación favorable al incremento de la competitividad industrial. Con la administración macrista y la cámara de empresas energéticas y petroleras al frente del Ministerio de Energía (ver "Subsidios, retenciones, pueblo". Tiempo Argentino - 16/12/15), los combustibles se nivelan al tipo de cambio oficial. Sexto y último, 12.000 millones por año de mayor costo del gas que consumen las industrias argentinas.

Finalmente, es importante destacar el golpe letal a la industria nacional -por "industria nacional" entendemos aquel sector que apuesta al mercado interno y que si puede exportar no lo hace en detrimento del bienestar colectivo-. ¿Por qué? Porque la devaluación la deja a merced de las multinacionales que operan en la Argentina. Es que el 90% de los ahorros e ingresos de la industria nacional están en pesos y, por ende, con un dólar a 15 perderán el 50% de su capacidad financiera. Inversamente, para las firmas extranjeras la devaluación que aún no ha tocado su techo les reportará un aumento directo del 50% en su competitividad. Súmese a ello la apertura indiscriminada de las importaciones.

La administración mercadista
¿Cómo denominar a un "gobierno" que gobierna para los mercados? ¿Cómo llamar a sus funcionarios, hombres y mujeres de la cuarta ola neoliberal, representantes de intereses privados locales y extranjeros? ¿Cómo llamar al brutal ajuste al pueblo argentino? Estamos en presencia de una administración ultra-conservadora, que ejecuta y aglutina en su seno políticas y personajes del cuarto de siglo infame entre 1976 y mayo de 2003. Una administración y no un "gobierno", porque el actual Poder Ejecutivo no responde a los intereses de las clases populares sino al sector concentrado y corporativista de la Argentina y del Occidente presuntamente civilizado. Administración, porque responde a gobiernos foráneos, gobernantes de facto de las políticas que se aplican y aplicarán en nuestro país.

El cepo macrista contra el pueblo argentino es la primera gran medida destinada a desmantelar los pilares de una Nación autosuficiente, soberana y socialmente justa reconstruidos en 2003 luego de casi medio siglo de sometimiento, atraso y exclusión.