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| Entrevistas Observatorio

"Parece improbable que la Argentina afronte una crisis energética"

Autor | Adnan Sözen


Entrevistador
Federico Bernal


Conflictos de Interes
El entrevistador y entrevistado no manifiestan conflictos de interés


Palabras Claves
crisis energética, Turquía, Argentina, ex secretarios de Energía, Edenor, Edesur, electricidad, demanda



07-01-2014 | "Estamos sumidos en una profunda crisis energética", argumenta la oposición desde el mismísimo día en que el Estado comenzó a revertir el intervencionismo de mercado en el sector, esto es, en 2004 con el lanzamiento del Plan Energético Nacional y la creación de Enarsa. Los "especialistas" energéticos preferidos por los medios del atraso y la exclusión a la hora de multiplicar esta zoncera son los ex secretarios de Energía. Como ya les hemos dedicado varias notas, dejemos ahora que un verdadero especialista, por otro lado desprovisto de todo conflicto de interés, nos ilustre sobre tan importante cuestión. Entrevistamos a Adnan Sözen, Profesor del Departamento de Sistemas Energéticos en Ingeniería de la Facultad Tecnológica de la Universidad de Gazi, Turquía. Es magister y doctor en ingeniería mecánica. Sus áreas de investigación se centran en medioambiente y energía. Ha publicado más de 120 trabajos de investigación científica en energía. Sözen es además flamante miembro del Observatorio de la Energía, la Tecnología y la Infraestructura para el Desarrollo (OETEC), cuyo lanzamiento está programado para las próximas semanas y cuya misión pasa por contrarrestar, desde la objetividad de un equipo multidisciplinario de expertos, la barbarie desinformativa del neoliberalismo doméstico.


1) ¿Qué es una crisis energética? ¿Cuáles son sus principales síntomas, causas (que siempre deben estar presentes) y consecuencias?
En todo país existen fuertes vínculos entre energía y economía. Creo que hay dos causas de una "crisis energética". En primer lugar, la disminución del uso de la energía provocado por la contratación de capacidad que se produce debido a la crisis económica. Y en segundo lugar, por desequilibrios en la relación entre producción y consumo. "Crisis energética" significa contracción económica. Esto es, conduce a los países directamente a una crisis económica.

2) ¿Existe algún criterio general o alguna norma internacional confiable que permita asumir que un país sufre una crisis energética?
El mayor indicador de "crisis energética" es la discrepancia entre la producción y el consumo. Este equilibrio es válido tanto para el uso de los recursos energéticos primarios como para la energía eléctrica. Especialmente aquellos países que son pobres en recursos energéticos primarios necesitan desarrollar una política energética sostenible para asegurar la diversidad de fuentes con el fin de garantizar la seguridad del suministro y así mantener el equilibrio energético.

3) ¿En qué escenario económico e industrial podemos suponer que un país está sufriendo una crisis energética?
Podemos hablar de crisis en los casos en que no hay estabilidad entre la tasa de crecimiento económico y la tasa de crecimiento energético.

4) ¿Podría darnos ejemplos internacionales?
Turquía ha sufrido una "crisis energética" en el pasado como la describimos antes. Es, por lo tanto, uno de los países que pueden mostrarse como ejemplo sobre este tema. He estudiado la relación entre economía y energía en Turquía durante varios años. Recientemente, en el 2001, Turquía experimentó una crisis económica. La contracción del PIB en el 2001 se reflejó por partes iguales en la generación de energía bruta y en la capacidad de la energía instalada. Por otro lado, como consecuencia de la crisis económica, disminuyeron las inversiones en energía contratada y la capacidad energética instalada. Turquía es un país muy pobre en términos de recursos energéticos primarios, dado que sus fuentes esenciales de energía son el carbón de baja calidad y la energía hidráulica. Su dependencia de fuentes extranjeras es muy alta tanto con relación al petróleo como al gas natural. Como resultado, el nivel de dependencia de Turquía en cuanto a recursos energéticos primarios extranjeros es del 75%. Esto conlleva enormes desventajas. Para que un país pueda producir energía, necesita recursos, y estos recursos deben ser sostenibles para que el país pueda contar con instalaciones para la producción. Por otra parte, mientras deba procurar recursos energéticos en el extranjero, necesita aumentar el número de países que suministran dichos recursos para poder garantizar el suministro. Los países dependientes en materia de energía también son económicamente dependientes de otros, dado que los recursos energéticos requieren sólidas estructuras económicas. Desde 2002, Turquía cuenta con una estructura con la cual puede mantener este equilibrio y minimizar el impacto de las crisis mundiales sobre su economía.

5) En función de lo anterior y aprovechando su experiencia y conocimiento, me gustaría formularle la siguiente pregunta: ¿cree Ud. que la Argentina esté atravesando una "crisis energética"?
Me gustaría compartir con ustedes un pequeño estudio que llevé a cabo mediante la obtención de datos de la Argentina del sitio web Indexmundi. En función de lo que he podido analizar, cabe destacar que, en primer lugar, la relación entre la producción y el consumo de energía eléctrica de la Argentina aumentó poco entre 2001 y 2007. Sin embargo, después de 2007 se observó una mejoría significativa. Es importante que esta relación sea superior a 1 y se mantenga estable. Esto significa que se asegura un suministro de energía sostenible y seguro. Por lo tanto, puesto que este cociente es mayor a 1, no parece que exista una crisis basada en la producción de energía. En cuanto a la dependencia en materia de energía producida con recursos internos, la proporción entre producción y consumo de gas natural fue inferior a 1 en el 2007. Es decir, la producción de gas natural no puede satisfacer el consumo. En cuanto al petróleo, por otro lado, si bien hay una disminución continua, la proporción entre la producción y el consumo permanece por encima de 1. Esta proporción disminuyó de 1,8 en 2001 a 1,2 en 2010.



6) ¿Y en materia eléctrica?
En este contexto descripto, la Argentina planea mantener un equilibrio positivo entre la producción y el consumo energético en los próximos cinco años, mediante la incorporación de unos 10.000 MW ya previstos. No obstante, la producción de petróleo y de gas natural, las dos fuentes principales de energía primaria, puede no cumplir con las expectativas frente a un aumento del consumo. Para resolver esto se está intentando equilibrar el desfasaje a través de nuevas centrales hidroeléctricas y nucleares.

7) ¿Su conclusión entonces?
Hubo fluctuaciones del PIB per cápita durante años, aunque la tasa de crecimiento de la población parece ser estable. La relación entre el PIB y la energía en la Argentina es similar a la observada en otros países. Ahora bien, es muy difícil brindar un análisis sensato en términos de energía y economía dentro de un período corto de tiempo. Sin embargo, si lo examinamos desde un punto de vista general, parece poco probable que la Argentina enfrente una crisis energética en los próximos cinco años. Las tendencias decrecientes de ciertos indicadores, en especial la producción de recursos energéticos primarios, se han revertido desde el 2007 a través de la aplicación de políticas energéticas correctas. La Argentina es un país sostenible, con seguridad del suministro energético, en tanto continúe con la política de redireccionar sus decrecientes recursos de petróleo y gas natural hacia otros recursos energéticos. En este sentido creo que pueden realizarse estudios más detallados en el largo plazo. También cabe decir que la emisión de gases de efecto invernadero de la Argentina aumentaron un 176% entre 2005 y 2012. En fin y cuando observamos desde una perspectiva general, parece improbable que la Argentina afronte una crisis energética en los próximos cinco años. Las tendencias decrecientes en ciertos indicadores, especialmente en la producción de recursos energéticos primarios, se han revertido desde el 2007 a través de buenas políticas energéticas.





A modo de cierre de la entrevista, algunas reflexiones finales. Reviste especial importancia el siguiente concepto vertido por el especialista: " crisis energética significa contracción económica". Tal apreciación no es caprichosa sino que obedece a la experiencia histórica e internacional en materia justamente de "crisis energética". En los años que lleva de gobierno el kirchnerismo, no ha habido ninguno en los que su PBI se haya visto afectado por factores energéticos. A propósito, veamos qué opinan Edenor y Edesur de la supuesta "crisis energética" que tanto padecen pueblo y nación. En el informe 2012 de Edenor (página 17), la empresa opina que "... un menor crecimiento económico o una recesión de la economía podría conducir a una menor demanda de energía eléctrica en el área de concesión de la compañía o a una reducción del poder adquisitivo de sus clientes...". Ahora bien y en el mismo informe, página 61, Edenor nos ilustra en hermoso gráfico el incremento sostenido de su clientela (cliente = medidor), la cual pasó de 2.537.000 a fines de 2008 a 3.070.000 a diciembre de 2012 (Edenor y Eden), esto es, ¡un salto del 21%! Luego y en la página 63, nos explica con cifras el incremento notable en el número de sus clientes entre diciembre de 2010 y diciembre de 2012 (excluye Eden): cerca de 50.000 nuevos medidores residenciales y 12.000 comerciales. En igual dirección y tomando ahora el reporte anual 2012 de Edesur, se lee en la página 1: "En el transcurso del ejercicio, la demanda de energía eléctrica se incrementó un 3% respecto de 2011, en tanto que en el mes de febrero, Edesur registró la demanda de potencia máxima con un valor de 3.715 MW que resultó ser superior un 4,8 % con respecto al anterior año 2011". Incluso y si comparamos 2012 con 2008, la demanda de energía en el área de concesión de Edesur pegó un salto del 10%. ¿De dónde proviene esa energía, de Júpiter? Imposible encontrar en los informes aludidos alguna queja referida a escasez o insuficiencia en la oferta eléctrica desde el segmento generación. ¡Crisis económica y crisis energética!