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"Ahora sí vivimos una crisis energética"

Autor | OETEC-ID


Palabras Claves
crisis energética, seguridad energética, tarifazo, Plan Energético Nacional, Ministerio de Planificación, energía barata, neoliberalismo, ex secretarios



21-04-2016 | La demanda de energía de los agentes económicos del mes de marzo de 2016 mostró una caída de 9,4% respecto del mismo mes del año anterior. El Observatorio de la Energía, la Tecnología y la Infraestructura para el Desarrollo (OETEC) advierte a la administración nacional que las políticas energéticas implementadas están provocando un grave perjuicio a la población y son incompatibles con una Argentina en desarrollo, industrializada, económicamente autosuficiente y socialmente inclusiva.


Federico Bernal, director del OETEC explicó que "La drástica caída (9,4%) de la demanda de energía en marzo, junto al pequeño crecimiento (1,8%) registrado en el primer trimestre, son consecuencias del tarifazo (consecuencias buscadas), pues a través suya lograron el objetivo tantas veces anunciado de desalentar el consumo -particularmente de hogares, industrias y comercios-. A esto debemos agregar el "efecto derrame" inflacionario con tendencia hacia una economía que sufrirá de estanflación, es decir, registro simultáneo de estancamiento o recesión de la economía con inflación resultante del aumento de precios y de tarifas de servicios públicos".

A modo ilustrativo, tenemos los miles de suspendidos en casi todas las plantas automotrices. Y para dar un ejemplo todavía más ilustrativo, en el sector metalúrgico se registró para el primer bimestre de 2016 una caída de 8,2% de la producción metalúrgica respecto a igual período del año anterior. Aproximadamente 12.000 obreros metalúrgicos han perdido su puesto laboral y por consiguiente sus ingresos durante los últimos 3 meses y medio.

Según definición provista por el Laboratorio en Seguridad Energética del OETEC, ciertamente en las antípodas de las definiciones, conceptos y visiones del neoliberalismo energético y sus principales voceros (los ex secretarios de Energía), seguridad energética y crisis energética se vinculan del siguiente modo: "La seguridad energética se define como la disponibilidad de un suministro regular de energía a un precio asequible, mientras que la crisis energética es causada generalmente por la escasez del suministro energético o los aumentos de precios que afectan significativamente la economía y conducen al deterioro socioeconómico, industrial y productivo nacional". La política de ajuste y austeridad puesta en marcha el 10 de diciembre está siendo acelerada exponencialmente con la crisis energética deliberadamente provocada por el neoliberalismo en el poder.

En este sentido, Bernal afirma que "Durante doce años, desde 2003 a 2015, se cansaron de decir que vivíamos una crisis energética. Pero en ese período la generación de energía más que se duplicó y el consumo creció exponencialmente; asimismo, más de 7 millones de hogares se incorporaron a los servicios de gas por redes y electricidad, diez provincias se interconectaron a la red eléctrica nacional y cuatro provincias a la red troncal de gasoductos. Las tarifas fueron accesibles siempre, promoviendo la competitividad de nuestra industria, nuestra producción, nuestro comercio interno. Y todo esto, que fue sumamente positivo y que derivó en un crecimiento promedio del PBI superior al 80% en el período aludido irrigando en desarrollo, modernización económica e inclusión social, se debió a una energía barata, abundante y subsidiada".

Claro que no era este el enfoque con el que los opositores de antaño analizaban la cuestión energética. Los parámetros utilizados no eran otros que los bolsillos de los accionistas privados, la progresiva regulación y presencia del Estado en el sector así como el rechazo a una energía barata y subsidiada, a una energía como derecho y no como mercancía. Al respecto, el director del OETEC señala que "Es importante pues recordemos una definición clave de energía, en el polo opuesto a la visión anterior y que nos permite concluir, en función de lo que estamos viviendo desde el 10 de diciembre de 2015, que ahora sí vivimos el comienzo de una crisis energética que al pueblo argentino, al mercado interno, a una industria moderna y diversificada, al sector comercial y a la ciencia y la tecnología le provocarán enormes y tal vez irremontables perjuicios. La compartimos:

"La prestación de servicios de energía adecuada y confiable a un precio asequible, de una manera segura y ambientalmente benigna, y de conformidad con las necesidades del desarrollo económico y social, es un elemento esencial del desarrollo sustentable. La energía es vital para erradicar la pobreza, mejorar el bienestar humano y elevar el nivel de vida".

Esta definición, censurada de los medios de comunicación oficialistas y ausente de los manuales del buen lobbista energético, pertenece nada más ni nada menos que al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y al Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas -ONU/DAES. Pero más importante aún, concluye Bernal, es que dicha definición "ha sido la concepción y el espíritu que guio al Plan Energético Nacional lanzado en 2004 e implementado por el Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios exitosamente desde entonces y hasta 2015".

"Si lo que queremos es una Nación industrializada, socialmente justa y económicamente moderna y autosuficiente, la energía debe ser abundante, barata y estar en manos del Estado como actor y gestor protagónico".



Bibliografia
Bibliografía:

CAMMESA: http://portalweb.cammesa.com/

OETEC (20/01/2015). ¿Crisis energética? Aumentó 4,4% la demanda nacional de electricidad en 2015. http://www.oetec.org/nota.php?id=1527&area=5

OETEC (05/04/2016). Precios más bajos de la energía benefician a los hogares e industrias por igual.
http://www.oetec.org/nota.php?id=1712&area=1