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INVESTIGACIÓN

Desarrollo Económico

| Artículos de opinión

La cuestión lechera (la leche como Derecho Humano)

Autor | Pedro Peretti


Conflictos de Interes
El autor no manifiesta conflictos de interés


Palabras Claves
leche, tambos, derecho humano, alimentación, nutrición, mercado, neoliberalismo, supermercadismo, ATILRA, APLA, FAA



23-08-2016 | Resulta urgente, diríamos impostergable, que lo sectores populares (entre ellos: CGT, CTA, CETEP), discutan y se involucren en el debate acerca de la problemática lechera de nuestro país. Quienes podrían liderar la convocatoria serían ATILRA, APLA, FAA, Movimientos Sociales y organizaciones de consumidores, tanto por su experiencia como por su representatividad, desarrollo territorial y recursos humanos. A su vez, dichas organizaciones representan a distintos eslabones de la cadena productiva y del consumo. En efecto, ATILRA nuclea a los trabajadores lácteos; FAA representa a los productores; APLA dirige a los tamberos; y los Movimientos Sociales hacen lo propio con los trabajadores informales. Asimismo, se requiere de la adhesión de organizaciones de consumidores, de experiencias de comercio justo y de canales cortos de comercialización. Porque la leche no es un problema exclusivo o un coto cerrado de opinión de las entidades agrarias sino un asunto que atañe al conjunto de la población, al movimiento gremial organizado y al sector del empleo informal. Así como el agua y los servicios de gas y electricidad, la leche también es un derecho humano.


Debemos consensuar una política lechera que garantice el consumo a precios accesibles para los sectores populares, con una lógica rentabilidad para los tamberos y salarios dignos para los trabajadores agrarios y lecheros, al tiempo que limite la voracidad del supermercadismo y los industriales. La correcta alimentación de los niños y jóvenes de nuestro país es una cuestión estratégica y crucial que hace a la integralidad de la Nación y a la defensa y seguridad de la población. Además, resulta un complemento imprescindible de la política educacional del país, vital para garantizar que el desarrollo científico-técnico sea accesible a los sectores populares y no se reserve solamente a una elite social bien nutrida desde la cuna.

Todavía más, no existe política científica y técnica exitosa sin seguridad alimentaria. Y la leche es un complemento básico, en especial para niños y madres. Poco es lo que podemos aprender, comprender y desarrollar en el mundo del trabajo, la educación, la ciencia, la técnica y la cultura, si uno está mal nutrido.

Por lo tanto, la leche no es un problema "de la cadena" ni de los tamberos sino de todo el país y, particularmente, de los sectores populares a los que Estado debe garantizarle un correcto suministro lácteo. En consecuencia, con un acceso alimenticio fácil y fluido, la movilidad social ascendente y la pobreza cero comenzarían a transformarse en una realidad para dejar de ser una demagógica promesa de campaña.

En este sentido, planteamos como primera medida la remoción del actual Subsecretario de Lechería de la Nación, Alejandro Sanmartino, por representar intereses contrarios a las necesidades del pueblo argentino y hacer la vista gorda mientras cientos de tambos cierran sus puertas y miles de argentinos no pueden comprar productos lácteos a causa del alto costo o la escasez de los mismos. Si bien dicha renuncia no solucionará el problema de fondo, despejará el camino de intereses concentrados y emitirá una señal clara hacia el futuro. La leche no es un problema exclusivo o un coto cerrado de opinión de las entidades agrarias sino un asunto que atañe al conjunto de la población, al movimiento gremial organizado y al sector del empleo informal. Así como el agua, la leche también es un derecho humano.

A tales fines, proponemos como medidas urgentes:
1- Re-ordenar la cadena: frenar a los supermercados en sus tasas exorbitantes de ganancia; disponer de recursos para los productores familiares (pequeños y medianos) en materia de siembra de pastura, retención de vaquillonas y recomposición del rodeo.

2- Declarar a la leche como bien público: se debe garantizar por ley su acceso a toda la población y poner a disposición de cada madre y niño beneficiario de la AUH el equivalente a 20 litros de leche por mes.

3- Generar un fideicomiso con fondos provenientes de las retenciones para la financiación de la asignación láctea en la AUH y para que los productores que tuvieron que abandonar la actividad vuelvan a los tambos o bien para nuevos tamberos.

4- Prohibir la siembra y los contratos de arrendamiento y accidentales en soja dentro de las cuencas lácteas.

5- Habilitar el expendio de leche cruda en las poblaciones menores de 5000 habitantes y promover la creación de nuevos tambos de "cercanía" para terminar con el disparate logístico de que la leche deba recorrer 1000 kilómetros para llegar a los consumidores. Asimismo, toda provincia deberá garantizar los consumos de "cercanía" en un plazo perentorio.

6- Abrir un espacio de discusión para la concreción de retenciones segmentadas destinada a determinados cultivos, tomando como base la devolución que organizo el ex Ministro de Economía de la Nación, Axel Kicillof, y los proyectos de segmentación presentados por los ex diputados Fernando "Pino" Solanas y Lisandro Viale.

7- Analizar y elaborar una ley contractual que regule de manera apropiada las relaciones entre las partes.

Asimismo, como medidas de mediano plazo manifestamos:
a- Creación de un Instituto Público de Colonización Lácteo cuyo objetivo central será operar en el mercado de tierras. Comprar y vender a los productores que no la posean y quieran transformarse en tamberos.

b- Reconvertir las franjas periurbanas de los pueblos y ciudades para el abastecimiento lácteo de "cercanía".

c- Organizar el expendio de leche cruda o pasteurizada en los pueblos, tomando como base las maquinas pasteurizadoras del INTI o los prototipos italianos de máquinas expendedoras de leche cruda.

e- Prohibir la integración vertical concentrada de la industria láctea.