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Todo tarifazo tiene su estafa: del gas a la electricidad. ¿Qué nos dice CAMMESA?

Autor | OETEC-ID


Palabras Claves
tarifazo eléctrico, CAMMESA, Ministerio de Energía, Aranguren, Macri, Decreto 134, emergencia eléctrica, transporte, generación, distribución, líneas de alta tensión, distribución troncal, potencia instalada, consumo eléctrico, Edenor, Edesur, Bezzecheri



24-10-2016 | El argumento medular del oficialismo en relación al tarifazo gasífero es el de haber heredado un sistema "caracterizado por la caída en la producción de gas". La Resolución 212 (nuevos cuadros tarifarios), señaló además que "… para promover inversiones en exploración y explotación de gas natural a fin de garantizar su abastecimiento y de emitir señales económicas claras y razonables, era necesario implementar un nuevo esquema de precio de gas natural en el PUNTO DE INGRESO AL SISTEMA DE TRANSPORTE (PIST)…", todo lo cual contemplando que "en la actual situación de escasez del gas y del régimen de subsidios al consumo, elevar los umbrales de consumo, podría significar una medida en la dirección contraria a la de reducción del consumo y focalización de subsidios en los sectores y destinos que realmente lo requieran". En las tres frases, repetidas hasta el hartazgo y jamás sustentadas con números ni estadísticas de lo ocurrido con el abastecimiento, la producción, las inversiones y la sustitución de importaciones desde la renacionalización de YPF hasta diciembre de 2015, la columna vertebral de la estafa del tarifazo gasífero. Y como todo tarifazo tiene su estafa, el tarifazo eléctrico tiene la suya. El Decreto 134 del 16 de diciembre declaró la "emergencia del Sector Eléctrico Nacional", basándose en una supuesta progresiva escasez del suministro, nulas o insuficientes inversiones e infraestructura. Analizaremos en sucesivas notas los principales considerandos de la referida normativa. Empezaremos por el clave, el equivalente a un supuesto escenario de escasez gasífera y demanda insatisfecha pero en materia eléctrica: el célebre "nos quedábamos sin electricidad". En esta primera parte, nos fundamentaremos en datos provistos por CAMMESA.


Decreto 134 y el "estado de emergencia energética"
Entre muchos considerandos del Decreto 134 se afirma que "… habiendo evaluado la situación actual y futura del sistema eléctrico resulta necesario adoptar aquellas medidas de corto, mediano y largo plazo que permitan asegurar el adecuado suministro eléctrico a toda la población del país siendo impostergable declarar el estado de emergencia energética con el objeto de asegurar el estricto cumplimiento, en el ámbito nacional y por parte de todas las empresas y los ciudadanos de las medidas que se dicten en consecuencia".

Pareciera ser que sin declarar la "emergencia eléctrica", en función del sistema heredado, los argentinos y argentinas nos íbamos a quedar sin electricidad. Como se advierte, se repite el mismo argumento que para el gas. ¿Nos íbamos a quedar sin electricidad? ¿Problemas en la generación, en la distribución, en el transporte, en alguno de ellos o en todos?

La comparación con la década del ´90, 2000, 2001 y 2002 -precisamente la época a la que la Cámara de empresas al frente del Ministerio de Energía nos quiere llevar- resulta crucial, pues si prácticamente todos los indicadores de los últimos doce años fueron mejores entonces regresar al neoliberalismo energético más abyecto obedece a una cuestión puramente de ilimitados negociados y niveles de maximización de renta.

Actores claves del sector eléctrico nacional
La Compañía Administradora del Mercado Eléctrico Mayorista (CAMMESA), es el organismo responsable de la operación técnica del sistema eléctrico argentino, incluyendo la planificación de las necesidades de potencia y su optimización, supervisar el funcionamiento del mercado a término y administrar el despacho técnico de los contratos celebrados en dicho mercado. Es una Sociedad Anónima, constituida en un 20% por el Estado Nacional y 80% por agentes del mercado. Estos agentes del mercado son las empresas distribuidoras, generadoras, transportistas y grandes usuarios. Dichas empresas se nuclean, asimismo, en asociaciones propias. Las distribuidoras se nuclean en ADEERA, las generadoras en AGEERA, las transportistas en ATEERA y los grandes usuarios en AGUEERA. Todas forman parte de CAMMESA, cuya presidencia del directorio está en manos del Ministerio de Energía y Minería de la Nación.

De estas organizaciones, incluyendo por supuesto el Ministerio de Energía (otrora Secretaría de Energía dependiente del Ministerio de Planificación, Inversión Pública y Servicios), surgen los datos que luego forman parte de los informes, estadísticas, etc. oficiales que permiten evaluar el sistema eléctrico argentino.

¿Nos quedábamos sin electricidad? CAMMESA…
Como dijimos con anterioridad, CAMMESA es una sociedad anónima sin fines de lucro, integrada por AGEERA, ADEERA, ATEERA y AGUEERA. Preside el directorio el Estado Nacional a través del Ministerio de Energía y Minería de la Nación, con el 20% de la participación accionaria. Sus principales funciones, según se desprende de su informe "Variables Relevantes del Mercado Eléctrico Argentino", publicado por la Gerencia de Análisis y Control Global de CAMMESA (Octubre de 2015) son: i) planificar la operación del sistema (diaria, semanal, estacional y de mediano y largo plazo); ii) operar el sistema en tiempo real; iii) maximizar la seguridad del sistema eléctrico y la calidad de suministro al mínimo costo posible; iv) proveer el combustible necesario para la generación de los agentes de mercado; v) calcular las transacciones económicas de los agentes del mercado; y vi) realizar la facturación y liquidaciones de ventas de los agentes.

Ahora bien, ningún reporte anual de CAMMESA correspondiente a los últimos años, mucho menos el último de 2015 (el más reciente), realiza un diagnóstico de "crisis energética" ni proyecta a corto o mediano plazo un escenario catastrófico en el que amerite declararse la "emergencia eléctrica" en la República Argentina.

Reporte Anual 2015 - Demanda y Potencia Instalada
En la introducción de este informe se lee: "Durante el año 2015, a valores medios de potencia, la demanda de energía presentó un crecimiento alrededor del 4.5 %, mayor al crecimiento alcanzado en el año 2014 que se había ubicado en 1.0%. En los meses de verano, en especial en Febrero y Marzo que fueron aquellos de máxima exigencia para el sistema por las altas temperaturas, la demanda presentó una variación positiva frente al año 2014 que había sido menos exigente. El invierno se caracterizó por temperaturas por encima de la media, sin embargo la demanda fue superior al mismo período del año anterior dónde fue baja en comparación a lo esperado. Como conclusión de ambos períodos resulta el cierre anual con un crecimiento del 4,5% de la demanda respecto al 2014".

¿Faltó energía en 2015 en relación a 2014? No sólo no faltó sino que la demanda creció un 4,5% interanual. En verano, el sistema fue exigido respondiendo con una demanda positiva; mientras que en invierno, aunque de mayores temperaturas (menos frío) en relación al de 2014, presentó una demanda superior. Veamos ahora qué sucedió a nivel de los distintos usuarios.

"Con una gran demanda (grandes usuarios industriales y comerciales) que prácticamente no presentó variaciones, la demanda chica (residencial y comercios pequeños) fue la que impulsó el incremento que se produjo este año, con un crecimiento medio para este tipo de usuarios entre 5 % y 7 %".

¿Crisis energética que derivó en una crisis económica, cierre de fábricas y comercios? ¿Desabastecimiento en hogares? Lejos de eso, el año 2015, año de la supuesta debacle kirchnerista, los grandes usuarios industriales y comerciales registraron una gran demanda similar a 2014, mientras que los sectores residencial y comercial (pequeño) impulsaron el incremento que fue mayor al del año anterior en 5 y 7%.

El incremento de la demanda fue posible gracias a una incorporación récord de potencia instalada desde 2003. Al 31 de diciembre de 2015, el país disponía de 31.257 MW, que sumados a la "potencia en marcha de prueba" totalizaban 33.137 MW. La potencia instalada en 2003 fue de 22.501 MW, es decir, se registró un incremento del 47%.

Por último, la disponibilidad del parque de generación térmica en 2015. Leemos del informe de CAMMESA que dicha disponibilidad fue algo superior a los últimos períodos, resultó en el orden del 74%". No obstante, el Decreto 134 señala "Que el nivel de confiabilidad del parque de generación térmica convencional instalada, afectado por su antigüedad y gestión, limita la disponibilidad a valores del orden del SETENTA POR CIENTO (70%) de la potencia térmica instalada, por debajo de los estándares internacionales de la industria, requiriendo además trabajos de reparación y mantenimiento que, por el estado de las unidades, insumen mayores recursos económicos". Falso.

Macrismo y comparación con década del noventa
¿Qué sucedió en lo que va de gestión macrista en cuanto generación? Informa CAMMESA que el 12 de febrero "fueron superados los máximos históricos de POTENCIA y ENERGÍA del SADI para día Hábil, correspondiendo 25.380 MW a las 14:35 y 523,9 GWh respectivamente". Asimismo, "el 27 de diciembre fue superado el máximo histórico de POTENCIA para día domingo del SADI, correspondiendo 21.973 MW a las 22:33", mientras que en "la Semana N° 03 del 2016, fue superado el máximo histórico de ENERGÍA SEMANAL, correspondiendo 3316,9 GWh". ¿Falta energía? ¿Faltaba energía? Este gráfico permite darse una idea de la "pesada herencia" eléctrica.



Fuente: Elaboración propia en base a datos de CAMMESA, Reporte Anual 2015.

Como puede observarse, la generación fue en aumento entre 2003 y 2015, con importaciones de energía eléctrica un 0,1% inferiores a las registradas entre 1992 y 2002. Ahora bien, agregamos a dichos períodos lo siguiente. Entre 1992-2002: crecimiento del PBI 1,6%; crecimiento del PBI industrial 1,1%. Entre 2003-2015: crecimiento del PBI 4,6%; crecimiento del PBI industrial 6,2%. Finalmente, tenemos que el promedio de generación entre iguales períodos fue superior en un 60% favorable a los últimos doce años. Esta notable expansión permitió apuntalar el mayor consumo eléctrico per cápita desde 1983. En efecto y según datos del Banco Mundial oportunamente informados por este Observatorio, el promedio del consumo de electricidad per cápita de la década del 80 fue de 1.332 kWh; el de los noventa se ubicó en 1.828 kWh, mientras que el registrado entre 2003 y 2011 fue de 2.541 kWh. Como puede apreciarse comparando la década alfonsinista con la kirchnerista, el incremento fue del 91%. Si comparamos la última década con los años menemistas, sumados a la administración de Fernando de la Rúa y la de Eduardo Duhalde, el incremento fue del 40% (ver bibliografía).

Reporte Anual 2015 - Transporte y comparación con los noventa
¿En materia de transporte veníamos tan mal? Ningún diagnóstico formulado en los últimos informes permite inferir que íbamos hacia un escenario de crisis en este segmento. Todo lo contrario. Del reporte anual correspondiente al 2015 leemos que "Durante el año se amplió el sistema de transmisión de 500 kV en una extensión de 368 km de línea. Una de las ampliaciones de la red se dio con la entrada en servicio de la línea que une las estaciones de Lavalle y de Santiago en la provincia de Santiago del Estero, la que permite mejorar la confiabilidad y seguridad de abastecimiento de la demanda en la zona. El otro nuevo vínculo fue la entrada de la línea de 500kV, en dos tramos, entre las estaciones de Choele Choel en Rio Negro y Bahía Blanca en el sur de la provincia de Buenos Aires. Ésta extensión, paralela a una ya existente entre ambas estaciones, tuvo como objeto permitir el ingreso de nueva potencia instalada con la incorporación de la Central Térmica Guillermo Brown". Las nuevas centrales dispusieron en tiempo y forma de tramos que permitieron su pronta disponibilidad.

En el citado informe "Variables Relevantes del Mercado Eléctrico Argentino" (Octubre de 2015 - CAMMESA) se señala que el sistema de transporte argentino cuenta con una longitud de 19.000 kilómetros. Para ilustrarlo, brinda esta imagen:




El dato actualizado por la misma CAMMESA en relación a la longitud de líneas de distribución troncal a diciembre de 2015 es de 19.532 km. De ese total, 7.061 km fueron construidos entre 2003 y 2015. Es decir, un 36% del total de líneas troncales construidas en el país se realizaron en los últimos doce años. En relación a líneas de alta tensión, el porcentaje de lo construido en igual período sobre el total histórico fue del 35%. Los gráficos que siguen permiten darse una idea del inédito avance del segmento transporte.



Fuente: Elaboración propia en base a datos de CAMMESA, Reporte Anual 2015.

Del análisis histórico entre 1994 y 2015 se advierte que, en tiempos de desregulación, privatización y mercadismo, las tarifas y los precios de la energía, la planificación de obras de infraestructura y la incorporación de nuevas líneas se ubicaron muy por debajo de la época de regulación y participación estatal rectora y protagónica en materia de inversiones, precios y tarifas.



Fuente: Elaboración propia en base a datos de CAMMESA, Reporte Anual 2015.

Ahora obsérvese qué sucede cuando se compara, para los años seleccionados (1995,2000, 2010 y 2015), la evolución de las longitudes de líneas de transporte (totales) por región:



Fuente: Elaboración propia en base a datos de CAMMESA, Reporte Anual 2015.

Recordará el lector cuando en nombre del federalismo se intenta implementar el tarifazo eléctrico. No hay mayor indicador de federalismo eléctrico que la incidencia geográfica de la construcción de líneas de alta tensión y distribución troncal.

Planificación energética (2015-2022)
En el reporte anual de 2015, se lee que "En el corto plazo se espera el ingreso de nueva potencia firme de proyectos que están en proceso de prueba. Hoy se tiene 1680 MW en período de puesta en marcha de un total de 1880 MW entre el ingreso de la C.T. Vuelta de Obligado con 560 MW, la CT Guillermo Brown con 600MW y la nueva central nuclear Atucha II con 740 MW". En la tabla que sigue, extraída del informe de CAMMESA de octubre de 2015, podemos ver la planificación heredada por el macrismo en materia de generación eléctrica.

Cabe mencionar que la mayoría de estos proyectos tenían incorporado sus respectivos proyectos de financiamiento (negociado con oferentes), así como procesos licitatorios y construcción en plena marcha. En materia termoeléctrica se calculaban inversiones por cerca de 3.000 millones de dólares, mientras que en núcleo e hidroelectricidad, la cifra rozaba los 28.000 millones de dólares:




En suma, vemos que es absolutamente falso que no existía ninguna planificación en nuevas centrales de generación.

Conclusiones
Afirma el Decreto 134 que "… los sistemas de remuneración establecidos en el MERCADO ELÉCTRICO MAYORISTA (MEM) a partir de 2003 no han dado señales económicas suficientes para hacer que los actores privados realicen las inversiones que se requieren en el Sistema Eléctrico para permitir el crecimiento necesario de la oferta de energía eléctrica para abastecer el crecimiento de la demanda de dicho servicio". Ningún dato o frase de los informes anuales de CAMMESA de los últimos años sustentan estas aseveraciones; mucho menos si hemos de comparar la evolución de la potencia instalada, el transporte, la distribución, el desempeño operativo de las redes y la planificación de infraestructura energética durante las últimas décadas.

En efecto, de los reportes de CAMMESA que deberían haberse utilizado por la administración macrista para justificar la declaración de emergencia eléctrica, surgen claramente seis aspectos claves: 1) "La demanda pudo ser abastecida sin mayores dificultades a lo largo del año…"; 2) "La disponibilidad del parque térmico fue algo superior a los últimos períodos, resultó en el orden del 74%"; 3) "La generación ingresante durante el año estuvo alrededor de los 400 MW, dentro de los cuales se destaca el aumento de la potencia en los CC del Fonimvemem, CT San Martin y CT Timbúes, con 36 MW, y el ingreso de motores de combustión interna y generación móvil con 368 MW… En el corto plazo se espera el ingreso de nueva potencia firme de proyectos que están en proceso de prueba. Hoy se tiene 1680 MW en período de puesta en marcha de un total de 1880 MW entre el ingreso de la C.T. Vuelta de Obligado con 560 MW, la CT Guillermo Brown con 600MW y la nueva central nuclear Atucha II con 740 MW"; 4) Lo avanzado en materia de Transporte de líneas de alta tensión y distribución troncal registrado en los últimos años fue histórico y genuinamente federal; 5) La planificación heredada para nuevos proyectos involucraban una incorporación de potencia al 2022 por 8.737 MW adicionales (como mínimo), esto es, un 26% de la potencia instalada total de 2015; y 6) Profundización del proceso de diversificación de la matriz con eje en renovables no intermitentes (hidráulica) y nuclear, sin desmedro de las renovables más ineficientes y costosas (eólica y solar).

Por último y en cuanto a calidad del segmento del Transporte leemos del Decreto 134 "Que el riesgo asociado a los equipos de transmisión y transformación del Sistema de Transporte en Alta Tensión, ante imprevistos, meteoros, atentados o fallas que impliquen una afectación potencial significativa al abastecimiento de la demanda, ya sea en forma directa o limitando la capacidad de transporte entre los distintos puntos de la red, existiendo además condiciones de saturación y alta exigencia en algunas regiones en la red troncal, afectan la eficiencia operativa y la calidad del servicio". Sin embargo, del informe de CAMMESA se aprecia lo siguiente en cuanto al desempeño operativo de las redes de transporte:



Fuente: Elaboración propia en base a reportes anuales CAMMESA 2015 y 2004.

Es que al hablar del país y su sistema eléctrico, se impone romper la lógica del centralismo porteño y analizar más allá de Edenor y Edesur (aproximadamente el 50% de la demanda nacional). CAMMESA explica, en este sentido, que el sistema eléctrico nacional involucra nada más ni nada menos que a 253 generadores, 2.639 grandes usuarios, 28 distribuidores, 47 cooperativas y 126 transportistas. Tal enfoque resulta crucial cuando de calidad del servicio se trata, aunque para refutar los argumentos del Decreto 134 en "calidad del servicio" nos concentraremos específicamente en datos proporcionados por Edenor y Edesur (de hecho ya lo hemos encarado en este Observatorio; ver bibliografía).

Sintetizando: 1) "La demanda [de energía eléctrica] pudo ser abastecida" durante el último año (ídem para el período 2003-2015), en un diagnóstico coincidente con el fallo de la Corte Suprema del 18 de agosto en relación a la cuestión gasífera. Si la demanda fue abastecida, los segmentos de la generación, distribución y transporte estuvieron a la altura de las necesidades del consumo doméstico; 2) Se registró la mejor disponibilidad del parque térmico de los últimos años; 3) La generación ingresante -expandida en casi un 60% en relación a 2003- acompañó el incremento de la demanda (para una demanda 4,5% superior en 2015 en relación a la de 2014); 4) El segmento del Transporte se expandió de forma inédita e histórica, tanto en longitud como en su aspecto federal; 5) El gobierno anterior dejó planificado a 2022 un mínimo de 26% de incremento en la potencia instalada total de 2015; y 6) La matriz energética nacional registró un importante nivel de diversificación.

Los seis puntos anteriores surgen del informe de CAMMESA correspondiente a 2015, publicado por supuesto en 2016, durante la gestión de Mauricio Macri. CAMMESA, por supuesto, en poder del Ministerio de Energía y la cámara de empresas petroleras y del sector de la generación, transporte y distribución del gas y la electricidad. Qué más objetivo entonces que CAMMESA para demoler la estafa del tarifazo eléctrico.

Entonces, ¿por qué la declaración de "emergencia eléctrica"? De la misma manera que explicamos para la estafa del gas natural: Desde el 10 de diciembre de 2015 un grupo de las más poderosas productoras de gas y petróleo, así como de empresas de la electricidad, se ha hecho cargo de la dirección del Ministerio de Energía. Desde allí, dictan las políticas que más convienen a sus intereses, a saber: incrementar exponencial, injusta e inconstitucionalmente las tarifas para recuperar en tiempo récord las inversiones realizadas en los últimos años, percibir ingentes utilidades y desplomar el consumo para generar excedente exportable a la vez que removiendo el marco regulatorio que las obligaba a realizar inversiones de riesgo (y de cualquier otro tipo) en función de objetivos de desarrollo del producto bruto y la mejora sostenida de la calidad de vida de la población.

Las declaraciones del CEO de Edesur, Maurizio Bezzecheri no nos dejan mentir: "El tema de la tarifa [tarifazo] permite a la empresa volver a ser dueño de la planificación y modular el tema de las inversiones" (declaraciones públicas efectuadas a mediados de agosto).







Bibliografia
OETEC (09/08/2016) ¿Puede Edenor mantener un servicio aceptable (o mejorarlo) sin tarifazo? Edenor responde...
http://www.oetec.org/nota.php?id=1998&area=1

OETEC (4/08/2016) A todo tarifazo suspendido le sigue la extorsión. El caso de Edenor y su "pesada herencia"
http://www.oetec.org/nota.php?id=1980&area=1

OETEC (14/07/2016) Tarifazo "cero": Edesur y Edenor ganaron más de 1.000 millones de pesos en 2015
http://www.oetec.org/nota.php?id=1924&area=1

OETEC (1/03/2016) Anarquía eléctrica y ENRE: preguntas obligadas
http://www.oetec.org/nota.php?id=%201608&area=%201

OETEC (12/05/2015) El Banco Mundial sobre el consumo eléctrico per cápita de las últimas tres décadas
http://www.oetec.org/nota.php?id=1166&area=1