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INVESTIGACIÓN

Desarrollo socioeconomico y Geopolitica del Desarrollo

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[ACTUALIZACION] De la estafa electoral a la estafa energética - Capítulo Servicio Público de Electricidad

Autor | OETEC-ID


Palabras Claves
servicio público de electricidad, demanda de electricidad, potencia instalada, parque de generación, Yacyretá, Atucha II, estafa energética, estafa electoral, macrismo, neoliberalismo



22-07-2017 [Fecha de primera publicación: 28-06-2017] | En el marco del documento lanzado por el espacio Unidad Ciudadana y, en él, el estratégico apartado "El engaño y la estafa electoral", este Observatorio ha lanzado la serie "De la estafa electoral a la estafa energética", serie compuesta por varias partes. En el presente trabajo, la tercera de ellas.

El Plan Energético Nacional lanzado en 2004 por el Presidente Néstor Kirchner y ejecutado por el Ministerio de Planificación Federal, permitió construir más de 5.800 kilómetros de líneas de alta y extra alta tensión (61 % más que la red entonces existente), sumando diez provincias y regiones al Sistema Argentino de Interconexión (SADI) que hasta el año 2003 se encontraban aisladas: Chubut, Santa Cruz, San Juan, La Rioja, Formosa, el Interior de Chaco, el Norte de Santiago del Estero, Jujuy, Salta y el sur de Mendoza.

El exponencial y rápido crecimiento de la demanda energética generada por un modelo de desarrollo autosuficiente con inclusión social, fue acompañado de la mayor inversión y obra pública energética de la historia. Se terminaron Atucha II y Yacyretá, y se construyeron nuevas centrales térmicas a gas y combustibles líquidos, como las usinas San Martín, Belgrano, Ensenada y Vuelta de Obligado, entre otras. El total de potencia incorporado fue de 12.285 megavatios. Según se desprende de CAMMESA en su reporte de 2015, entre 2004 y 2015 (inclusive), la generación fue un 60% superior a la registrada entre 1992 y 2003 (inclusive), mientras que las importaciones de energía eléctrica un 0,1% inferiores a favor del primer período. Similares diferencias se registraron a nivel líneas de transporte en alta tensión y troncales (se verá en profundidad en el próximo Capítulo de esta serie). Por lo pronto diremos que, la longitud de líneas de distribución troncal a diciembre de 2015 fue de 19.532 km. De ese total, 7.061 km fueron construidos entre 2003 y 2015. Es decir, un 36% del total de líneas troncales construidas en el país se realizaron en los últimos doce años. En relación a líneas de alta tensión, el porcentaje sobre el total histórico fue del 35%.

Los logros anteriores irrigaron desarrollo social, productivo e industrial para regiones como la Patagonia, el NOA y el NEA, históricamente vedadas por la falta de energía en función de una geopolítica conservadora que pretendía dividir al país en regiones viables (Pampa Húmeda) y no viables. Pero el kirchnerismo rompió aquella lógica de atraso y exclusión, recuperando los planes Nuclear e Hidroeléctrico nacionales, a la vez que poniendo en valor el desarrollo de recursos energéticos a lo largo y ancho del país, como las renovables mediante parques solares en San Juan o la energía eólica e hidroeléctrica en la Patagonia, antes imposible desarrollar por la falta de conexión e infraestructura.

El consumo eléctrico per cápita entre 2003 y 2013 (extensible a los últimos doce años) fue ampliamente superior al consumo de las décadas del noventa y ochenta en un 42% y 96%, respectivamente. Comparando el promedio del consumo eléctrico por habitante para el período constitucional entre 1983 y 2002 al registrado durante los tres gobiernos kirchneristas, la diferencia es de un 65% a favor de estos últimos.

Y de la inclusión social a la inclusión provincial (genuino federalismo). Un solo dato: durante el quinquenio 2010-2015, 23 jurisdicciones (a excepción de Tierra del Fuego por no estar integrada al SADI) registraron un crecimiento promedio de la demanda del 31%. ¿Faltó energía al país más allá de Buenos Aires, como sostenía el neoliberalismo? Nada más falso.

Y, para terminar, el dato precisamente más importante: el humano en toda su dimensión. Entre diciembre de 2003 y diciembre de 2015, se incorporaron 4.146.166 usuarios al servicio público de electricidad. En el mismo espacio de tiempo, pero entre diciembres de 1991 y 2003, la incorporación de nuevos usuarios totalizó los 2.131.570. Es decir, durante los tres gobiernos kirchneristas, y en base a datos del Ministerio de Energía de la Nación, el modelo energético nacional, popular y democrático logró una incorporación de usuarios superior en un 95% al modelo neoliberal, esto es, lo duplicó.

¿Cómo se explica semejante diferencia? Al igual que fuera señalado para el Capítulo del Gas por redes de la presente serie, lo descripto en los párrafos precedentes arrojan dos importantes conclusiones. Primera: Un modelo de energía eléctrica eficiente (desde el punto de vista de la seguridad jurídica popular) no es el que exportó más o el que contribuyó a registrar menor déficit de la balanza comercial energética (siquiera el menos contaminante), sino el que permite entregar más electricidad al mercado interno y el que consigue una mayor incorporación de usuarios al servicio público de electricidad, con tarifas sociales y acordes a costos argentinos, tanto para la ciudadanía como para los actores económicos, y todo, en el marco de una demanda ascendente. La segunda: sin mediar tarifazo, ni privatización ni desregulación de ninguna índole, con un Estado presente y protagónico, tarifas promotoras de la universalización del servicio, etc., el modelo energético del kirchnerismo permitió la mayor expansión de usuarios del servicio de electricidad desde comienzos de los noventa. Y con un atributo más y que resulta medular: lo hizo a pesar de haber heredado un sistema gasífero con producción a la baja, privatizado y desregulado, a la vez que volcado a las exportaciones en detrimento del mercado interno. ¿Por qué agregamos este detalle? Porque el gas natural es insumo fundamental para las centrales termoeléctricas.

Con la llegada de Mauricio Macri al poder, la electricidad devino en mercancía para exclusivo beneficio de un puñado de empresas y sus directivos. Al modelo heredado, el neoliberalismo lo califica de "fiesta irracional del consumo y del derroche"; al propio, de "consumo responsable y acorde a nuestro estatus de Nación periférica y subdesarrollada". Pero sucede que "fiestas" hay siempre. Es decir, el usufructo de la riqueza, los recursos y el excedente social, por más chico que sea, siempre es apropiado por ciertos sectores en detrimento de otros. Macri no es la excepción: con él, la fiesta no terminó, sino que se privatizó y tornó exclusiva. En palabras "fiesteras", se pasó de celebración popular a festín íntimo.

En materia específicamente eléctrica, las rutilantes ganadoras de este festín son las generadoras, distribuidoras, comercializadoras y transportistas, las cuales están recibiendo ingentes beneficios pero con una menor demanda y en caída libre, con precios de la energía eléctrica desregulados y sin la más mínima obligación de invertir. De hecho, a junio de 2017 todos los equipos térmicos que debían ponerse en funcionamiento no lo hicieron según lo prometido-pactado con la actual administración. Igual para la expansión de redes de transmisión. Otro banquete privado financiado por el pueblo argentino y con sus recursos.

Debe tenerse en cuenta, por último, el proceso espeluznante de concentración del sector eléctrico, verticalización y abuso de posición dominante que viene verificándose desde 2016 a la fecha.

En este informe se sintetiza la estafa macrista contra un sistema de generación eléctrica -y su servicio público- accesible, asequible, en calidad de derecho humano y promotor de la expansión y modernización del mercado interno (pesada herencia).

A continuación, nuestra tercera entrega de la serie "De la estafa electoral a la estafa energética", capítulo Servicio Público de Electricidad. Los gráficos se adjuntan al final, en anexo.




Fuente: OETEC. El documento de Unidad Ciudadana comienza afirmando que "En la Argentina de nuestros días, la sociedad está sufriendo en carne propia la reinstauración del modelo neoliberal, consecuencia del engaño y la estafa electoral más formidable de la que se tenga memoria". Compartimos esta aseveración, agregando que, de la estafa electoral, la estafa energética tal vez resulte la más emblemática de todas, no solamente por el nivel de engaño sino también -y muy especialmente- por la importancia que la cuestión energética tuvo para el triunfo neoliberal de 2015. Debajo, nuestro aporte en defensa de la seguridad jurídica popular y una Nación autosuficiente, moderna y verdaderamente democrática.

Capítulo Servicio Público de Electricidad

43. La electricidad participa con el 14% de la oferta total de energía secundaria (a diciembre de 2015).

44. La potencia instalada unificada al Sistema Argentino de Interconexión (SADI) en mayo de 2017 alcanzó los 34.951 MW (34.391 MW habilitada comercialmente + 560 MW en proceso de habilitación, que corresponden a la CT Vuelta de Obligado), donde el 61% correspondió a equipos de generación térmico-fósil, 32% a hidráulica, 5% a nuclear y 2% a renovables (eólica, solar fotovoltaica y pequeñas hidroeléctricas). En las áreas GBA, LIT y BSAS se concentra el 46% de la potencia instalada total del país.

45. En un año y medio de gestión, la administración Macri demoró la puesta en funcionamiento de todos los equipos térmicos que ya deberían estar funcionando según lo prometido-pactado con las empresas. Igual para la expansión en las redes de transmisión.

46. En cuanto a la potencia instalada, se encuentran insólitamente demoradas en su construcción o incorporadas al SADI usinas por aproximadamente 2.237 MW (Atucha III, Central Hidroeléctrica Chihuido, Central Carbonífera Río Turbio y Ciclo Combinado Vuelta de Obligado, entre las más importantes). Este porcentaje equivale a un 6,5% de la potencia instalada comercialmente habilitada a mayo de 2017. Debe tenerse en cuenta la contradicción con la "Emergencia Eléctrica" decretada en diciembre de 2015.

47. Según CAMMESA, la potencia instalada comercialmente habilitada a diciembre de 2015 fue de 31.801 MW. A mayo de 2017, la misma entidad informaba que la potencia había ascendido a 34.391 MW. La diferencia es, por lo tanto, de 2.590 MW. O lo que es igual, se habrían incorporado 2.590 MW al parque de generación argentino, esto es, una expansión del 8,1% respecto de diciembre de 2015. ¿Es así? De ninguna manera. Un 61% de la potencia instalada en 1 año y medio de macrismo no puede ni debe ser atribuida a la actual administración nacional. En su inmensa totalidad se corresponden con centrales planificadas y construidas durante los gobiernos kirchneristas. Nuevamente, debe tenerse en cuenta la contradicción con la "Emergencia Eléctrica" decretada en diciembre de 2015.

48. A mayo de 2017, la generación se explicaba así: 68% en térmica, 29% hidráulica, 2% nuclear y 1% eólica y solar. En la generación térmico-fósil la participación de los combustibles fue la siguiente: 91% gas natural, 2% fuel oil, 3% gasoil y 4% carbón mineral. Es el mayor porcentaje de participación de gas en la generación de la historia, lo cual resulta inexplicable desde lo que viene siendo el desplome de los niveles de producción de este hidrocarburo (ver de esta Serie Capítulos Gas, Petróleo y Combustibles).

49. Entre 2015 y 2014, la demanda de energía eléctrica a nivel nacional creció un 4,5%. Entre 2016 y 2015, apenas un 0,7% (ver gráfico 37). Como se aprecia un desplome impresionante.

50. Para el primer trimestre de 2017 en comparación con igual período de 2016, la demanda de energía eléctrica a nivel país cayó 0,1%. Al discriminar por sectores (residencial, comercial e industrial/comercial grande), se observa que el industrial se vino abajo un 2%, mientras que los restantes dos crecieron apenas un 0,8 y 0,4%, respectivamente.

51. Conforme avanza el año se observa una agudización de la caída en la demanda. Los primeros cinco meses de 2017 registraron una retracción del 1,6% interanual (ver gráfico 38), la peor caída desde 2013. Actualización Primer Semestre 2017.

52. La provincia de Buenos Aires absorbió, en 2016, el 50% de la demanda total de energía eléctrica de la República Argentina. La demanda pasó de una tasa de crecimiento interanual del 4,3% durante el último gobierno de Cristina Fernández de Kirchner en relación a 2014, a un pobrísimo 0,6% entre 2016 y 2015 (ver gráfico 39).

53. Cuando se discrimina la demanda para los usuarios de las distribuidoras y comercializadoras que operan en la provincia de Buenos Aires, los resultados son desesperanzadores (ver gráfico 40): con muy pocas excepciones y casi todas ellas restringidas al sur de Buenos Aires -región menos industrializada y poblada de la provincia-, los sectores industrial y residencial se vinieron abajo, lo mismo para el comercial con la excepción de EDELAP.

54. La industria y los grandes comercios a nivel provincial -y excluyendo Edenor y Edesur-demandaron en 2016 menos energía que en 2014 (ver gráfico 41). Otro caso paradigmático: este tipo de usuarios para el área de EDELAP cayeron un 10% durante el primer año de Cambiemos. Las caídas o desaceleraciones fueron para todas las distribuidoras, menos EDES.

55. Entre 2015 y 2014, el sector residencial expandió su demanda un 8,4% (excluyendo EDENOR y EDESUR) y un 8,5% (incluyendo EDENOR y EDESUR). En 2016, la variación interanual siguió siendo positiva, pero la tasa de crecimiento se redujo a la mitad para el primer caso, y más de tres veces para el segundo (ver gráfico 42).

56. Acercando la lupa sobre las distribuidoras y comercializadoras, el peor desempeño lo registraron los usuarios residenciales de EDEA (zona de la costa atlántica y centro de la provincia) con una fortísima retracción entre períodos (del 8% al 0,1%). EDEN y EDELAP con desaceleraciones similares y también grandes, prácticamente reducciones a la mitad.

57. De los usuarios residenciales a nivel Edenor y Edesur, sólo los de la primera distribuidora registraron en 2016 un incremento de la demanda en relación a 2015. El ascenso fue del 5%, contra un desplome del 3% para los usuarios de Edesur. Esto habla a las claras de la política económica regresiva del macrismo, promotora de la desigualdad social dadas las características sociales de los usuarios de las distribuidoras estudiadas.

58. Usuarios de Edenor y de Edesur: La expansión de la demanda para el sector residencial en el último año de gobierno kirchnerista en relación a 2014 fue de 1.778.002 MWh. Por su parte, entre 2016 y 2015 fue de 346.050 MWh. Es decir, la demanda interanual del sector residencial de 2015 para ambas distribuidoras fue un 414% superior al crecimiento de la demanda del primer año de Cambiemos en relación a 2015. La caída en la expansión fue del 80%. (ver gráfico 43).

59. Los usuarios residenciales de Edenor alcanzaron en 2016 la mayor participación porcentual desde 2013 en la demanda total de la región AMBA (excluyendo La Plata). Asimismo, la brecha entre usuarios de Edenor y de Edesur en 2016 a favor de los primeros fue la mayor desde 2013 (18 puntos porcentuales) en cuanto a su participación en la demanda total de electricidad para el AMBA (ver gráfico 44).

60. La demanda de energía eléctrica para Edesur creció un 5% entre marzo de 2017 y el mismo mes de 2016. Al discriminar por tipo de usuario, se observan incrementos del 5% para el residencial, 3% para el comercial y 7,5% para el industrial y de grandes comercios. Cabe agregar que marzo de 2017 fue más caluroso que su mismo mes de 2016. Sin embargo, al comparar marzo del corriente con marzo del 2015, las diferencias se desploman en perjuicio del 2017, con cifras absolutamente negativas para todos los usuarios a excepción del "comercial". La demanda total cayó un 13%, con el sector residencial viniéndose a pique un 18% (ver gráfico 45).

61. La demanda de electricidad para Edenor creció un 7% entre marzo de 2017 y el mismo mes de 2016. Al discriminar por tipo de usuario, se observa un incremento del 16% para el residencial, una caída del 1,5% a nivel comercial y un estancamiento para el industrial y de grandes comercios. Cabe agregar que marzo de 2017 fue más caluroso que su mismo mes de 2016. Sin embargo, al comparar marzo del corriente con marzo del 2015 se aprecian dos espectaculares retracciones: la demanda total, un 13% de caída; la residencial, un 12% abajo (ver gráfico 46).

62. La distribución y comercialización de la energía eléctrica en la provincia es un vergonzoso monopolio privado: el Grupo DESA del señor Rogelio Pagano -ex Edenor- pasó a controlar EDEA, EDELAP, EDEN y EDES. El proceso de concentración se realizó entre 2016 y marzo de 2017.

62. Otros ejemplos provinciales del descalabro en la calidad de vida de la población: la demanda total de energía eléctrica en Santa Cruz pasó de un 18% de incremento entre 2015 y 2014 a 0,9% entre 2016 y 2015. Por su parte, los sectores industrial y comercial cayeron en sus demandas para el primer año de gestión neoliberal un 0,8 y 0,1%, respectivamente (ver gráfico 47).

64. Santa Cruz: La desaceleración de la demanda para el sector residencial fue alarmante: de 18% para el interanual 2015/14 a 5% para 2015/16. Computados los primeros cinco meses de 2017 (últimos datos de CAMMESA), la caída en la demanda residencial fue del 2,2% en relación a igual período de 2016, la más baja al menos desde 2014 (ver gráfico 48).

65. La demanda total en Chubut pasó de un 7% de incremento entre 2015 y 2014 a una impresionante retracción del -6,1% entre 2016 y 2015. Los sectores más afectados fueron el industrial (caída del 10,6%) y el residencial, con una fortísima desaceleración de 8 puntos porcentuales (ver gráfico 49). Computados los primeros cinco meses de 2017, la caída en la demanda residencial fue del 3,7% en relación a 2016, la menor desde 2015 (ver gráfico 50).

66. En el otro extremo del país, el pueblo jujeño redujo su demanda en los primeros cinco meses de 2017 un 6,3% interanual, contra un incremento del 4,8% entre 2016 y 2015 (ver gráfico 51). En Formosa, para citar otra provincia del norte argentino, la caída de la demanda entre enero y mayo de 2017 respecto de igual período de 2016 fue un impresionante 8,3%.

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ANEXO - Gráficos y Tablas

Gráfico 37

Fuente: Elaboración propia en base a datos de CAMMESA, Marzo de 2017.

Gráfico 38

Fuente: Elaboración propia en base a datos de CAMMESA, Junio de 2017.

Gráfico 39

Fuente: Elaboración propia en base a datos de CAMMESA, Informe de Marzo de 2017. El freno al crecimiento, objetivo buscado por el neoliberalismo, es más que ostensible. La demanda pasó del 4,3 al 0,6%.

Gráfico 40

Fuente: Elaboración propia en base a datos de CAMMESA, Informe de Marzo de 2017. En verde, la variación interanual para el período 2015-2014; en rojo, 2016-2015. Se observa que las más afectadas fueron, en orden de importancia de acuerdo a la magnitud de la caída en la tasa de crecimiento: 1) EDEA; 2) EDESUR; 3) EDENOR; 4) EDEN; y 5) EDELAP.

Gráfico 41

Fuente: Elaboración propia en base a datos de CAMMESA, Informe de Marzo de 2017. Excluye EDENOR y EDESUR. Cuando se suman estas distribuidoras, se observa no ya una caída neta sino una fortísima desaceleración, al caer del 3,6% al 0,1% para iguales períodos.

Gráfico 42

Fuente: Elaboración OETEC en base a datos de CAMMESA, Informe de Marzo de 2017. Excluye EDENOR y EDESUR. Cuando se suman estas distribuidoras, se observa que la desaceleración fue todavía mayor, pasando del 8,5% al 2% para iguales períodos.

Grafico 43

Fuente: Elaboración OETEC en base a datos de CAMMESA, Informe de Enero de 2017. Es decir, la demanda interanual del sector residencial de 2015 para ambas distribuidoras fue un 414% superior al crecimiento de la demanda del primer año de Cambiemos en relación a 2015. La caída en la expansión fue del 80%.

Gráfico 44

Fuente: Elaboración propia en base a datos de CAMMESA, varios informes mensuales. La brecha en la participación de ambas distribuidoras está representada con la flecha roja. En su interior, la diferencia en puntos porcentuales.

Gráfico 45

Fuente: Elaboración propia en base a datos de CAMMESA, Informe Mensual Marzo de 2017.

Gráfico 46

Fuente: Elaboración propia en base a datos de CAMMESA, Informe Mensual Marzo de 2017.

Gráfico 47

Fuente: Elaboración propia en base a datos de CAMMESA, Informe Mensual Abril de 2017. El desplome es notable para todos los tipos de usuario.

Grafico 48

Fuente: Elaboración propia en base a datos de CAMMESA, Informe Mensual Mayo de 2017. El desplome es notable para todos los tipos de usuario.

Gráfico 49

Fuente: Elaboración propia en base a datos de CAMMESA, Informe Mensual Abril de 2017. El desplome es notable para todos los tipos de usuario, a excepción del comercial.

Gráfico 50

Fuente: Elaboración propia en base a datos de CAMMESA, Informe Mensual Mayo de 2017. El desplome es notable para todos los tipos de usuario.

Gráfico 51

Fuente: Elaboración propia en base a datos de CAMMESA, Informe Mensual Mayo de 2017. El desplome es notable para todos los tipos de usuario.



Bibliografia
OETEC (16/06/2017) De la estafa electoral a la estafa energética - Capítulo Servicio Público de Gas por redes
http://www.oetec.org/nota.php?id=2633&area=1

OETEC (15/06/2017) De la estafa electoral a la estafa energética - Capítulos Petróleo, Gas natural y Combustibles
http://www.oetec.org/nota.php?id=2632&area=1