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Desarrollo socioeconomico y Geopolitica del Desarrollo

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Chile: una revolución "verde" a puro CO2 y combustibles fósiles

Autor | OETEC-ID


Palabras Claves
energías renovables, renovables intermitentes, energía eólica, energía solar, energía hidráulica, ERNC, Chile, Ministerio de Energía, carbón, gas natural, GNL, precios de la energía, seguridad energética, emisiones de CO2, revolución verde, revolución energética, Al Gore, Michelle Bachelet, Plan RenovAr, SIC, SING, dependencia, tecnología importada, extranjerización, generación, potencia instalada, factor de disponibilidad, fundamentalismo ambiental, Alemania, energiewende



28-12-2017 | En nuestro informe de agosto titulado "Modelo energético macrista: Uruguay, Pobreza Energética y renovables eólica y solar" (ver bibliografía), analizamos a la República Oriental del Uruguay como modelo "verde" de la administración Cambiemos. En esta oportunidad, nos introducimos en el caso chileno, otro modelo "verde" para el neoliberalismo argentino. En función de nuestros hallazgos, siempre basándonos en datos oficiales del Gobierno de Chile, resulta claro que la revolución energética del otro lado de la cordillera, distinguida por la prensa occidental como uno de los mejores ejemplos "verdes" a ser emulados, no es para nada "verde". Y no es "verde", porque la participación de los combustibles fósiles no para de crecer; no es limpia, porque las emisiones de CO2 no paran de aumentar; tampoco se traduce en mayor seguridad energética, desde que las importaciones de carbón y gas natural se incrementaron notablemente; y no abarata las tarifas del servicio público de electricidad, desde que los precios de la energía siguen ubicándose entre los más elevados del continente. Estos, algunos de los perjuicios derivados de una política energética guiada no por los intereses del pueblo chileno, sino por los de la burguesía "verde" europea y los del fundamentalismo ambiental. El examen de la política energética chilena, como la uruguaya, es clave para comprender las consecuencias negativas de su copia argentina, el Plan RenovAr.



Fuente: Flyer digital del Ministerio de Energía de Chile dando cuenta de los números de la supuesta revolución "verde" acontecida a partir de 2010. El presente trabajo del Observatorio OETEC es el primero publicado en todo el mundo en ser crítico de la política energética de la administración Bachelet. Chile es el futuro que depara a la Argentina de proseguir con la política energética neoliberal. En ambos casos -igual para Uruguay, México y la mayoría de las naciones emergentes- se trata de una recolonización económica y tecnológica por parte de las naciones europeas, en primer lugar, seguidas de EE.UU. y China, en segundo, nada más que bajo las banderas del ambientalismo y la lucha contra el cambio climático. Lo interesante de esta globalización "verde" es que no hay apropiación directa de riquezas como ha sucedido tradicionalmente con los hidrocarburos o minerales latinoamericanos desde 1492 en adelante. Lo novedoso aquí es que no hay riquezas apropiadas sino mecanismos de despojo de la renta derivada de la explotación energética del sol que brilla y del viento que sopla en la América profunda. Con un agravante (provocado): la dependencia energética hacia el Primer Mundo, más un excedente de combustibles fósiles que le va quedando a la región -energéticos por excelencia para un desarrollo genuino con inclusión social- que no para de crecer y que se intenta exportar a las mismas naciones europeas (ídem EE.UU. y potencias asiáticas) que, libres del velo mentiroso de la prensa "verde", no sólo no detienen su consumo sino que lo incrementan.

Potencia instalada
Existen dos grandes sistemas interconectados en Chile, prontos a ser integrados: el Sistema Interconectado Central (SIC) y el Sistema Interconectado del Norte Grande (SING), además de los Sistemas Medianos (SSMM) de Aysén y Magallanes. (1) El parque de generación contaba, a fines de 2016, con una potencia instalada de 22.045 MW. La generación total para el mismo año fue de 73.877 GWh.

A noviembre de 2017, la capacidad instalada había ascendido a 23.601 MW. (2) La térmica (carbón, gas natural y petróleo) alcanza una potencia de 13.248 MW, la hidráulica de embalse 3.402 MW, la hidráulica de pasada 3.334 MW, (3) la solar 2.141 MW y la eólica 1.419 MW.


Fuente: Coordinador Eléctrico Nacional. (4)

En cuanto a la potencia instalada de fuentes renovables tenemos la siguiente composición: solar 2.141 MW, eólica 1.419 MW, minihidro 486 MW, otras 389 MW y geotermia 55 MW:


Fuente: Coordinador Eléctrico Nacional. A diciembre de 2017, la eólica se ubicará en 1.615 MW (6,7% de la capacidad instalada total) mientras que la solar alcanzará los 2.307 MW (9,6%).

En cuanto a la evolución de la potencia instalada, vemos que la correspondiente al carbón se mantiene invariable en su participación en la matriz. Por su parte, la hidráulica es la que más se vio afectada:


Fuente: Elaboración propia en base a Anuarios estadísticos de 2016 y 2015. * Incluye las categorías: embalse, de pasada y minihidro.

Al enfocar más por tecnología y adentrarnos en 2017 (datos a noviembre), encontramos que la participación porcentual de los combustibles fósiles en cuanto a potencia instalada se mantuvo casi inalterable entre 2014 y 2017 (inclusive) a pesar de los 3.560 MW incorporados en energías eólica y solar desde 2010:


Fuente: Elaboración propia en base a Anuarios estadísticos de 2016 y 2015. * Los datos de 2017 se tomaron de sección Gráficos y Estadísticas del CEN. (5)

Del gráfico que sigue, extraído del informe de diciembre del CEN, (6) se aprecia con claridad que los combustibles fósiles se han incrementado entre 2010 y 2013, para mantenerse a partir de allí sin mayores modificaciones:


Fuente: Reporte Energético Diciembre de 2017.

Hasta aquí, la potencia instalada. A continuación, el análisis a nivel generación.

Generación
La generación bruta en el SIC alcanzó, en 2016, un total de 53.905 GWh (73% del total generado). Se compone de un 52,3% termoelectricidad, 32,9% hidráulica convencional y un 14,8% ERNC. Por su parte, en el SING se generaron 19.466 GWh (26,3% del total) categorizados en un 93,9% termoelectricidad y un 6,1% ERNC. Los sistemas en conjunto, excluyendo Isla de pascua, alcanzaron un total de 73.877 GWh, lo que representó un aumento del 2,3% respecto al año 2015, con una tasa de crecimiento anual compuesta de 3,5% durante los últimos 10 años. Si observamos la composición por categoría, distinguimos 63,4% termoeléctrica, 24% hidráulica convencional y 12,6% ERNC.

Del siguiente gráfico, los cambios operados en la matriz de generación entre 2014 y 2016:


Fuente: Elaboración propia en base a Anuarios estadísticos de 2016 y 2015.

La participación del carbón no sólo se mantuvo entre 2014 y 2015, sino que aumentó en 2016. Igual con el gas natural. Los combustibles fósiles ascendieron de 59% a 64% entre 2015 y 2016.

El marco regulatorio en renovables (energías renovables no convencionales o ERNC) viene dado por las leyes 20.257 y 20.698. Las disposiciones de la primera entraron en vigencia el 1 de enero de 2010. Propuso un incremento escalonado de la inyección a los distintos sistemas eléctricos pasando de 5% de ERNC en 2010 a 7% en 2018 y 10% en 2025. La segunda, promulgada en octubre de 2013, aplicó cambios sobre las cuotas fijadas por su antecesora, aumentando las exigencias al fijar un 10% para 2018 y 20% en 2025. El resultado, en GWh incorporados, se ilustra en esta imagen:


Fuente: Anuario Estadístico de Energía 2016. El último año que repite "2015" debe decir "2016".

Por tecnología, la incorporación evolucionó de la siguiente forma:


Fuente: Anuario Estadístico de Energía 2016.

El gráfico que sigue permite dimensionar los cambios operados en la matriz de generación desde 2010, año de entrada en vigencia de la normativa ERNC:


Fuente: Elaboración propia en base a Informe Diario a la CNE, CDEC-SIC.

La generación en base al carbón se incrementó un 85%, la hidráulica cayó un 9% y los combustibles gas, fueloil y gasoil se redujeron en un 24%. A propósito de estos últimos, el GNL creció un 63% entre puntas, aunque la reducción de gas por gasoducto y gasoil fue mayor en proporción. En cuanto a la reducción de la hidráulica, cabe señalar que se debió exclusivamente a una caída de la de tipo "embalse" (-32%) ya que la de "pasada" creció un 21%.

Por último, tenemos los casos positivos. La de mayor expansión fue la solar, con un 37.645% (entre 2013 y 2016), seguida de la eólica con un 592% y la biomasa con un 17%.

A modo de síntesis, podemos observar que los 3.560 MW nuevos incorporados en energías eólica y solar desde 2010 no evitaron que la generación con carbón se expandiera un 85%. Si juntamos todos los combustibles fósiles, la expansión es del 30%, alcanzando precisamente en 2016 el pico de mayor participación:


Fuente: Elaboración propia en base a Informe Diario a la CNE, CDEC-SIC. * Embalse + pasada.

Al analizar los datos correspondientes al CNE (7) confeccionamos la siguiente tabla que explica no solamente la bajísima incidencia de las renovables eólica y solar en la generación, sino la imposibilidad de reducir la participación de los combustibles fósiles:


Fuente: Elaboración propia en base a datos del CNE. Datos correspondientes a 2016.

Los bajísimos factores de disponibilidad de las energías eólica y solar resultan incapaces de compensar el uso de los combustibles fósiles, de mucho mayor factor de disponibilidad. Dentro de ellos, el carbón destaca por su eficiencia. Y sucede que, al reducir la participación de la renovable hidráulica de base a expensas de renovables intermitentes, la oferta de base debe sustituirse con combustibles fósiles. Esto nos conduce a las últimas dos grandes cuestiones a ser examinadas: la seguridad energética y las emisiones de CO2.

Importaciones de carbón y gas natural
Como se ha visto, se trata de dos combustibles de alta incidencia en la matriz de generación. El primero explicó, en 2016, cerca de un 45% del total; el segundo, aproximadamente un 15%. Sumados ambos, hablamos de un 60% de la generación.

Ahora bien, la pregunta clave: ¿Acaso la diversificación masiva con renovables intermitentes permitió reducir las importaciones de carbón y gas natural, esto es, disminuir la dependencia externa energética de Chile? Los gráficos responden el interrogante:


Fuente: Elaboración propia en base a datos de la Comisión Nacional de Energía, Energía Abierta. Informe "Resumen de importaciones" (noviembre de 2017). (8) Incluye carbón metalúrgico, que por rondar el 5 al 7% del carbón para uso térmico importado no altera los resultados.

Entre 2010 y 2017 (período enero a agosto), las importaciones de carbón aumentaron un 66%. El máximo se alcanzó en 2016. Al tomar los años 2015 y 2016, las compras al extranjero dispararon un 20,5%. Es muy factible que 2017 terminen casi al nivel del año pasado.

Con el gas natural licuado, la situación es todavía peor. Las importaciones no paran de crecer desde 2014, manteniéndose invariables desde 2012. Entre puntas, el incremento de los volúmenes importados es del 59,3%. Al tomar los años 2015 y 2016, las compras al extranjero de este energético crecieron un 21,2%.


Fuente: Elaboración propia en base a datos de la Comisión Nacional de Energía, Energía Abierta. Informe "Resumen de importaciones" (noviembre de 2017).

En pocas palabras, el boom de renovables intermitentes a partir de 2010 no redujo la dependencia externa de carbón y gas natural de Chile. Todo lo contrario, parece haberla incrementado. Existe, a este respecto, una lógica explicación como veremos en las conclusiones.

Emisiones de CO2
De acuerdo al Climate Action Tracker, (9) reporte de noviembre de 2017, se lee para el caso de la nación trasandina: "A pesar de tener un importante potencial en energías solar y eólica, sin un cambio en las políticas [vigentes] se proyecta una duplicación en las emisiones de gases de efecto invernadero de Chile entre 2010 y 2030, cuando todavía genere más del 40% de su electricidad a partir del carbón". (10) Dicha posición es resumida con la siguiente ilustración:


Fuente: Climate Action Tracker.

Las emisiones de CO2 de Chile no paran de aumentar desde 2010. En efecto, y según la base de datos del Banco Mundial (actualizada a 2014), se observa un incremento desde 2010:


Fuente: Elaboración propia en base a datos del Banco Mundial. * Incluye la fabricación de cemento.

Por su parte, la Agencia Internacional de la Energía en su tradicional informe "CO2 Emissions from Fuel Combustion" (11) arriba a similares resultados:


Fuente: Elaboración propia en base a datos de la Agencia Internacional de la Energía.

Las emisiones totales crecieron un 19% entre puntas, con las emisiones por la quema de carbón aumentando un 61%.

En la tabla que sigue, elaborada a partir del "Inventario de Emisiones de GEI para PyMEs" del Ministerio de Energía, (12) podemos evaluar lo acontecido entre 2010 y 2016 ajustando la lupa sobre los dos principales sistemas eléctricos del país: las emisiones del SIC se expandieron un 14,7%, mientras que las del SING un 7,3%. Sumando los dos sistemas, el incremento neto de las emisiones promedio fue del 9,7%:


Fuente: Elaboración propia en base a datos del Ministerio de Energía de Chile. Según el Inventario Nacional de Emisiones de GEI, el sector energía representó el 77,4% de las emisiones totales del país en el año 2013. (13)

Sobre la revolución "verde" chilena
Lo sucedido en Chile en materia energética y su supuesta revolución "verde" no es ninguna excepción. En aquellos países donde la incorporación de tecnologías intermitentes se constituye en un fin en sí mismo (esto es, olvidándose de que el objetivo primordial es la reducción de CO2 y no la construcción de matrices de generación 100% renovables en tecnologías eólica y solar), se experimentan los mismos problemas a los descriptos aquí y que resumimos debajo:

1) A pesar de los 3.560 MW incorporados en energías eólica y solar desde 2010, la participación porcentual de los combustibles fósiles en cuanto a su potencia instalada se mantuvo casi inalterable entre 2014 y 2017 (inclusive).

2) La generación con carbón se expandió un 85% desde 2010 y la de GNL un 63%. Al contemplar los combustibles fósiles en su conjunto, el incremento fue del 30%, alcanzando el pico de mayor generación en 2016, esto es, seis años después de la puesta en marcha de la revolución "verde".

3) La mayor dependencia de los combustibles fósiles, sobre todo del carbón, obedece a la necesidad de complementar la intermitencia de las fuentes renovables eólica y solar, por un lado; y a la drástica caída en la hidráulica -renovable de base-, por el otro. Este último aspecto es doblemente malo no sólo por la eliminación de una fuente de generación confiable, segura y de nula emisión, sino también por el potencial hidroeléctrico superior a los 9.000 MW aún desaprovechado en el país. (14) En pocas palabras, ante la vertiginosa penetración de tecnologías intermitentes el gobierno chileno decidió volcarse al carbón y al gas a los efectos de suplir la generación eléctrica flexible producto de la disminución deliberada de la generación hidráulica.

4) Mayor dependencia energética foránea. Las importaciones de carbón aumentaron un 66% entre 2010 y 2017 (meses enero a agosto). El máximo se alcanzó en 2016. Al tomar los años 2015 y 2016, las compras al extranjero dispararon un 20,5%. Es muy factible que 2017 terminen casi al nivel del año pasado.

5) En igual sentido, las importaciones de gas natural licuado se vieron incrementadas en un 59,3% entre 2010 y 2017 (meses enero a agosto). Al tomar los años 2015 y 2016, las compras al extranjero de este energético crecieron un 21,2%. Cabe agregar que las importaciones no paran de crecer desde 2014, manteniéndose invariables desde 2012.

6) Por más contradictorio que parezca, entre 2010 y 2015 las emisiones de CO2 crecieron un 19%, con las emisiones por la quema de carbón aumentando un 61%. Lógicamente, la tendencia se mantuvo también en 2016: las emisiones de CO2 del SIC se expandieron un 14,7% entre 2010 y 2016, mientras que las del SING un 7,3%. Sumando los dos sistemas, se registró un incremento neto del 9,7%.

7) Precios de la energía. Los costos marginales por sistema cayeron para el SIC a partir de 2012, mientras que para el SING desde 2010; en ambos casos, significativamente. No obstante, el precio equivalente de energía se mantiene prácticamente invariable desde julio de 2015. (15) Como sea, los precios de la energía, en definitiva, se abarataron notablemente en los últimos años. A propósito, tres consideraciones sobre dicha disminución: 1) No fue consecuencia de la alta penetración de renovables intermitentes sino a un mix entre: a) Menores precios internacionales de los combustibles fósiles; b) Mayor penetración de generación a carbón sumada a una recuperación de la inyección hidráulica a partir de 2013 y hasta 2015; y c) Una mayor participación del GNL para ciclos combinados; (16) (17) 2) A pesar de la caída en los precios, Chile sigue ostentando los segundos precios más altos de toda la región luego de Uruguay a nivel residencial y entre los mayores del continente. A nivel industrial, se posiciona 40 en un ranking de más de 120 naciones, superando a la Argentina, Uruguay, Colombia, Perú, Ecuador y México en cuanto a precios; (18) 3) La disminución en los precios de la energía no tiene en cuenta los incrementos de las importaciones de carbón y gas para la complementación de la penetración renovable. Tampoco se tiene en cuenta las obras de transmisión en ejecución necesarias para contrabalancear las fuentes intermitentes; y 4) Muy probablemente la caída en los precios se estabilice dado que ya está afectando la rentabilidad de varios proyectos de energías eólica y solar, (19) así como trabando la concreción de nuevos. Por otra parte, la integración SIC-SING permitirá evacuar los excedentes, sobre todo solares, los cuales al no poder ser consumidos empujan los precios a valores negativos. (20)

8) A los puntos anteriores debe agregarse la extranjerización y concentración de la generación eléctrica, así como la absoluta dependencia tecnológica del extranjero. Un caso emblemático es la energía solar. En uno de los más recientes trabajos científicos publicados al respecto, se advierte que este sector es "dominado por grandes compañías solares como ENEL, First Solar, SolarPack, SunEdison y Abengoa". (21) Agrega que dicha concentración aumenta el riesgo de exposición, por ejemplo, a insolvencias crecientes que algunas de estas compañías vienen experimentando. En igual dirección, se remarca que sus proyectos son financiados por las propias firmas y sus endeudamientos manejados en sus respectivos países. En relación a la tecnología, Chile importa absolutamente todo, incluyendo las estructuras de acero que podría suministrar localmente.


Fuente: Ministerio de Energía de Chile. (22) Imágenes del programa emitido el 5 de diciembre de 2017. Al Gore, el lobbista mundial más importante de las energías "verdes" entrevistando a la Presidenta Michelle Bachelet. Véase la pregunta y la respuesta. Desde que la primera mandataria asumió su segundo mandato, la matriz energética de Chile no ha dejado de volverse cada vez más sucia. Por otra parte, el impacto de las tecnologías eólica y solar en la reducción de los precios de la energía es apenas uno de los muchos factores (y de ninguna manera el más importante). Finalmente, a pesar de la reducción de los precios de la energía, Chile sigue siendo el país de América Latina con los precios más caros de la electricidad para la industria, y los segundos más caros para el sector residencial.

Conclusiones
Si en la revolución "verde" alemana, la energía nuclear es la tecnología enemiga número uno de las renovables intermitentes, en Chile es la hidráulica. En efecto, es esta fuente de base, de suministro confiable, renovable y abaratadora de la electricidad (23) la lógica competidora para una penetración eólica y solar al ritmo planteado por el gobierno de Chile, ritmo que depende de los intereses de la industria "verde" europea y asiática más que del interés de un pueblo chileno con energía abundante, barata, regular en su suministro e independiente del extranjero.

Esta diferencia en cuanto a los intereses que rigen la política energética del otro lado de la cordillera es fundamental, desde que Chile (un país cuyas emisiones de CO2 provenientes de la quema de combustibles fósiles explicaron un 0,25% del total mundial en 2015) no puede fundamentar su política de diversificación (su política energética, en definitiva) en objetivos de reducción de CO2 al ser absolutamente neutral en el contexto global cualquier variación producida localmente. Para tomar dimensión: lo que China emite en un día, Chile lo hace en 13 meses y medio.

Pero, además, un segundo motivo: la política energética chilena tal como está planteada no reduce las emisiones de CO2 ni lo hará al menos durante las próximas décadas. Por el contrario, las seguirá aumentando. En el "Anuario Estadístico de Energía 2016", vemos que el año pasado se encontraban en proceso de construcción -muchos ya en operación- proyectos basados en la quema de carbón, gasoil y gas natural por 1.744 MW. Solamente para el primero, hablamos de 2 centrales nuevas: una por 375 MW y otra por 472 MW.

Preguntamos: ¿Qué emisiones adicionales generarán estas usinas? ¿Qué efecto tendrán sobre el ahorro en emisiones que puedan aportar los nuevos parques eólicos y solares previstos? El parque solar Finis Terrae (PFT), de 138 MW, evita una emisión anual de 198.000 toneladas de CO2. Pero la planta a carbón de 375 MW (Infraestructura Energética Mejillones o IEM) liberará a la atmósfera anualmente 4,4 millones de toneladas de CO2. (24) Es decir, como PFT generará 400 GWh anuales, 400 GWh de la IEM emitirán 350.000 toneladas adicionales, nada más que por mes. En pocas palabras, el impacto ambiental de PFT es totalmente nulo. En realidad, el impacto ambiental de todas las fuentes de generación renovables intermitentes en Chile es nulo; o para ser más precisos, está conduciendo a un incremento de las emisiones.

Es que la reducción de la generación hidráulica en un contexto de ausencia absoluta de tecnología nuclear torna al carbón -como en Alemania y otros países vanguardistas "verdes"- la fuente de generación triunfante. Y torna triunfantes también, a la eólica y solar. Claro que para ello debió sortear el gran y último escollo hidroeléctrico en Chile: el Proyecto HidroAysén.


Fuente: Junio de 2012, Santiago de Chile. (25) Una de las muchas manifestaciones del fundamentalismo ecologista contra el Proyecto HidroAysén (iniciado en 2005), muy similar a la oposición generada contra las represas en el Río Santa Cruz. El lobby verde (Patagonia sin Represas, de Douglas Tompkins) consiguió detener el proyecto en 2012, el cual implicaba la construcción de cinco represas con una potencia instalada total de 2.750 MW entregando unos 18.430 GW anuales al SIC. La construcción de las cinco centrales iba a demandar unos 12 años.

La suspensión de este mega proyecto hidráulico fue pieza clave para dar viabilidad a la diversificación masiva con tecnologías eólica y solar a partir de 2010. El SIC cubrió cerca del 73% de la demanda total en 2016, siendo el aporte hidráulico un 33% de la generación para este sistema. Haber sumado los 2.750 MW de hidroelectricidad adicional hubiera conducido a una fortísima reducción en las emisiones de CO2 al disminuir las necesidades futuras de carbón y gas en la matriz (una fuente de base renovable por una contaminante). Esta ilustración, extraída del Anuario, permite darse una idea de lo antes aseverado:


Fuente: Anuario Estadístico de Energía 2016. En 2006, el carbón participaba con un 14% de la generación; igual para el gas natural. Por su parte, la hidroelectricidad representaba un 78%. Está claro que el crecimiento de los primeros a 2016 se dio a expensas de una reducción de la segunda.

Pero lo más triste es que, no contentos con eliminar HidroAysén, avanzaron en una reducción marcada de la hidroelectricidad en la matriz durante los últimos años.

En fin, en lugar de una fuente de generación de base nula en emisiones de CO2 como la hidráulica y los 2.750 MW de HydroAysén (más todos los MW de potencia y GWh hidráulicos abandonados desde 2010), Chile no para de instalar centrales a carbón y gas natural durante su revolución "verde", mientras que sus emisiones de CO2 tampoco detienen su expansión al ritmo de una progresiva dependencia de combustibles fósiles importados.

Revolución "verde" que, a diferencia de Alemania, España, Dinamarca, Australia, etc., el caso chileno porta el agravante de extranjerizar el segmento de la generación, por un lado, y de seguir fomentando la inseguridad energética por el otro, al adicionar a la dependencia carbonífera, gasífera y petrolera una porción cada vez más importante del segmento eléctrico (a través de la subordinación tecnológica). Por supuesto, un camino que no puede prosperar sin un control efectivo de la demanda residencial, ya sea manteniéndola estancada como reduciéndola progresivamente:


Fuente: Diario La Tercera, 27 de noviembre de 2017. Un ejemplo de cómo funciona el lobby "verde" por el lado de la "demanda". (26)

Metas de reducción de CO2 implica necesariamente disminuir el crecimiento económico. Crecimiento económico, ciertamente, que se ve afectado como consecuencia de una sangría multimillonaria de recursos. ¿Por qué? Cerca de 12.000 millones de dólares se destinaron a la expansión de la capacidad instalada eólica y solar en Chile entre 2011 y 2015. (27) ¿Pero acaso dicho monto implicó una revolución de la industria y el empleo chilenos? En absoluto. Semejante monto de dinero, provisto por la banca internacional y la de los países dueños de las tecnologías, son "prestados" a los países contratantes de los paneles solares y los molinos eólicos importados. Las empresas extranjeras no solamente se auto-prestan, sino que se hacen de la propiedad, operación y mantenimiento de las centrales. Y peor aún: cuando el Estado chileno les paga la energía generada, el dinero fresco migra a sus respectivas casas matrices. ¿Y todo para qué? Para un Chile liberando mayores cantidades de CO2, ese gas maldito supuestamente causante de los males climáticos que los chilenos creen estar padeciendo.

En cuanto a la mayor necesidad de combustibles fósiles, más allá de todo lo expuesto en este trabajo, un último dato para nada nimio por la fuente que lo afirma. En el último reporte de la denominada Mesa ENRC (Gobierno de Chile), leemos que (subrayados son nuestros): "… se corroboró que bajo las condiciones estudiadas es factible técnicamente gestionar por sobre un 68% de energías renovables en la generación anual, donde las ERNC representarían más del 42% de esa generación, y las fuentes variables eólica-fotovoltaica podría alcanzar niveles en torno a 30% de participación. No obstante, la incorporación masiva de energía renovable variable generará un uso más intensivo del parque térmico e hidroeléctrico con el objetivo de gestionar eficientemente niveles crecientes de variabilidad e incertidumbre en la operación. A fin que las ERNC de generación variable no generen alzas en los costos operacionales tendientes a incrementar los costos globales de expansión de los sistemas eléctricos, es preciso profundizar en las posibilidades de flexibilizar el actual parque térmico producto de la declaración de los parámetros técnicos y económicos que agentes realizan de sus instalaciones". (28) Traducimos: más combustibles fósiles para sostener la revolución "verde". Basta recordar, al respecto y conforme leemos en el "Anuario Estadístico de Energía 2016", que solamente el año pasado se declararon en construcción 847 nuevos MW en centrales térmicas a carbón. Cabe preguntarse a propósito: ¿por qué ninguna organización ecologista o grupo de ellas se opuso con el mismo ímpetu al esgrimido contra el Proyecto HydroAysén?

Las ONGs ambientalistas más importantes no pueden más que estar de acuerdo: para la célebre National Resources Defense Council, las metas "verdes" chilenas a 2030 "requerirán una expansión adicional de entre 70 al 100% de la capacidad de GNL", aclarando que abandonar el carbón como combustible si bien representará "un ahorro de 4.000 millones de dólares entre 2011-2031, necesitará 11.000 millones extras para construir la capacidad que reemplace las unidades a carbón". (29) En suma, 11.000 millones de dólares de negocio para las empresas extranjeras…

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(1) Fuente: Anuario Estadístico de Energía 2016 www.energia.gob.cl/sites/default/files/anuariocne2016final3.pdf

(2) https://www.coordinadorelectrico.cl/wp-content/uploads/2017/05/Reporte-Energ%C3%A9tico-Nov17.pdf

(3) Las centrales de pasada desvían una porción del agua de los ríos para hacer funcionar las turbinas y generar electricidad, y luego devolver el caudal al río en una zona más baja, después de haberla utilizado para producir energía. En otros ámbitos, también se habla de centrales con regulación y sin regulación, dado que algunas centrales de pasada también acumulan agua para el proceso de generación, aunque en menor volumen que los embalses. http://cifes.gob.cl/la-diferencia-entre-una-central-hidroelectrica-de-embalse-y-una-de-pasada/

(4) https://sic.coordinadorelectrico.cl/informes-y-documentos/graficos-y-estadisticas/capacidad-instalada/

(5) https://sic.coordinadorelectrico.cl/informes-y-documentos/graficos-y-estadisticas/capacidad-instalada/

(6) https://www.coordinadorelectrico.cl/wp-content/uploads/2017/05/Reporte-Energ%C3%A9tico-Nov17.pdf

(7) https://sic.coordinadorelectrico.cl/informes-y-documentos/graficos-y-estadisticas/

(8) http://energiaabierta.cl/hidrocarburos/

(9) http://climateactiontracker.org/about.html Organización científica independiente que monitorea los compromisos de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero los países firmantes de la COP.

(10) http://climateactiontracker.org/countries/chile.html

(11) https://www.iea.org/publications/freepublications/publication/co2-emissions-from-fuel-combustion-highlights-2017.html

(12) http://huelladecarbono.minenergia.cl/sistemas-electricos

(13) http://generadoras.cl/media/170613_Informe_final_estudio_proyeccion_emisiones_GEI_y_medidas_-_POCH_Generadoras_de_Chile.pdf

(14) http://portal.mma.gob.cl/wp-content/uploads/2014/10/3_Estrategia-Nacional-de-Energia-2012-2030_Energia-para-el-Futuro.pdf Otros estudios hablan de un potencial desaprovechado que rondaría los 11.000 MW (http://www.miningpress.com/nota/282531/potencial-hidroelectrico-en-chile-cuencas-de-desarrollo).

(15) Ver en Anuario Estadístico de Energía 2016.

(16) "Sunset or sunrise? Understanding the barriers and options for the massive deployment of solar technologies in Chile", https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0301421517306249

(17) http://www.revistaei.cl/2017/05/15/costo-la-electricidad-baja-60-tres-anos-la-agenda-la-energia/ http://www.latercera.com/noticia/costo-la-energia-cae-33-2016-llega-menor-nivel-diez-anos/

(18) http://reports.weforum.org/global-energy-architecture-performance-index-2017/table-of-rankings/#series=ELECPRICEIND

(19) http://www.latercera.com/noticia/costos-marginales-la-electricidad-llegan-nivel-mas-desde-2006/ Citamos: "Destacó que el gobierno ha cumplido con su meta de reducción de costos, pero que esa buena noticia trae aparejada una preocupación. "El problema es para los inversionistas. No hay rentabilidad garantizada para los generadores y fue a riesgo de ellos cuando decidieron instalar esas centrales en ese mismo punto. Pero hay que recordar que esas decisiones se tomaron cuando el costo marginal ahí era muy alto, ya que no se podía llevar toda la energía necesaria al norte por falta de capacidad en las líneas de transmisión".

(20) http://www.independent.co.uk/environment/chile-solar-power-panels-free-electricity-give-it-away-a7063131.html La interconexión del SIC con el SING se realizó el 22 de noviembre de 2017. Las obras comenzaron en 2015 y demandaron 700 millones de dólares.

(21) "Sunset or sunrise? Understanding the barriers and options for the massive deployment of solar technologies in Chile".

(22) https://twitter.com/mbachelet/status/939207465677348865

(23) Es sabido que la hidroelectricidad reduce los costos marginales de la energía. Pero en Chile, por sus particularidades, el aporte es aún mayor. La hidroelectricidad explica en el SIC, sistema que abastece cerca del 73% de la demanda total, un 33% de la generación. En verano, cuando la demanda se dispara, el deshielo contribuye a aumentar la disponibilidad de forma regular y significativa.

(24) Ficha técnica de la central: http://www.revistaei.cl/informes-tecnicos/infraestructura-energetica-mejillones-el-proyecto-termoelectrico-de-e-cl-que-usara-la-linea-de-interconexion-sic-sing/ Factor de conversión empleado de acuerdo a la generación de la central: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0378778816312671

(25) http://periodismohumano.com/sociedad/medio-ambiente/copropietaria-de-hidroaysen-presiona-con-detener-la-obra-hasta-que-se-den-las-condiciones.html

(26) http://www.latercera.com/noticia/chilenos-priorizan-lucha-cambio-climatico-crecimiento-economico/

(27) http://global-climatescope.org/en/country/chile/#/financing-investments Según datos del Ministerio de Energía de Chile, las inversiones en renovables no convencionales llegan a 17.000 millones de dólares (2014 a 2017). Entre 2010 y 2014, fueron 9.000 millones.

(28) https://www.4echile.cl/4echile/wp-content/uploads/2017/03/Resumen-Mesa-ERNC.pdf (Pág. 18)

(29) https://www.nrdc.org/sites/default/files/envisioning-sustainable-chile-report.pdf



Bibliografia
OETEC (21/12/2017) Suicidio energético en Jujuy: U$500 millones de deuda para un parque solar que funcionará 3 meses al año
http://www.oetec.org/nota.php?id=2984&area=1

OETEC (1/12/2017) RenovAr 2.0: empresas ganadoras y la degradación de la "industria nacional" y el empleo argentino
http://www.oetec.org/nota.php?id=2947&area=1

OETEC (23/10/2017) Parque eólico Mindlin: importaciones, deuda, extranjerización y tarifazo
http://www.oetec.org/nota.php?id=2880&area=4

OETEC (15/08/2017) Modelo energético macrista: Uruguay, Pobreza Energética y renovables eólica y solar
http://www.oetec.org/nota.php?id=2761&area=4

OETEC (4/5/2017) ¿Por qué fallan las renovables eólica y solar en Europa? Claves para comprender el anticipado fracaso "verde" macrista
http://oetec.org/nota.php?id=2547&area=1

OETEC (13/06/2016) Sistemas balanceados: sobre la justa proporción de renovables para una reducción eficiente de CO2
http://www.oetec.org/nota.php?id=1874&area=4

OETEC (14/03/2016) Energías renovables eólica y solar: una mala opción para países en vías de desarrollo
http://www.oetec.org/nota.php?id=1642&area=1