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| Artículos de opinión

Etapa de sintonía fina y distribución del ingreso (foco en rebaja de subsidios)

Autor | Ernesto Mattos


Conflictos de Interes
El autor no manifiesta conflictos de interés


Palabras Claves
subsidios, tipo de cambio, recursos energéticos, obras energéticas, redistribución del ingreso, dólares en el extranjero, inversiones públicas



09-04-2014 | La idea central de la rebaja de subsidios es tratar de ahorra las divisas, estimulando a su vez un uso eficiente de los recursos estratégicos: por cada 1% de reducción del consumo de gas natural, el país se ahorran 86.5 millones de dólares.


Como había anunciado en su momento, el gobierno está profundizando la etapa de sintonía fina. Como lo explicara el economista Nicolás Zeolla del CESO (www.ceso.com.ar), existieron tres etapas para el tratamiento de los subsidios:

-2003 a 2006, donde se congelaron tarifas y se implementaron subsidios horizontales al consumo -más consumo, más subsidio percibo- para sostener los niveles de demanda, expandir el mercado interno y salir rápidamente de la crisis de 2001.

- 2007, cuando se intentó realizar una revisión del esquema anterior pero no se pudo por la crisis internacional y el alza en el precio del petróleo, se avanzo con políticas de concientización de la demanda (PUREE).

-Desde 2008 hasta la actualidad, la política de subsidios intentó avanzar sobre la equidad distributiva, se aumentaron tarifas a los grandes consumidores residenciales y comerciales e industriales.

La primera etapa estuvo signada por las negociaciones ante el FMI y su pedido de aumento de tarifas. La segunda etapa coincidió con el accionar de los grupos industriales concentrados y vinculados a la salida de capitales que junto a la alianza agrario-financiera y de la construcción presionaron para desestabilizar, principalmente, cuando se recrudeció la administración de la divisa en noviembre de 2011.

Las industrias mantienen el subsidio aunque ellas mismas atenten contra su propia demanda, porque está en juego para ellas su forma de acumulación de capital. Prefieren tener activos en dólares -en el exterior- que reinvertirlos en el proceso productivo. Se estima que existen en el exterior activos de residentes privados en nuestro país (fuera del circuito local) por una suma de u$s 217.475 millones.

Las obras en materia de infraestructura energética entre 2003 y 2014 fueron por casi $92.500 M de los cuales el 78% las realizo el Estado Nacional. Aunque la inversión privada acompaño este proceso no estuvo a la altura de las circunstancias. Cabe recordar que dicho proceso, a partir de 2008, se aceleró ante la crisis financiera en un contexto de recesión internacional. Por ello, el Estado Nacional a través de fuertes inversiones en infraestructura, obras y transferencias sociales comienza a mostrar los primeros déficits fiscales (como % del PIB): -0,6% (2009); 0,2% (2010); -1,6% (2011); -2,4% (2012); y -2,2% (2013). Estas fuertes inversiones públicas posibilitaron mantener los niveles de crecimiento, por el encima del año 2009.

Sin embargo, en esta etapa de sintonía fina en materia de subsidios, la población involucrada por esta medida es la siguiente: 8.332.314 usuarios, de los cuales el 65% abona, en promedio y actualmente, unos $76,96. Si reduce el consumo del 20% o más, no se aplicará rebaja total en el subsidio. Si el ahorro es de entre 5% y 20%, se disminuye el 50% del subsidio, mientras que si no hay reducción se abona de acuerdo al programa. Siempre comparando bimestre de un año contra el otro. Si uno toma como medida el salario mínimo vital y móvil notamos que la incidencia en 2003 fue de 5% y 8.5% para gas natural y electricidad respectivamente; en el año 2013 la incidencia en el SMVM es de 0,5% y 0,8% para los mismo conceptos.

El programa prevé el aumento en tres etapas (Abril, Junio y Agosto). Los usuarios que están en la situación de quita de subsidio abonaran, en promedio, unos $123,30 por bimestre, un aumento promedio de $46,34. Ahora bien, si sumamos la reasignación de subsidios en el agua se estima un ahorro de entre $5.000-$10.000 M, de los cuales suponemos que un porcentaje iría a las distribuidoras y transportadoras. Lo restante a la AUH y el PROGRESAR para continuar la profundización de la distribución del ingreso y poner un piso más alto a los ingresos de los beneficiarios. Si suponemos un escenario donde quedan para distribuir un $5.000 M, podría generar un ingreso complementario de $674.

Finalmente, es importante señalar que el punto central sigue siendo el ahorro y la administración de la divisa. Haciendo un simple cálculo, el Estado compra el gas en el exterior y le cuesta entre 14 y 16 dólares el metro cubico, mientras que se comercializa en el merco interno entre 4 a 5 dólares. Lo que significa un fuerte déficit energético para la economía. La idea central de la rebaja de subsidios es tratar de ahorra las divisas, estimulando a su vez un uso eficiente de los recursos estratégicos: por cada 1% de reducción del consumo de gas natural, el país se ahorran 86.5 millones de dólares. Ni que hablar si los residentes que tienen la suma de 217.475 millones de dólares en el extranjero deciden invertir en la economía doméstia.