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| Entrevistas Observatorio

"La Argentina no tiene una crisis energética"

Autor | Tomasz Daborowski


Entrevistador
Federico Bernal


Palabras Claves
crisis energética, Polonia, Europa, crisis del gas, monopolios, mercado energético, YPF, generación eléctrica



14-04-2014 | Posee una maestría en Economía de la Escuela de Economía de Varsovia, así como un Certificado de finalización de estudios del Centro de Estudios de Europa Oriental en la Universidad de Varsovia. Es miembro del Centro de Estudios Orientales, organismo de investigación gubernamental de Polonia y uno de los grupos de reflexión (think tanks) más grandes de Europa Central. Se ocupa del análisis y la realización de estudios de previsión en el sector energético y la política energética de Europa Central y Sudoriental. El especialista europeo nos brinda su opinión del concepto de "crisis energética" y su opinión de la Argentina. Se entiende por crisis energética -nos explica- "una serie de complejos fenómenos socioeconómicos de largo plazo, situación en la que gran parte de la población tiene un acceso muy limitado a fuentes de energía asequibles. En este contexto la crisis energética está relacionada con la expresión pobreza energética. Es posible medir este tipo de crisis energética utilizando varios indicadores diferentes, por ejemplo el índice de desarrollo energético elaborado por la Agencia Internacional de Energía que, entre otras cosas, mide el acceso de la población a la electricidad y el consumo de energía per cápita en el sector residencial del país. Desde este enfoque, muchos países africanos están experimentando crisis energéticas en forma permanente... Personalmente apoyo la noción clásica de crisis energética que la define como una escasez repentina de suministro de energía". Su opinión sobre nuestro país resulta revelador "la Argentina no tiene una crisis energética en el sentido clásico de este concepto porque no hay ninguna interrupción grave del suministro energético. Tiene también indicadores muy positivos en materia de industrias de energía renovable, así como también instalaciones de nueva generación".


1) ¿Existen criterios estandarizados internacionalmente aceptados de "crisis energética"?
No, no existen criterios ni normas internacionales al respecto. La crisis energética es simplemente un concepto demasiado amplio y en consecuencia existen muchos enfoques diferentes. El significado clásico de crisis energética es la interrupción repentina del suministro de energía, sea de petróleo, gas o electricidad. Un ejemplo típico de tal crisis fue el shock petrolero de 1973 cuando los países árabes decidieron detener la exportación de petróleo a Estados Unidos y Europa occidental. Según esta definición, el hecho de suponer que un país está sufriendo una crisis energética es relativamente fácil: sólo tiene que experimentar escasez repentina de energía derivada de cualquier fuente.

Sin embargo, existen otros enfoques. Se puede considerar la ocurrencia de una crisis energética global como resultado de las tendencias ambientales e industriales. Un buen ejemplo de este tipo de crisis es la teoría del "peak oil" (pico o cénit petrolero). Los partidarios de esta teoría afirman que debido al agotamiento de los recursos naturales pronto alcanzaremos el nivel máximo de producción de petróleo. Como resultado de esto estamos al comienzo de una crisis petrolera mundial dado que el agotamiento de las reservas de petróleo es inevitable y la economía mundial es dependiente del petróleo y sus derivados.

Por último, por crisis energética también se entiende una serie de complejos fenómenos socioeconómicos de largo plazo, situación en la que gran parte de la población tiene un acceso muy limitado a fuentes de energía asequibles. En este contexto la crisis energética está relacionada con la expresión "pobreza energética". Es posible medir este tipo de crisis energética utilizando varios indicadores diferentes, por ejemplo el índice de desarrollo energético elaborado por la Agencia Internacional de Energía que, entre otras cosas, mide el acceso de la población a la electricidad y el consumo de energía per cápita en el sector residencial del país. Desde este enfoque, muchos países africanos están experimentando crisis energéticas en forma permanente.

2) ¿Cuál sería el criterio con el que más se identifica?
Personalmente apoyo la noción clásica de crisis energética que la define como una escasez repentina de suministro de energía. Existen muchas causas diversas para este tipo de crisis energética. Puede ser un problema de infraestructura resultante de fallas técnicas, de desastres naturales o de ataques terroristas. La distorsión del suministro puede tener también razones políticas o comerciales, por ejemplo durante huelgas nacionales o conflictos internos o internacionales entre países o más a menudo, entre empresas. Sin embargo generalmente la crisis energética es el resultado de un diseño ineficaz del mercado. Por ejemplo, cuando no existe ningún mecanismo para evitar que los monopolios impongan precios elevados o cuando existe un marco regulatorio deficiente que impide que las empresas inviertan en infraestructura. A pesar de estas diversas razones, las principales consecuencias de la crisis energética son siempre las mismas: caída repentina del consumo energético debido a la distorsión de la oferta o a los aumentos desmedidos del precio de la energía.

3) Llevado dicho criterio y sus variables a números...
Como dije antes, dependiendo de cómo se defina una crisis energética se pueden tener diferentes escenarios y existen diferentes medidas a tomar. En el enfoque clásico cuando el volumen de la interrupción física del suministro energético constituye al menos el 20% de las necesidades diarias de energía se puede suponer que el país está experimentando una crisis energética grave. Otro indicador puede ser también la velocidad de aumento del precio de la energía, pero en este caso no tenemos ningún indicador fundamental.

4) ¿Podría suministrarnos un ejemplo internacional?
Un muy buen ejemplo de este tipo de crisis energética fue la crisis de California (EE.UU) de 2001. Según estimaciones el precio mayorista de la electricidad se disparó desde unos 100 USD / 1 MWh hasta casi 800 USD / 1 MWh en seis meses. La razón de tal aumento espectacular fue la manipulación de precios por parte de las empresas de energía (especialmente Enron) que tomaron ventaja de su posición dominante en el mercado. Un marco regulatorio deficiente y la escasa supervisión de las autoridades sobre el mercado de la electricidad también colaboraron. Las consecuencias de esta crisis energética fueron devastadoras: hubo cortes de energía constantes porque nadie podía afrontar el precio de la electricidad.

5) ¿Y en su país o en Europa?
Polonia y otros países de Europa Central han experimentado crisis graves de gas hace pocos años. En enero de 2009 Rusia suspendió por completo las exportaciones de gas a Europa durante más de dos semanas a través de Ucrania, país principal de tránsito del gas ruso a Europa. La razón de esta crisis fue principalmente comercial: la empresa ucraniana Neftohaz no pagaba por el gas contratado a la empresa rusa Gazprom. También hubo cálculos políticos porque Rusia generalmente utiliza el gas y el petróleo para reconstruir su esfera de influencia como en la época soviética. Durante una crisis el gobierno ruso quiso usar la disputa con Ucrania relacionada con el gas para obtener concesiones políticas adicionales del gobierno ucraniano.

Las consecuencias de esta crisis fueron muy graves solo en los países de Europa Central y Sudoriental porque los países de Europa occidental tenían acceso a otras fuentes de gas de Noruega y del norte de África. Pero Europa Central y Sudoriental no tenía muchas posibilidades ya que su dependencia de la importación promedio de gas ruso era aproximadamente del 70% y en algunos países -como Eslovaquia o Bulgaria- casi del 100%. Además, la crisis de gas se produjo durante el periodo más frío del año con temperaturas muy por debajo de cero y la más alta demanda de gas. En algunos países las empresas se vieron forzados a suspender la producción (Eslovaquia) y en otros países como Bulgaria los hogares padecieron el clima frío. El país más gravemente afectado por la crisis de gas fue Eslovaquia, que según algunas estimaciones perdió el 1% de su PIB anual en tan sólo dos semanas.

Sin embargo esta crisis de gas tuvo también algún impacto positivo. Los gobiernos y las empresas comenzaron a invertir en infraestructura (interconexiones y almacenamiento de gas) y en la exploración y producción de los recursos nacionales. Polonia, por ejemplo, está muy interesada en el gas de esquistos. Además los países de la región comenzaron a cooperar más y desarrollaron en forma conjunta mecanismos especiales de emergencia para el caso de una próxima crisis. Por ejemplo, flujos bidireccionales e interconexiones, ayuda especial durante las crisis y otras medidas. También se observa un mayor impulso hacia la diversificación de las fuentes de energía: los países se interesan más por la energía nuclear y las energías renovables.

6) ¿Qué opinión le merece la situación energética de la Argentina?
Ciertamente la Argentina no tiene una crisis energética en el sentido clásico de este concepto porque no hay ninguna interrupción grave del suministro energético. Tiene también indicadores muy positivos en materia de industrias de energía renovable, así como también instalaciones de nueva generación. Considero no obstante que todavía hay mucho que hacer. Tienen cortes de electricidad de corta duración pero relativamente frecuentes, lo que podría indicar que la red y las centrales eléctricas todavía no están bien adaptadas a la creciente demanda de energía de la población y la industria. Otro gran reto es la creación de un marco favorable y estable de mercado, especialmente después de la renacionalización de YPF.