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Alemania y la Ley de Hierro de la generación de energía: cuando la energía nuclear cae, el carbono sube

Autor | Stephen Aplin


Palabras Claves
Alemania, energiewende, energía nuclear, carbono, contaminación, energías renovables, huella de carbono, gas natural



16-09-2014 | En los países desarrollados, cuando se abandona un tipo de generación eléctrica de gran escala, constante y fiable, se debe reemplazar por otro tipo con los mismos atributos. Si el primer tipo proporciona de modo constante, digamos, 1.000 megavatios a la red, hora tras hora, día tras día, entonces la forma que lo sustituya debe hacerlo también. De lo contrario, se interrumpe el flujo de la energía eléctrica, y se produce un caos -sí, un caos- en la sociedad y la economía que dependen de esa red. Las sociedades modernas dependen totalmente de la electricidad. Estoy en Ottawa, Ontario, una de las provincias de Canadá. Al aire libre hace una temperatura de -18 ° C. Si Ottawa perdiera repentinamente la electricidad, miles de personas estarían en peligro de morir en cuestión de horas a causa de las bajas temperaturas.


La generación de energía de Alemania, por tipo, en los primeros nueve meses de 2011, 2012 y 2013

Fuente: Agencia Internacional de Energía http://www.iea.org/statistics/relatedsurveys/monthlyelectricitysurvey/

Como puede observarse en el gráfico anterior, el uso de combustibles fósiles para generar electricidad ha aumentado en los primeros nueve meses de cada uno de los últimos tres años en Alemania. Y la generación eléctrica nuclear ha disminuido. El gráfico no muestra la relación causal entre estos dos fenómenos, pero todo el mundo sabe que Alemania dejó de operar sus reactores nucleares cuando se enteró de que en marzo de 2011 un tsunami sucedido a nueve mil kilómetros de distancia, causó un accidente nuclear en Japón. Como resultado de eso, en los primeros nueve meses de 2013, Alemania generó más de 288.000 millones de kilovatios-hora (kWh), casi el 67% de su electricidad total, a partir de combustibles fósiles. De esos kWh, es probable que el carbón haya representado alrededor del 70% (de acuerdo con la publicación de la OCDE Electricity Information 2013 , p. IV.323), esto es, unos 200.000 millones.

Si se asigna a la electricidad generada por carbón una intensidad de carbono por kilovatio-hora (CIPK) muy conservadora, digamos de 900 gramos, esos 200.000 millones de kWh de electricidad se obtuvieron a un costo en términos de carbono de algo más de 179.500 millones de toneladas métricas de CO 2 durante los nueve primeros meses de 2013.

El uso de combustible fósiles de Alemania se incrementó como consecuencia del abandono repentino de la energía nuclear. Se puede ver claramente en el gráfico anterior. Alemania planea cerrar todas sus centrales nucleares para el 2020. De acuerdo con la Agencia Internacional de la Energía, que publicó el gráfico antedicho, la energía nuclear representó apenas 66.700 millones de kWh en los primeros nueve meses de 2013. Reemplace la misma cifra por el combustible fósil más limpio, el gas natural, y usted estará liberando 36.600 millones de toneladas métricas de CO 2 a la atmósfera terrestre.

Así que añada al menos 36.600 millones de toneladas de CO 2 al ya abultado inventario de CO 2 de Alemania debido a la generación eléctrica. Y aquí está el truco. Alemania probablemente no reemplazará la energía nuclear por la generación a gas, incluso cuando la huella de carbono del gas es un poco más pequeña. No, Alemania probablemente reemplazará la energía nuclear por el viejo y buen carbón. ¿Por qué? Porque el carbón es barato en Europa, mucho más barato que el gas. La caída del precio del gas estadounidense ha liberado su exportación. Adivina quién va a comprarlo.

* Originalmente publicado por el autor el 17 de diciembre de 2013, en Canadian Energy Issues. Cedido sus derechos para su reproducción completa por OETEC. Traducción OETEC.



Bibliografia
- Canadian Energy Issues http://canadianenergyissues.com/