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INVESTIGACIÓN

Energia

| Entrevistas Observatorio

"Estoy muy contento de ver la puesta en marcha del nuevo reactor Kirchner"

Autor | Ben Heard


Entrevistador
Federico Bernal


Palabras Claves
Ben Heard, energía nuclear, cambio climático, gases de efecto invernadero, CNEA, Atucha II, Embalse, Plan Nuclear, CAREM-25, ecologismo, mitos, anti-nuclear, Formosa, renovables, nucleoelectricidad, electricidad



22-09-2014 | Ben Heard tiene una Maestría en Sostenibilidad Corporativa y Gestión Medioambiental por la Universidad de Monash, Melbourne (Australia), donde se encuentra realizando un doctorado dirigido a la investigación de vías de introducción de la energía nuclear en el mercado eléctrico de Australia y, en particular, de sistemas de energía nuclear de avanzada. Es Director del blog ecologista Decarbonise SA. Otrora anti-nuclear, su profundo estudio y comprensión de la crisis climática le obligó a un replanteo de su oposición de larga data respecto de la energía nuclear. En este sentido y a principios de 2011 hizo una presentación fundamental: "Energía Nuclear: de opositor a defensor", la cual suscitó una respuesta contundente. Desde entonces, Heard se ha convertido en uno de los más prominentes ecologistas pro-nucleares del mundo. Sus escritos y su defensa de la energía nuclear continúan desafiando el paradigma ambientalista dominante, convocando una y otra vez a realizar una reevaluación de la energía nuclear basada en la evidencia científica y técnica disponible, con miras a reducir la emisión de gases de efecto invernadero sin que por ello se vean afectados el consumo eléctrico per cápita ni el normal desarrollo de las naciones, sobre todo las denominadas emergentes. A la luz de la Cumbre sobre Cambio Climático de esta semana en Naciones Unidas, los conceptos vertidos por Heard cobran gran importancia. En este sentido, el especialista australiano destaca positivamente el relanzamiento del Plan Nuclear Argentino, la extensión de vida útil de Embalse, el Proyecto CAREM-25 de la CNEA y la terminación de Atucha II, tanto desde el plano específicamente nucleoeléctrico como desde un combate eficiente al cambio climático. Los sectores ecologistas" argentinos anti-nucleares, por cierto cuyos conceptos e ideas atrasan décadas, deberían tomar nota de la entrevista a Heard aquí presentada.


1) ¿Qué diagnóstico hace de la energía nuclear en el mundo y en este presente?
El desarrollo nuclear está fragmentado en todo el mundo. Hay un rápido crecimiento y nuevos competidores en energía nuclear, algunas construcciones nuevas para mantener la capacidad, algo de estancamiento y algo de abandono deliberado. De todas maneras, cabe señalar que se están construyendo muchas más plantas que hace una década; otras muchas están en etapa de planeamiento y programación, y se están adoptando nuevos diseños. Todo esto es positivo desde una perspectiva industrial. Hay también muchas plantas que se están acercando al final de su período de vida útil, y su futuro es incierto en este momento.

2) ¿Y en cuanto a la nucleoelectricidad?
La cuota de electricidad proporcionada por la energía nuclear ha ido disminuyendo. El aumento en la producción de electricidad nuclear va a darse en el contexto del enorme crecimiento global del consumo eléctrico. Un producto cuya cuota de mercado está cayendo en un mercado que está creciendo de manera vertiginosa, va en camino de convertirse en un producto de nicho. Eso no es lo esperable en un "renacimiento nuclear". ¿Por qué? Pues porque la pérdida de la cuota de mercado de la energía nuclear coincidió con un aumento de la cuota de mercado del carbón, revirtiendo una tendencia de casi 100 años de reducción de la cuota del carbón para el suministro de energía global. Si el auge de China de 1990-2010 hubiera sido impulsado por la fisión nuclear (y de hecho, eso hubiera sido factible), ahora podría estar dándole una respuesta muy diferente. El hecho de que no haya sido así, es un fracaso muy costoso para la humanidad.

3) China reemplazó la nucleoelectricidad por el carbón...
En efecto. En lugar de la fisión nuclear, el auge chino fue impulsado por la combustión de carbón, importado en gran medida de Australia. Australia continúa utilizando y exportando tanto carbón como le es posible. El carbón es tan abundante y accesible en este país que, en ausencia de una política firme y duradera que permita reducir la dependencia del carbón, hay escasas perspectivas económicas para la energía nuclear en este momento. Ni Australia ni el resto del mundo corren el riesgo de quedarse sin carbón. Es necesario tomar la decisión de dejar de utilizarlo. La mayor oportunidad de que eso ocurra es hacer que la energía nuclear sea mucho más barata, del modo como se ha hecho con el gas en los Estados Unidos. Si bien el ejemplo del gas es una tendencia a corto plazo con un fuerte componente de proteccionismo, ilustra a la perfección el fenómeno económico. La política puede ayudar en este proceso si permite reducir la brecha económica. La lucha política sería tanto más fácil si el costo de la energía nuclear se hallara más cerca del carbón y la brecha fuera menor.

4) Entonces, ¿existe o no existe un renacimiento nuclear en el planeta?
No creo que podamos hablar de renacimiento nuclear hasta que observemos la primera señal clara de que el crecimiento de la energía nuclear le está quitando cuota de mercado a nivel global al carbón para la generación de electricidad, debiéndose además transformarse en una tendencia progresiva. Cuando suceda el renacimiento real, nadie tendrá que verificarlo conmigo.

5) ¿Cuáles considera Ud. son los principales mitos anti-nucleares?
Uno de mis mitos favoritos, o mejor, el menos favorito, es la idea de que la energía nuclear no es una fuente de energía de baja emisión de carbono "cuando se toman en cuenta todas las cosas". A lo que la gente se refiere con este tipo de afirmación es a las emisiones totales atribuibles a la electricidad producida por la energía nuclear. Estoy familiarizado con este mito ya que alguna vez lo he creído. Paso a explicar el mito: una vez contabilizada toda la energía que se utiliza durante la fase de explotación minera, el enriquecimiento, la fabricación, la gestión de los residuos y todos los transportes involucrados, la ganancia obtenida en la etapa de generación (que no produce gases de efecto invernadero) se ve erosionada hasta el punto en que la energía nuclear apenas parece valer la pena, y hasta podría ser tan nociva como los combustibles fósiles.

Existen algunos enfoques que permiten comprender por qué esto es sumamente erróneo. En primer lugar, se han realizado estudios exhaustivos cuyos resultados son concluyentes. Cuando la Universidad de Sydney realizó un meta-análisis de todos los estudios realizados a nivel mundial, se revisaron cuarenta estudios sobre las emisiones de carbono durante todo el ciclo de vida de la energía nuclear. Un solo estudio atípico sugirió la presencia de emisiones del orden de 150 g de CO2-e kWh-1. Dos sugirieron emisiones de 50g a 100g kWh-1 y los 37 estudios restantes sugirieron emisiones < g 50 kWh-1. En el caso de Australia, mostraron una mejor estimación de 61 g kWh-1. Esto es mejor que lo observado con la energía fotovoltaica (106 g kWh-1) y es mucho menos de lo observado al utilizar gas (577 a 751 kWh-1) y carbón (863 a 1175 kWh-1).
También es un desafío para el sentido común. Si el ciclo del combustible nuclear necesitara tanto de los combustibles fósiles, sería apenas rentable, en el mejor de los casos, y además el precio del combustible nuclear sería altamente sensible al precio de los combustibles fósiles. Obviamente, nada de esto es cierto. La densidad energética del combustible nuclear permite comprender por qué. Nuestras centrales eléctricas de carbón en Australia del Sur pueden consumir hasta 6.900 toneladas de carbón por día. Transportarlo requiere un tren de 2,8 km de largo con 161 vagones llenos de carbón. El óxido de uranio extraído para producir energía cabría dentro de una bolsa de transporte. Si habláramos en términos de pastillas de combustible, sería apenas un puñado. La generación del combustible nuclear puede que requiera de algún esfuerzo, pero el retorno en términos de energía limpia es asombroso.

6) También está el mito de la lentitud en la construcción de las centrales en comparación con los tiempos de instalación de energías renovables...
La creencia general es que la implementación de la energía nuclear es terriblemente lenta. Tomando todo en consideración, es justamente lo contrario. En efecto, es fácil colocar paneles solares y un parque eólico se instala bastante rápido, y eso es útil. Sin embargo el rendimiento es extraordinariamente menor. En efecto, es cierto que se necesita tiempo para construir una central nuclear, pero la generación es enorme ¡y nadie dijo que debamos agregarlas de a una a la vez! El despliegue nuclear francés se produjo en un período de 16 años, desde mediados de los años 1970 hasta finales de los 80, con una tasa de crecimiento constante de 0,28 MWh de electricidad nueva por persona y por año, a partir de las nuevas centrales nucleares. Esto supera todo lo que se haya logrado, en cualquier lugar del mundo, utilizando cualquier otra tecnología, en cualquier época. En la actualidad se está llevando a cabo una tasa de puesta en servicio imponente en los Emiratos Árabes Unidos. Podríamos hacer que tomara una eternidad si quisiéramos, pero es nuestra elección. La historia nos dice que la puesta en marcha de las centrales nucleares se puede realizar muy rápido. Lo contrario es sólo una historia que algunas personas nos quieren hacer creer.

7) ¿Cree Ud. que las renovables pueden reemplazar a la energía nuclear?
No, no pueden. Debemos comenzar por la escala del desafío para empezar a entender esto. Vivimos en un mundo sediento de energía. Los seres humanos han demostrado, una y otra vez, que puestos a elegir entre una energía sucia y la falta de energía, se elegirá siempre la energía sucia. Por lo tanto el desafío es proporcionar energía limpia, a la vez que por supuesto se toman medidas inteligentes para alcanzar la eficiencia energética. Durante el próximo siglo, para que la población humana futura pueda contar con energía suficiente, necesitaríamos triplicar la cantidad de energía que utilizamos hoy, en promedio per cápita, en el extremo inferior del grupo de naciones desarrolladas. Esto sería maravilloso desde el punto de vista humanitario y de la eficiencia energética, pero la cantidad de energía de la que estamos hablando es pasmosa.
A continuación, debemos tener en cuenta la densidad energética: ¿cuánta energía utilizable podemos obtener a partir de un recurso determinado? Desde el comienzo de la industrialización, la humanidad ha ido moviéndose constantemente hacia combustibles más densos que ofrecen un mayor retorno a cambio del esfuerzo: de la madera al carbón, de allí al petróleo y al gas; ahora al uranio. En lugar de mayor densidad, las energías renovables nos obligan a reunir una energía diluida en forma de sol, viento o movimientos oceánicos. Tenemos que obtener la energía, concentrarla, transportarla desde donde está hasta donde la necesitamos y cuándo la necesitamos, de manera que resulte utilizable. El término utilizado para algo que haga todo eso es, en primer lugar, "combustible". La noción de que duplicaremos y luego triplicaremos el suministro energético usando sólo fuentes de energía diluida o cualquier combustible que podamos cultivar es, francamente, un engaño. Un engaño muy peligroso.

8) ¿Qué opinión le merecen las energías renovables en general?
Las "energías renovables" abarcan muchas cosas con desempeños muy disímiles en diferentes lugares. El grueso de las energías renovables son hoy por hoy la biomasa y la energía hidroeléctrica. La biomasa tradicional es un desastre ambiental y sanitario, que cada año provoca la muerte de alrededor de medio millón de niños a causa de enfermedades no transmisibles. La propuesta de aumentar los cultivos representará una mayor expansión de la agricultura. Esto es un grave problema para la preservación de la biodiversidad. La biomasa es en esencia una mala noticia para el ambiente, con algunas excepciones claras e importantes.
Las nuevas centrales hidroeléctricas inundan vastas áreas y básicamente alteran el sistema hidrológico de los grandes ríos, con impactos ecológicos potencialmente graves. Es una preocupación muy importante aquí en América del Sur. El resultado es una gran cantidad de energía limpia y confiable, pero de naturaleza variable. Espero que muchas más naciones elijan la confiabilidad completa sin impactos ambientales, decantándose por la construcción de centrales nucleares.
Por último, tenemos las turbinas eólicas y los paneles solares que, en su mayor parte, son tecnologías benignas en cuanto a su implementación, y consumen poca agua. Sin embargo en vista de su naturaleza variable y de su breve duración, la comparación con la energía nuclear no las favorece. La energía fotovoltaica de gran escala requiere la utilización de grandes áreas de un hábitat potencialmente valioso. Es un verdadero problema. La planta solar más grande de los Estados Unidos requiere unas 240 veces más tierra por unidad de electricidad generada que un reactor modular de diseño pequeño. Por otra parte, la utilización de la tierra desplazó a las tortugas del desierto, animales que están en peligro de extinción.

9) ¿Y en materia de costos? Hay ejemplos positivos a favor de la energía eólica...
Los pequeños sistemas solares y las turbinas eólicas tienen una ventaja real en términos de menores desembolsos, lo cual posibilita un mayor número de adiciones en forma gradual. Son más fáciles de financiar y permiten una implementación más rápida y escalonada. Con el tiempo, se puede añadir bastante capacidad. Hemos observado exactamente eso en Australia del sur. El precio de la electricidad eólica es muy bueno actualmente, siempre y cuando no haya una gran penetración, en cuyo caso conllevarían elevados costos por desgaste. Así que espero que esas fuentes de energía tengan un buen rendimiento en las próximas décadas y en todo el mundo. El calentamiento directo del agua residencial mediante la energía solar en climas soleados representa un excelente uso de las energías renovables, tanto desde el punto de vista ambiental como económico.

Pero para el caso de grandes suministros, que resulten gestionables y confiables, las otras energías renovables no son económicamente válidas. Desde una perspectiva de sistema, sencillamente no se obtiene ventaja alguna al utilizar una electricidad muy cara que además es variable, intermitente y depende del clima. Si debemos reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, entonces francamente, desde una perspectiva desapasionada acerca del sistema energético, nos preguntamos: ¿cómo son estas instalaciones de energía renovables en comparación con las centrales nucleares? Menos fiables, dependen de variaciones horarias, diarias, estacionales e interanuales, tanto climáticas como meteorológicas. No sería posible comercializar una planta nuclear que tuviera un desempeño como éste y, para empeorar las cosas, estos sistemas son considerablemente más caros que la energía nuclear.

10) No se trata tampoco de estar en contra de las renovables, ¿no?
Nada de esto tiene por objeto oponerse al desarrollo y a la implementación de las energías renovables. Es una cuestión de honestidad. La energía nuclear nos brinda lo que necesitamos: energía limpia, gestionable, escalable e ilimitada. Deberíamos utilizarla junto con otras muchas tecnologías renovables cuyo uso resulte sensato, tanto desde el punto de vista económico como ambiental, en cada región. Las centrales nucleares tienen una vida útil muy prolongada y una huella ecológica pequeña en términos de tierra. Pueden enfriarse con el agua del océano, no producen emisiones, los residuos son de pequeño volumen y pueden ser acondicionados y reciclados. Es posible ubicarlas próximas a los lugares de carga y de transporte existentes y en áreas que ya están desarrolladas. La minería requerida para la extracción del combustible es muy poca. En el sistema de reactor rápido integral representado por el reactor PRISM, el combustible ni siquiera necesita ser extraído sino que se obtiene reciclando residuos. Asimismo, dado que la energía nuclear es la única tecnología que ha probado ser capaz de descarbonizar la electricidad necesaria para las grandes economías desarrolladas, es claramente la gran ganadora desde una perspectiva medioambiental.

11) ¿Qué opinión le merece la Energiewende en Alemania?
Alemania está produciendo más electricidad eólica y solar que nunca antes, al mismo tiempo que utiliza más carbón del que utilizó en 20 años. Decir que esto es una especie de "transición" hacia un futuro con energías renovables, es ridículo. Se ha autorizado el inicio de operaciones de una nueva mina de lignito en 2025. Eso no es hacer una transición para alejarse de los combustibles fósiles, sino fomentar una adicción a largo plazo a dichos combustibles. Tiene poco que ver con que las energías renovables sean útiles o no; la conclusión es que las partes interesadas de Alemania decidieron que era más importante cerrar las plantas nucleares que cerrar las plantas de carbón. De cualquier modo, podrían haber construido más instalaciones de energías renovables. Eso dice mucho sobre el ambientalismo tradicional. Podrán negar el resultado pero sólo se estarán engañando a sí mismos.

12) Usted asistió al Congreso internacional de jóvenes nucleares 2014 (International Youth Nuclear Congress 2014) en Burgos, España. Su ponencia se tituló "A systematic review of the literature exploring 100 per cent renewable electricity". Allí Ud afirma que "no hay evidencias de que los sistemas actuales de energías renovables puedan abastecer el 100% del suministro eléctrico". ¿Realmente no existe ninguna evidencia?
Para descubrir la verdad de mi afirmación sólo es preciso reflexionar sobre lo siguiente: ¿Podemos abastecernos de electricidad utilizando sólo energías renovables?. En el mundo de hoy, no hay un solo ejemplo de un sistema operativo que suministre el 100% de la electricidad mediante energías renovables -o sistemas energéticos como se perciben popularmente (con la excepción de algunos casos puntuales muy aislados)-. De hecho, no hay nada ni siquiera parecido. Existen muchas combinaciones de combustibles fósiles, energías renovables y energía nuclear que han demostrado ser útiles. No contamos con evidencia ni experiencias del mundo real, ninguna en absoluto, de que se pueda utilizar el concepto de energías renovables al 100%. Por el contrario, hay muchas cosas que nos sugieren que no se puede.

Lo que sí tenemos es una bibliografía creciente a nivel mundial que explora las posibilidades en diferentes lugares. Eso es lo que estoy examinando en esta revisión sistemática. ¿En ausencia de pruebas operacionales, puede la bibliografía establecer en forma adecuada la cuestión del 100% de energías renovables? He revisado unos 15 estudios hasta el momento, que van desde una escala global a una nacional. Muchos comienzan por reinventar masivamente el sistema energético, abogando por la eficiencia energética de toda la economía, la electrificación, las modificaciones de la demanda y el almacenamiento adicional; esto supera en mucho la gama de modelos y predicciones presentados por las principales organizaciones. Muchos de estos conceptos pueden ser buenas ideas. Pero estos trabajos investigan si las energías renovables pueden por sí mismas abastecer a un mundo que los autores han inventado para su estudio, que se ajusta a la solución de suministro que ellos proponen. Ese mundo no existe y podría no existir nunca. Eso disminuye el valor de las pruebas.

Otros estudios no elaboran modelos para demostrar que el suministro podría satisfacer la demanda en tiempo real. Esto es esencial. No es suficiente hablar de cantidades de electricidad generada. Eso es relativamente fácil. El sistema tiene que funcionar, y dar cuenta de grandes cantidades de suministro a partir de fuentes estocásticas como la energía eólica y la solar.

Varios estudios modelan los niveles recientes de demanda real, lo cual es provechoso. Aquí vemos que la energía hidroeléctrica siempre es explotada al máximo al inicio del modelado. Luego, muchos despliegan enormes cantidades de biomasa. En algunos casos la cantidad de biomasa es totalmente irreal y los autores lo reconocen. Sobre lo que no caben muchas dudas es que los sistemas necesitan una base de suministro gestionable.

Luego, solo unos pocos estudios articulan los nuevos requerimientos de transporte. Ninguno de ellos articula los nuevos requisitos de distribución a partir de una alta penetración de la energía solar FV descentralizada.

Finalmente, los estudios que se acercan más a la viabilidad técnica provienen de Australia. Proporcionan muchos conocimientos. También dejan algunas lagunas muy grandes e importantes, en particular con relación a la gestión de eventos de bajos recursos renovables, que quedan en la cola estadística. ¿Qué pasaría si un invierno seco con baja potencia hidráulica se combina con una muy baja potencia solar y condiciones meteorológicas sin viento durante una semana? ¿Qué pasaría entonces? Hasta que esas preguntas sean respondidas, es difícil decir si el sistema es factible, con lo cual se hace muy difícil determinar el costo del sistema, volviéndolo posiblemente una tarea inútil.

Así que, con toda la incertidumbre y la urgencia que provoca el cambio climático, algunos grupos interesados están exigiendo que adoptemos una solución al suministro eléctrico para la que no contamos con ninguna evidencia y ninguna prueba. Creo que eso es una locura.

13) Su opinión sobre el documental de Robert Stone, la Promesa de Pandora...
La Promesa de Pandora es un documental hermoso y convincente que describe, por primera vez en una película, el ecologismo pronuclear. El relato se centra en el viaje de varias personas prominentes que, al igual que yo, han experimentado un cambio profundo en la manera de considerar a la energía nuclear. Lo que más me gusta de la película es su respeto por la posición antinuclear. Si hubiera sido antinuclear cuando la vi por primera vez, me hubiera sentido desafiado pero no atacado ni insultado. Yo ayudé a traer la Promesa de Pandora a Australia para una gira cinematográfica y la respuesta fue extraordinaria, con localidades agotadas varias veces. El impacto ha sido claro a juzgar por la evolución posterior de las discusiones acerca de la energía nuclear en Australia. La Promesa de Pandora puso de relieve la realidad de que los activistas anti-nucleares no ostentan en absoluto el monopolio de una preocupación profunda por las personas y el medio ambiente. Los verdaderos líderes son aquellos que han sido capaces de superar sus prejuicios y de volver a aprender.

14) ¿Podría sintetizar el debate actual en Australia acerca de la energía nuclear y el cambio climático?
Australia es profundamente contradictoria con relación a la tecnología nuclear. Tenemos uno de los suministros energéticos más sucios y más dependientes del carbón de todo el orbe. También tenemos las mayores reservas conocidas de uranio y exportamos uranio a todo el mundo. Tenemos un excelente y moderno reactor nuclear de investigación, que nos proporcionó la Argentina. Al mismo tiempo ¡tenemos una prohibición legal que impide la autorización de las centrales nucleares! Lo absurdo de esta situación resulta inadmisible. Desde el momento que me involucré en este tema, en 2010, el nivel de interés y de actividad se ha intensificado en forma considerable. Una creciente diversidad de voces de académicos, de instituciones empresariales, del sector gubernamental y de los sindicatos reclama medidas que permitan el uso de la energía nuclear.

15) En este sentido, ¿cuáles fueron las principales conclusiones del estudio "100 por ciento renovables- modelización de resultados" del Australian Energy Market Operator (AEMO)?
Australia tuvo una contribución proporcionalmente mayor de electricidad renovable en 1960 de la que tiene hoy. Desde 1990 las emisiones del sector eléctrico han aumentado un 50%, gracias a la mayor dependencia de la combustión del carbón. La prohibición de la energía nuclear no impulsó la implementación ultra rápida de las energías renovables; simplemente ha reforzado nuestra dependencia del carbón. La energía nuclear es un sustituto simple y directo del carbón en los sistemas eléctricos. Ofrece toda la escala y la confiabilidad, sin emisiones ni otros residuos que salgan por la chimenea. Así que es obvio por qué los ecologistas australianos como Barry Brook, Ove Guldberg, Tom Wigley y otros están insistiendo fuertemente con respecto al tema de la energía nuclear. Sin embargo el discurso anti nuclear sigue prevaleciendo. En parte gracias a esto el Australian Energy Market Operator (AEMO) recibió el mandato de realizar un estudio con el 100% de energías renovables en el National Electricity Market (NEM). El NEM es la red eléctrica con la mayor distribución geográfica del mundo. Es un informe muy útil con una extensa documentación de apoyo. El AEMO obtuvo un nivel de demanda de electricidad en Australia para el año 2050 que está cerca de las proyecciones oficiales y trató de modelar si la electricidad renovable podría responder a esta demanda. El resultado es "tal vez", con algunas importantes advertencias. El AEMO sugirió que un sistema de este tipo estaría "en el límite o más allá de la capacidad y la experiencia conocidas en todo el mundo hasta la fecha". Se requeriría una capacidad de reserva mucho mayor que la actual, con grandes contribuciones a partir de la biomasa, más la adquisición de hasta 5.000 kilómetros cuadrados de tierra y un costoso incremento de nuestra red de transporte y distribución.

16) ¿Aborda el AEMO la estratégica cuestión del pico de la demanda?
El modelo del AEMO sólo funciona si el pico de demanda se desplaza desde el final de la jornada, como es actualmente, a la mitad de la jornada, para así acompañar la generación de energía solar FV. Sin este cambio, cada día habría escasez de suministro. Esto implica necesariamente que este cambio en la demanda se lograría cargando los vehículos eléctricos al mediodía. Creo que es un grave error. Los vehículos eléctricos deben recibir servicios en tiempo y forma, es decir que deben poder cargarse con electricidad limpia cuando les hace falta y no cuando es oportuno para la red. Una base de energía nuclear facilitaría la obtención de ese resultado. Creo, en suma, que el estudio AEMO es valioso. Australia es sin duda el mejor de los escenarios para las energías renovables 100%, y este estudio pone de manifiesto cuán difícil sería aún aquí.

17) ¿Nos podría explicar los aspectos más destacados de su artículo en el que rechaza los dichos del activista antinuclear Green http://decarbonisesa.com/2013/05/16/green-nuclear-junk/ sobre el crucial estudio de Pushker Kharecha y James Hansen?
Un prominente activista antinuclear australiano (cuyo nombre es Green, de ahí el título de mi respuesta) publicó un artículo acusando a Pushker Kharecha y a James Hansen de hacer "ciencia basura". El reclamo fue en relación con el trabajo en el que se afirma que la energía nuclear salvó alrededor de 1,8 millones de vidas por haber desplazado al carbón. Green se respaldó en su artículo antinuclear con una tabla de mortalidad sugiriendo que a la energía nuclear se le podían atribuir tantas muertes por unidad de electricidad como al carbón. Un colega, Geoff Russell y yo nos indignamos frente al ataque lanzado sobre estos buenos científicos y dudamos de los datos de la tabla de mortalidad, así que nos dispusimos a investigar.

Encontramos tanto fabulación como error. El autor ignoró muchas referencias, incluso las de Kharecha y Hansen, que confirman un registro de baja letalidad con la energía nuclear. Él utilizó las estimaciones de mortalidad tomándolas de una fuente de baja calidad e ignoró las cifras referentes a la energía nuclear, aunque mostraban que la energía nuclear era la más segura.

Para hacer que la energía nuclear pareciese peligrosa, el autor combinó tres fuentes no relacionadas, diseñando una metodología completamente novedosa para determinar la peligrosidad de la energía nuclear a través de su ciclo de vida. Algo como eso sólo se puede realizar de manera responsable a través de un proceso científico con revisión por pares. Este autor carece de calificaciones, de experiencia o de publicaciones relevantes que le permitan respaldar sus afirmaciones. Luego fusionó estas cifras de mortalidad de la energía nuclear en una tabla con cifras de mortalidad relacionadas con los otros tipos de energía, provenientes de otras fuentes.

En el proceso, no pudo convertir correctamente las unidades, de teravatios-hora a gigavatios-hora al año para las otras fuentes de energía. Casi todas sus cifras son incorrectas por un factor de 77. Una vez corregidas las matemáticas, su cifra fabricada de fatalidad nuclear resultó incluso menor que la correspondiente al carbón.

Después de recibir presión en forma sostenida, el autor se disculpó en mi blog. Su organización no emitió disculpa alguna en relación con el artículo y no hubo una retractación formal por los datos defectuosos. Si bien ahora se han modificado las fuentes originales, el artículo original que acusa a estos científicos de realizar ciencia basura y que publica información incorrecta, está todavía disponible. El autor ha sido un poco más moderado últimamente pero todavía publica en forma regular en nombre de su organización.

Este es un ejemplo flagrante de activistas antinucleares que desean utilizar el ropaje de la ciencia, pero se niegan a acatar su rigor. Desde su punto de vista, pueden mentir mientras no los atrapen.

18) ¿Qué opinión le merece la política nuclear de la República Argentina?
Al igual que la Argentina, Australia posee un importante patrimonio en cuanto a tecnología y conocimientos nucleares y una sólida reputación internacional en materia de no proliferación. Sin embargo y a diferencia de la Argentina, Australia ha rechazado por completo la generación de energía nuclear lo cual ha conducido a un debilitamiento del conocimiento y la experiencia en este sector. El hecho de que la Argentina haya detenido e invertido ahora este mismo proceso, es ciertamente muy alentador.

Creo, asimismo, que resulta muy claro que la Argentina tiene mucho que ofrecer al mundo en el campo de la tecnología nuclear. Cuando le pregunté a un profesional nuclear australiano sobre el reactor de investigación OPAL y de donde venía, describió cómo la propuesta argentina fue excepcionalmente sólida; la disposición para trabajar con los australianos en busca del reactor adecuado fue muy apreciada. Así que me complace ver que la Argentina continúa desempeñando un papel de liderazgo con relación al desarrollo de reactores de investigación. Creo, en definitiva, que la Argentina nos podría ofrecer un gran ejemplo a seguir.

19) ¿Qué piensa del proyecto CAREM-25?
Australia puede tener mucho que aprender de la Argentina en los próximos años. En particular, si los pequeños reactores como el CAREM se lanzan al mercado a un buen precio, podría ayudar a Australia a hacer la transición hacia la energía nuclear. Nuestra red eléctrica, larga y delgada, es más adecuada para los pequeños reactores que para los grandes. A la inversa, el maduro sector minero de uranio de Australia puede ofrecer una fuente de conocimientos y de recursos al sector nuclear argentino. Veo muchas posibilidades de continuar la relación relacionada con la tecnología nuclear entre Australia y la Argentina en las próximas décadas.

20) En este sentido, ¿considera correcto afirmar que la política energética argentina es medioambientalmente amigable?
Los australianos utilizan tres veces y media más electricidad por persona que los argentinos pero emitimos gases de efecto invernadero per cápita en un factor de más de diez veces que su país. Es evidente que si las naciones como la Argentina continúan su desarrollo mediante la utilización de combustibles fósiles, la batalla contra el cambio climático simplemente se perderá. Así que me complace mucho saber que los reactores existentes en su país contarán con una extensión de su vida útil y estoy muy contento de ver la puesta en marcha del nuevo reactor Kirchner. En los próximos años me encantaría ver que cada argentino disponga de más electricidad y que las emisiones del sector sigan en baja. Con la tecnología nuclear, es posible hacerlo.