ÁREAS de
INVESTIGACIÓN

Energía Nuclear

| Entrevistas Observatorio

"Japón sufrió enormes e innecesarios daños humanos y económicos a causa de la reacción exagerada frente a la radiación liberada en Fukushima"

Autor | Jane M. Orient


Entrevistador
Federico Bernal


Palabras Claves
Chernóbil, Fukushima, Alemania, energiewende, terror, irradiación, miliSievert, greenpeace, dosis, modelo lineal sin umbral, LNT, ALARA, UNSCEAR



29-09-2014 | La Dra. Jane Orient es la Directora Ejecutiva de la Asociación Americana de Médicos y Cirujanos desde 1989. Actualmente es Presidente de Médicos para la Prevención de Desastres. La Dra. Orient ha publicado más de 100 trabajos en la literatura científica y popular sobre una variedad de temas que incluyen la evaluación de riesgos, los riesgos naturales y tecnológicos y la falta de riesgos, así como la economía y la ética médicas. En su reciente e interesantísimo trabajo titulado "Fukushima y las reflexiones sobre la radiación como un arma de terror", la especialista de la Universidad de Tucson afirma que la "reacción exagerada ante los efectos de la radiación torna posible el uso de la radiactividad como un arma de terror". La tergiversación de lo sucedido en los accidentes nucleares de Fukushima y Chernóbil constituye uno de los grandes mitos del ecologismo anti-nuclear. Explica Orient que "Japón sufrió enormes e innecesarios daños humanos y económicos a causa de la reacción exagerada frente a la radiación liberada en Fukushima. De hecho, no se han producido bajas debidas a la radiación a causa de ese accidente, pese a los tremendos daños provocados por el terremoto y el tsunami. Del mismo modo, se produjeron daños económicos y humanos enormes como resultado de la reacción exagerada frente a la catástrofe de Chernóbil". Organizaciones como Greenpeace, entre otras del estilo, han contribuido enormemente a desinformar y atemorizar a la población (afectada o no) en relación a los efectos de la radiación, especialmente basándose en el denominado "modelo lineal sin umbral" (1959), modelo teórico que hoy por hoy carece de todo sustento científico. Creemos que la entrevista a la Dra. Orient, entre otras que iremos publicando en igual materia, constituyen los primeros aportes en la Argentina a un debate serio y responsable en torno a la energía nuclear y el destierro de los principales mitos del ecologismo anti-nuclear en nuestro país.


1) ¿Considera Ud. que se verifica actualmente en el mundo un renacer de la energía nuclear?
La respuesta es sí y no. China está construyendo rápidamente plantas de energía nuclear. Estados Unidos no ha construido ninguna nueva en 30 años. Supuestamente hay algunas plantas nuevas en fase de diseño, pero podría tomar décadas hasta que puedan pasar por el proceso reglamentario. Japón cerró sus reactores, y hay oposición a su reapertura. Alemania ha manifestado sus planes de cerrar todas las plantas nucleares, pero dicha decisión está empezando a enfrentar cierta oposición por el rápido aumento del costo de la electricidad y la amenaza de apagones parciales o totales. En EE.UU., la estación generadora nuclear de Palo Verde cerca de Phoenix, Arizona, sólo cuenta con 3 de los 10 reactores planeados hace décadas. NuScale en Oregón está desarrollando pequeños reactores modulares que son intrínsecamente seguros. Aunque el concepto se desarrolló por primera vez a principios del 2000, todavía no existe ninguna instalación operativa. Los obstáculos impuestos por la Nuclear Regulatory Commission son enormes.

2) ¿Cuáles de los principales mitos anti nucleares deberían ser abordados por la comunidad científica?
El primero es el modelo lineal sin umbral de carcinogénesis por radiación. El mismo sostiene que la radiación es perjudicial en cualquier dosis. Equivale a decir que si una persona toma 1000 aspirinas a la vez, morirá; entonces si 1000 personas toman una aspirina cada una, el resultado será que una persona muera. Las dosis altas de radiación, en especial a tasas altas, puede aumentar el riesgo de cáncer tardío, pero no hay pruebas de tal efecto con dosis bajas, especialmente con tasas bajas. Sin embargo el riesgo de las dosis altas es simplemente extrapolado hacia abajo linealmente a cero, haciendo caso omiso de pruebas sustanciales de que en el rango de dosis bajas, la incidencia de cáncer en realidad disminuye. La teoría ha creado toda una nueva industria de física médica con una regulación extremadamente rigurosa, basada en el concepto ALARA (As Low As Reasonably Achievable),según el cual, las dosis deben mantenerse tan bajas como sea razonablemente posible. Esto ha producido un aumento notable de los costos y ha impedido muchos usos médicos beneficiosos, además de usos industriales, de la tecnología nuclear.

En segundo lugar está el mito de que los residuos son un problema insalvable durante la generación de electricidad nuclear. Este es un problema político, no científico. El volumen de residuos por unidad de energía generada es sorprendentemente pequeño, además de ser fácilmente manejable. De hecho, los "desechos" de alta intensidad no son verdaderos desperdicios en lo absoluto, sino que son un material extremadamente valioso que debe ser reciclado, o "reprocesado" para generar combustible nuclear adicional.

El tercer mito es el concepto de que una planta de energía nuclear es lo mismo que una bomba nuclear y que en realidad podría explotar como una bomba. Algunos sugieren esto simplemente porque yuxtaponen las fotografías del vapor de agua que sale de las torres de enfriamiento de una planta de energía nuclear a las del hongo de una bomba nuclear. De hecho, tal acontecimiento es físicamente imposible. Se han producido explosiones durante los desastres ocurridos en plantas de energía nuclear, pero se trata de explosiones químicas. Una posible causa es el esfuerzo por contener los gases calientes, como en una olla a presión, por temor a que una pequeña cantidad de radiación sea lanzada a la atmósfera, y esto da como resultado una explosión de hidrógeno.

3) Y luego está el mito de la radiación...
Los efectos de la radiación nuclear no son un misterio. Han sido estudiados en forma intensiva durante décadas. El único misterio resulta de la ignorancia y la desinformación pública. Con frecuencia se dice que la radiación es inodora, incolora e invisible, todo lo cual es cierto. Sin embargo, es probable que no haya nada más fácil de medir cuantitativamente que la radiación. Los informes sobre emisiones de radiación casi siempre omiten la información esencial acerca de la dosis real. Se prefiere citarla como un múltiplo de la radiación de fondo natural, aun cuando casi 10 veces cero continúa siendo virtualmente cero.

4) ¿Qué es la medicina nuclear y cuál es su importancia?
En realidad, me especializo en medicina interna, pero a lo largo de mi carrera he estudiado la radiación desde un punto de vista científico y médico. Las partículas radiactivas son indispensables en las ciencias médicas. La cristalografía de rayos X fue parte de mi investigación cuando me especialicé en química. La medicina nuclear consiste en el uso de materiales radiactivos, y ahora tenemos la tomografía computadorizada asistida por radiografía: un enorme avance diagnóstico. La radioterapia en altas dosis es una parte indispensable de la oncología. La radiación es parte del mundo natural en el que vivimos. La exposición superior al promedio al radón o a otras fuentes de radiación natural se asocia con tasas más bajas de cáncer, como ha sido determinado en meticulosos experimentos que en realidad estaban tratando de detectar riesgos más elevados. Bien entendida, la radiación no es más de temer que otros avances tecnológicos como los vehículos de motor o la electricidad misma. Y los beneficios son enormes. Claro que hay peligros y estos dependen de la dosis, pero el historial de seguridad de la industria nuclear y de la salud de los trabajadores es muy bueno.

5) Usted publicó en el Journal of American Physicians and Surgeons (Volume 19; Number 2 - Summer 2014. http://www.jpands.org/vol19no2/orient.pdf) un interesante artículo titulado "Fukushima y las reflexiones sobre la radiación como un arma de terror". ¿Podría resumirnos sus hallazgos?
El tema principal del artículo es que la reacción exagerada ante los efectos de la radiación torna posible el uso de la radiactividad como un arma de terror. El efecto de los dispositivos de dispersión de la radiación, por ejemplo, podría ser la paralización de la actividad económica y el desplazamiento de personas en amplias zonas del país. Las normas de exposición permitida a la radiación se basan en el temor y son absurdamente bajas. Japón sufrió enormes e innecesarios daños humanos y económicos a causa de la reacción exagerada frente a la radiación liberada en Fukushima. De hecho, no se han producido bajas debidas a la radiación a causa de ese accidente, pese a los tremendos daños provocados por el terremoto y el tsunami. Del mismo modo, se produjeron daños económicos y humanos enormes como resultado de la reacción exagerada frente a la catástrofe de Chernóbil. En efecto, se produjeron algunas bajas debidas a la radiación en ese lugar, pero la mayoría de las personas que contrajeron la enfermedad aguda por radiación se recuperaron y luego no mostraron una mayor incidencia de cáncer. Hemos estado buscando durante décadas el exceso de casos de cáncer previstos para esa zona. De hecho, la mortalidad por cáncer puede haber sido algo menor. Hubo un mayor número de cáncer tiroideo, pero es muy posible que esto sea el resultado de las evaluaciones realizadas, porque muy a menudo el cáncer tiroideo pasa desapercibido. Las principales víctimas de Chernóbil fueron decenas de miles de bebés normales y saludables que fueron abortados en Europa debido al temor injustificado a la cantidad insignificante de lluvia radioactiva que alcanzó a Europa desde Chernóbil. Al mismo tiempo que estamos siendo protegidos en exceso contra peligros inexistentes, Estados Unidos y la mayoría del mundo, está totalmente indefenso frente a las amenazas verdaderamente grandes que resultan de la proliferación nuclear y el posible uso de las armas nucleares. Fuera de la zona de destrucción completa, la mayoría de las víctimas podrían salvarse si se capacitara a las personas en el sentido de agacharse y cubrirse si ven una luz brillante, así como para reconocer la lluvia radiactiva y usar el mejor refugio disponible durante el período en que existen niveles perjudiciales de radiación.

6) Hay radiación de fondo natural, que para los ecologistas anti-nucleares no existe. Y también hay daños en el ADN de una célula en el ser humano que son igualmente naturales.
Un Becquerel (Bq) es una unidad que mide la cantidad de material en el cual se produce una desintegración atómica o transformación nuclear en un segundo; muchos suponen que significa un potencial golpe cancerígeno al ADN. La molécula de ADN, sin embargo, no es tan estable como una vez que se creía. Se producen unos 10.000 eventos de modificación del DNA medibles por hora en todas las células mamíferas debido a causas intrínsecas, tales como especies reactivas del oxígeno. En comparación, una dosis de 1 mSv uniformemente irradiado durante un año pueda causar, en promedio, menos de 10 eventos dañinos de ADN por año, o 0,03 eventos/celular/día. Esto es de 6 millones de veces menor que la tasa de daño en el ADN ocurrido por persona naturalmente.

7) ¿Cuántas muertes por radiación hubo en Chernóbil?
De 134 personas fuertemente irradiadas, 28 murieron poco después del accidente debido a la enfermedad por radiación aguda, mientras que 106 personas permanecieron vivas. De estos 106, 22 murieron durante los siguiente 19 años, lo que da la tasa de mortalidad de 1,09% al año, es decir, ligeramente superior a la tasa de mortalidad del año 2000 en Polonia (0,98%), pero mucho menor que la tasa de mortalidad promedio en Bielorrusia (1,4%), Rusia (1,38%) y Ucrania (1,65%) también en 2000. Entre 17 sobrevivientes del síndrome de radiación aguda que murieron antes de 2001, sólo 4 ó 5 personas murieron a causa de enfermedades neoplásicas. Así en el año 2001 las muertes por cáncer representaron 24% o el 29% de todas las muertes, es decir, no es muy distinto de los valores de 23.0% para Polonia en 1999, o 25,2% en Austria y 26,1% en Alemania, ambos en 1990. Los datos son del UNSCEAR en Chernobyls Legacy: Health, Environmental and Socio-Economic Impacts; Jan 5, 2006 (http://tinyurl.com/95rdafa. Acceso en Mayo 17, 2014). Incluso, las proyecciones de cientos de muertes por cáncer que ocurrirían con posterioridad y basadas en la teoría del Linear no-Threshold model (LNT) resultan totalmente contradictorias en comparación con los casos observados en Rusia (15-30% menor la mortalidad por cáncer sólido en trabajadores de emergencia y 5% menos que a nivel población de las áreas afectadas). A propósito recomendamos la lectura del trabajo de Jaworowski Z "Observations on the Chernobyl disaster and LNT", en la prestigiosa revista científica Dose Response (http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2889503/).

8) Por el temor injustificado a un nuevo Fuskushima, Alemania ha decidido cerrar todas sus centrales nucleares en los próximos años. ¿Qué opinión le merece esta decisión?
La Energiewende alemana invirtió grandes sumas de dinero en energía solar y eólica. Esto dio por resultado que el costo de la electricidad que deben pagar los alemanes de a pie, sea el doble o el triple. Las formas de energía "renovable" requieren una enorme inversión inicial, así como grandes extensiones de tierra y no son confiables en cuanto a proveer una fuente estable de electricidad. La energía solar y la eólica desestabilizan la red, en especial la energía eólica, ya que puede fluctuar violentamente de un momento a otro. No hay modo eficiente alguno de almacenar el exceso de potencia que se genera en ocasiones. La energía eólica no ha sustituido un solo megavatio de capacidad de generación eléctrica porque se requiere reserva rodante en todo momento. Si rechaza la energía nuclear, Europa tendrá que elegir entre depender del gas natural ruso o del carbón o el lignito para generar electricidad. Debido a los elevados costos y al suministro poco fiable, muchas industrias con uso intensivo de la energía se han trasladado de Alemania, y esto probablemente sea desastroso para su economía y la economía de Europa, que en gran medida depende de la industria alemana.

Ahora bien, si hemos de afirmar que después de dos décadas de avance, las emisiones de CO2 del país están aumentando, implica afirmar que la reducción de dichas emisiones significa un progreso. El mundo industrializado tuvo un avance notable debido al uso de los hidrocarburos. El mundo en desarrollo dependerá también de estas fuentes en el futuro inmediato si quieren sacar a su población de la pobreza extrema. El pretexto para reducir las emisiones de dióxido de carbono es evitar el cambio climático. De hecho, los modelos del IPCC muestran que el efecto que tendría sobre la temperatura el cierre de la mayoría de las plantas que usan hidrocarburos, sería ínfimo. Contrariamente a su efecto casi insignificante sobre la temperatura, el dióxido de carbono tiene un efecto enorme sobre la productividad de la biosfera, como son los alimentos vegetales. El planeta se ha tornado notablemente más verde en las últimas décadas, si se lo mira desde un satélite.

9) ¿Cree que los ambientalistas antinucleares están perdiendo la batalla?
En este momento diría que no. Han captado los principales medios de comunicación, los organismos regulatorios y el sistema educativo del gobierno. Estaré dispuesta a creer que están perdiendo cuando veamos cambios en las actuales normas devastadoras y el desarrollo de nuevas plantas energéticas en un plazo razonable.

10) ¿Cuál es su opinión sobre el relanzamiento del Plan Nuclear en la República Argentina?
Los planes del sector nuclear de la Argentina suenan muy emocionantes y prometedores. Si se aplican, los países del hemisferio norte podrían estar asistiendo a una fuga de cerebros, de ingenieros y científicos talentosos a la Argentina. Les deseamos mucha suerte.



Bibliografia
- Journal of American Physicians and Surgeons (Volume 19 Number 2 - Summer 2014) http://www.jpands.org/vol19no2/orient.pdf