ÁREAS de
INVESTIGACIÓN

Medios de Comunicación y Estructura de la Información

| Entrevistas Observatorio

"No es cierto que la prensa sea realmente independiente"

Autor | Ramón Reig


Entrevistador
Federico Bernal


Palabras Claves
El País, Repsol, Caixabank, Libertad de expresión, Ley de medios, Grupo Clarín, Magnetto, Magneto



15-10-2013 | Ramón Reig es catedrático de Estructura de la Información de la Universidad de Sevilla (España). Director del Grupo de Investigación en Estructura, Historia y Contenidos de la Comunicación. En su libro Los Dueños del periodismo, dedica importantes conceptos a la Ley de Medios argentina, al Grupo Clarín y las causas de su enfrentamiento con el gobierno nacional y con una verdadera democracia de la comunicación audiovisual. Conversamos largamente con el experto para colocar a disposición del lector sus aportes más trascendentales.


1) Cita al comienzo de su libro "Los dueños del periodismo" la máxima de Thomas Jefferson "Prefiero periódicos sin gobierno, a gobiernos sin periódicos". ¿Por qué dice Ud. que no se ajusta a nuestros tiempos?
Porque es una frase idealista que presupone que la prensa es realmente independiente y eso no es cierto. Ni es cuarto poder ni es contrapoder porque está ligada al Poder que son los poderes financieros y de las grandes empresas que son además quienes controlan el poder político, por regla general. Creo que este hecho ya no sólo está demostrado sino que es una evidencia que cualquier ciudadano puede observar con motivo de la crisis de 2007 en la que Europa está sumida.

2) "El periodismo tiene dueños y, por tanto, los periodistas también", afirma en su libro citado. ¿Quiénes son los principales dueños del periodismo en EEUU?
Los grandes grupos de EEUU están vinculados entre ellos y además dependen, por ejemplo, de Murdoch (The Walt Street Jounal y Fox News). General Electric fue la propietaria de NBC hasta mediados de 2013. Steve Burke, vicepresidente ejecutivo de Comcast (en 2013 unida a NBC) es directivo de JP Morgan Chase y General Motors (Hugues Electronic) tiene una importante influencia en Direct TV, cuyo socio mayoritario es News Corp. (Murdoch). En Time-Warner está la TBS que es propiedad de Ted Turner, dueño de la CNN. Disney y McDonald tienen acuerdos de promoción mutua. El Grupo Tribune es propiedad de Sam Zell (sector inmobiliario). En 2009, Carlos Slim (Telmex, etc.) aumentó del 7% al 17% su presencia en el grupo editorial de The New York Times (máximo accionista). Ahora en 2013 es del 7%. Miami Herald, por ejemplo, es propiedad de McClapchy Corp., que posee unas 30 cabeceras en el país. Su sede está en California y sus accionistas son BNP Paribas (Banca, Francia), Bank of America, JP Morgan y diversos fondos de inversión. The New York Times anunció este mes de agosto la venta The Boston Globe y otras propiedades a John W. Henry, propietario del equipo de béisbol Red Sox de Boston y del Liverpool FC. También en agosto Jeffrey Preston Bezos -fundador de Amazon- compra The Washington Post a la familia Graham, propietaria durante 80 años. La televisión más importante de habla hispana en EEUU es Univisión que el millonario señor Saban compró a Cisneros (Venezuela) y Azcárraga (dueño de Televisa, en México). La otra gran cadena en español, Telemundo, es de NBC. La lista es interminable.
3) ¿Y en la Unión Europea?
En Inglaterra, The Independent (y otros) es propiedad del magnate ruso Alexander Lébedev, que posee en Rusia negocios agroindustriales (el mayor productor de papas del país), aeronáuticos (Aerofloft) y financieros. Lébedev fue agente de la KGB soviética. Los hermanos gemelos David y Frederick Barclay, propietarios de hoteles (el Ritz de Londres, por ejemplo) y de otras empresas, son los dueños del Daily Telegraph y su grupo. De Alemania es uno de los seis mayores conglomerados del mundo, Bertelsmann, que llegó a cooperar con los nazis y en la actualidad posee la mayor editorial del mundo -Random House- en unión con el grupo Pearson (Inglaterra, dueño de The Financial Times, por cierto). En Francia, la televisión privada más importante, TF1, es propiedad de Bouygues (construcción). El diario "de izquierdas" Libération, es de Edouard de Rothschild (Banca). El otro periódico de izquierdas -Le Monde Diplomatique- pertenece al grupo Le Monde que, a su vez, tiene como accionistas al trío de empresarios Pigasse (Banca), Bergé (industrial) y Niel (telefonía), y a Prisa (España) dominado por el capital estadounidense (Liberty) y por la banca (HSBC, BBVA, La Caixa, Santander…). El grupo fundado por Jean Luc Lagardère (industria pesada y de armamento) ha vendido casi toda su división mediática a Hearst (EEUU). Dassault (armamento) es propietario de Le Figaro. En Italia, Fiat-Chrysler, Pirelli, Mediobanca, etc., son accionistas de Rizzoli/Corriere della Sera (RCS), propietario de El Mundo (España). Es una tendencia mundial que empresas ajenas al periodismo sean propietarias de medios de comunicación.
4) ¿Cómo están jugando los "dueños del periodismo" en esta Europa en crisis, y fundamentalmente en la España de Rajoy, tan opresora de derechos y dignidades?
Primero quiero puntualizar que, a mi juicio, existe un sistema -el de mercado- que es quien oprime los derechos y la dignidad de la gente, a pesar de las indudables ventajas que posee y que ha traído a la humanidad. Ese sistema en España se sustenta en el PP y en el PSOE. En buena medida, Rajoy ha seguido lo que ya comenzó el presidente Rodríguez Zapatero. El bipartidismo PP-PSOE se ha trasladado vergonzosamente al mundo mediático y los medios nos ofrecen batallitas políticas que acaban por ser mera distracción para los ciudadanos que, al final, se hartan y abandonan el periodismo porque los medios les dicen muchas cosas interesantes pero muy pocas importantes. Esto no es potestativo de España, la crisis del periodismo no es de ahora, es de hace decenios por no decir siglos. Centrando las críticas casi en exclusiva en lo público -que debe ser vigilado- se olvida que el poder en España y el mundo está en el sector privado, dueño de los medios más masivos que, claro, como no pueden morder la mano de quien les da de comer, se limitan casi siempre a cargar contra lo público y a hablar de política superficialmente.

RECUADRO: Los megaconglomerados monopólicos en América Latina
Hoy no es de rigor científico hablar de sistema de medios en América Latina o en Europa o en EEUU. Lo hacemos por cuestiones de acotamiento y didácticas pero en nuestros días, Carlos Slim y Televisa están presentes, de manera directa o indirecta, en España (en Antena 3 TV, La Sexta TV, La Caixa, accionista de Telefónica y de Repsol) y, a su vez, Prisa está aliada con Televisa en la radio mexicana y posee mucha presencia en el mundo radiofónico de Argentina, Chile o Colombia. Murdoch y su Direct TV se alían con Cisneros en Venezuela y Cisneros y Azcárraga le vendieron ya hace años Univisión al millonario Saban (EEUU) aunque los contenidos de Univisión son asunto de Televisa y de Cisneros, sobre todo. A su vez, el fondo de inversión estadounidense BlackRock posee más del 10 por ciento de las acciones de Televisa.

5) ¿Por qué, en función de la conformación de los megaconglomerados y sus conexiones extrañas, dice Ud. que los periodistas tienen dueños?
No sé en Argentina pero en España decimos eso de "donde hay patrón, no manda marinero". Los periodistas tienen una cierta autonomía en su trabajo pero hay líneas rojas y, por desgracia, cada vez más. Y esas líneas no pueden cruzarse. He de aclarar que estoy hablando de periodismo y de periodistas, y el periodismo siempre posee ciertas dosis de trabajo propio e investigación. No estoy hablando de publicidad que se hace pasar por periodismo, de periodismo de declaraciones y de promociones ni de intrusos blogueros que son considerados periodistas y fuentes de información.

RECUADRO: ¿Existe el periodismo "independiente" (tanto en medios públicos como privados)?
Sí, existe, Internet lo hace posible pero no olvidemos que Internet tiene dueños también por muy abierta que sea. La crisis ha hecho que aumente el periodismo de investigación en la Red pero creo que sería necesaria una articulación a gran escala de todo este periodismo externo a los circuitos mediáticos comerciales que tienen un gran reto: vivir en y del mercado -que, repito, es el auténtico poder- y tener que criticarlo en sus trabajos. ¿Es eso posible? En cuanto a lo público, siempre será más independiente que los grupos privados comerciales aunque eso depende del poder político de turno. Lo público tiene sobre sí a los gobiernos y los partidos políticos, los medios privados son la consecuencia del desarrollo ancestral de una estructura de poder privada, empresarial, comercial, financiera… Hasta ahora, han sido poco transparentes.

6) ¿Los periodistas que trabajan en medios públicos tendrían menos presiones (serían más "independientes") que los periodistas de estas megacorporaciones? ¿Cómo disminuir o reducir estas presiones? ¿O tal vez con hacerlas públicas alcanza y sobra (desenmascarar al lobby)?
Repito, si los gobiernos lo permiten -y deben hacerlo- los periodistas que trabajan en medios públicos siempre serán más independientes que quienes lo hacen en medios privados. Los medios públicos -pienso en España, el caso que más conozco- están, en teoría, supervisados, por ley, por los parlamentos, por los consejos audiovisuales, por los consejos de administración, por los redactores y los sindicatos, por los ciudadanos. Siempre hay más esperanza de cambiar, para mejor, a los medios públicos que a los privados. Los privados, con el argumento de que lo son y de que es su dinero, vulneran constituciones y son muy opacos al tiempo que le piden transparencia a todo el mundo público. Se aprovechan de que hemos demonizado la palabra "público" cuando, en el fondo, todo es público: ¿quién consume los productos publicitarios de que se nutre lo privado? Todo el mundo. ¿De dónde viene el dinero de los créditos bancarios que reciben los grupos privados? Del dinero de todos. Si una gran empresa privada se declara en quiebra no responde de sus posibles responsabilidades. A gran escala, ¿qué es exactamente lo privado? Compárense los derechos de los periodistas públicos y los de los que trabajan para medios privados. ¿Cómo reducir las presiones de los lobby? Lo diré claramente: la información y el periodismo son algo demasiado importante como para dejarlo en exclusiva sometidos a la ley de la oferta y la demanda, el Estado debe intervenir pero el reto es no coartar la libertad de expresión de los medios privados que sin duda deben existir. Es un asunto complicadísimo.

RECUADRO: "Libertad de expresión" y "Libertad de prensa"
Como madre, libertad de expresión no hay más que una. Y eso significa dejar trabajar a los periodistas tranquilos, según su profesionalidad y su conciencia aunque su trabajo moleste a los propietarios de los medios en los que trabajen. El periodista tiene que trabajar caiga quien caiga, yo no le digo a un cirujano cómo debe operar, que no les digan a los periodistas desde los grupos de poder qué y cómo tienen que escribir. Esto hoy puede parecer utópico pero sólo aspirando a lo más utópico podemos conseguir mejorar la situación. En cuanto a libertad de prensa, es el derecho de todos los seres humanos a tener sus medios de comunicación y no permitir que "el dinero llame al dinero" y todo se concentre en tan pocas manos que al final no tenemos en los medios un reflejo de la sociedad sino una dictadura sutil y maquillada.

7) Existe un nuevo concepto: el de libertad e igualdad en el acceso del ciudadano a la información. ¿Cuál es su importancia?
Eso no es nuevo, ha estado siempre ahí en la era contemporánea, lo que sucede es que ahora, con las nuevas tecnologías, se habla más de ello. Pero no se olvide que acceso es una cosa y participación en la información es otra. Y que el ciudadano posee la obligación de formarse antes y durante su acceso a la información. Es verdad que los ciudadanos ahora poseen más voz pero no nos engañemos demasiado: la mayoría de la gente accede a la información para evadirse, para "jugar", y además existe la llamada brecha digital que tiene varios aspectos: quien tiene más dinero y formación puede acceder a mayor información y formación. Pero el problema de fondo es que se puede tener más acceso a la información pero si no se sabe qué hacer con esa información, ¿para qué tanto acceso? En nuestros días ha hecho fortuna el concepto infoxicación, utilizado, como pionero, por el profesor Alfons Cornella. Se trata de algo parecido a lo que ya dijo hace decenios Umberto Eco: hoy se censura por hiperinformación, es decir, según mi entender, el acceso a la información sin un método y sin un fin, llevan paradójicamente a la desinformación, al analfabetismo funcional. Arrebátale a la gente el método para entender la vida y ya puedes jugar con ella a la democracia todo lo que desees.

RECUADRO: El Grupo Clarín
Es un claro ejemplo de macroempresa ligada a cierto poder político ancestral y viceversa. Comprendo que se enfrente al gobierno argentino porque le están tocando sus privilegios y todo poder tiene la obligación de defenderse cuando se siente atacado. Como suele sucederle a los poderes mediáticos que van mucho más allá de su cometido, interpreta los acontecimientos según sus intereses y cree hablar en nombre de los ciudadanos y de la libertad de expresión sabiendo que lo hace por meros intereses mercantiles. Estaba acostumbrado incluso a poner y quitar presidentes, eso por desgracia es demasiado normal en el mundo. En Argentina, por ejemplo, impulsa la revista Elle, hasta hace poco tiempo propiedad de Lagardére, un grupo que logra suculentos contratos armamentísticos del gobierno francés y que acaba de vender sus acciones en el conglomerado europeo EADS, impulsor de Airbus y de Airbus Military y competencia directa de Boeing y de otras marcas estadounidenses. Clarín posee un monopolio del papel junto a La Nación y mantiene un acuerdo de colaboración con Prisa. Ha estado asociado con Telefónica y Disney (Patagonik Film Group), se saben sus conexiones con Golman Sachs… Mire, lo de menos es no ya si tiene esas conexiones, lo importante es el hecho de fondo: no hay empresarios del periodismo y la comunicación, no hay contrapoder en la comunicación porque la comunicación más influyente es un elemento del Poder financiero-empresarial y cuando algún gobierno democráticamente elegido se enfrenta a esta realidad debe atenerse a las consecuencias, de ahí que la mayoría de los gobiernos del mundo no quiera complicaciones, por eso la frase de Jefferson no tiene sentido ya.

11) ¿Existen ejemplos de la Ley de Medios argentina a nivel mundial?
Leyes o disposiciones similares existen en EEUU, en la Unión Europea y en España en particular. El caso es hacer que se cumplan. En Alemania, la UE intentó frenar la actividad conjunta monopólica de sus dos grandes grupos mediáticos: Bertelsmann y Axel Springer. No lo ha logrado del todo. En EEUU, la Federal Communications Commission (FCC) intenta frenar la concentración mediática sin lograrlo. En teoría, la FCC es independiente pero su presidente lo designa la Casa Blanca y además el Senado posee un papel muy activo, de manera que, por ejemplo, determinados senadores republicanos trabajaron para que la Fox de Rupert Murdoch se implantara en EEUU. Algunos conglomerados mediáticos como Time-Warner han aportado dinero en campañas electorales. En España, la ley de televisión privada, de 1989, comenzó limitando al 25% máximo, la propiedad de una cadena. Hoy se puede tener el 100% de las acciones. Berlusconi controla más del 70% de las acciones de Mediaset España, acompañado por Prisa y Telefónica.

RECUADRO: De la Ley de Medios de la República Argentina a la renacionalización de YPF
El problema en Argentina es más de fondo porque ha aparecido un poder político, legitimado en unas elecciones libres, que, por lo que observo, no se ha querido postrar ante la estructura mundial de poder. En EEUU, España y otros países, ya he dicho que el sistema bascula sobre dos grandes partidos que no ponen en aprietos graves al poder real, al que manda, porque una cosa es gobernar y otra mandar. Cuando el gobierno argentino nacionalizó YPF, la prensa de referencia en España estalló en críticas. ¿Por qué? Al margen de patriotismos, es que YPF pertenecía a Repsol y entre los accionistas de Repsol están Caixabank, BBV y Sacyr (conectadas a Prisa/El País, Telefónica y el grupo Vocento, editor del diario Abc, que ha tenido también alianzas con Clarín). Prisa y Telefónica (dueña de Telefé) se están viendo perjudicados por la ley argentina sobre los medios de comunicación. Lo de menos es el rigor del mensaje, lo importante es que sirva a sus dueños.

12) Hace 4 años que la Ley de Medios no puede ser aplicada en su totalidad...
No deseo inmiscuirme en asuntos internos de Argentina, en México, hacerlo está penado por la Constitución de aquel país y he de tener cuidado cuando he dado clases allí. Sólo le digo que cuando un poder está ahí desde hace aproximadamente un par de siglos, aliado con otros poderes internacionales, lo va copando todo y cuando llega otro poder que desea mandar además de gobernar (porque para eso lo han elegido los ciudadanos, no para servir a nadie en particular) lo pasa muy mal.

13) Finalmente y luego de esos mismos 4 años, la Corte ha declarado constitucional a la ley
El fallo de la Corte Suprema de Argentina me parece un acierto porque abre la oportunidad a otras corrientes de opinión que deben reflejarse en los medios de comunicación. Ahora el reto del gobierno argentino es velar para que realmente exista pluralidad en los medios porque tendemos a entender por pluralidad la voz de las dos fuerzas más relevantes de un país. Casi todos los países llamados democráticos se asientan en un sistema (el mercado) sostenido por dos partidos que se diferencian en matices políticos, no en la esencialidad de sus mensajes (sobre economía, sociedad o política exterior). Si se estimula esa esencialidad tendremos pluralismo, lo otro es un falso pluralismo. También se deben estimular los programas de entretenimiento pero con un fondo cultural y formativo, lo cual no significa que tengan que ser aburridos.