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La historia de la prohibición nuclear en Australia

Autor | Ben Heard


Palabras Claves
Australia, prohibición nuclear, contaminación, energía nuclear, gases de efecto invernadero, ecologismo



19-11-2014 | Pocas personas, ya sea en Australia o en todo el mundo se dan cuenta de que la energía nuclear está legalmente prohibida en Australia, a pesar de ser el mayor exportador de uranio del mundo. Esto es lo que pasó.


No hace mucho tiempo, mientras realizaba investigaciones para una presentación para mis alumnos, me encontré con el artículo de la Ley de Protección del Medio Ambiente y Conservación de la Biodiversidad que describe la prohibición de la energía nuclear en Australia. Lo subí al blog como un post rápido sin pensar demasiado. Generó bastantes respuestas y discusión. Claramente, esto justificaba una investigación más profunda.

Desde la prohibición de la energía nuclear, mientras en todo el mundo cobraba impulso la construcción de centrales nucleares, Australia puso en funcionamiento centrales de carbón de 2,5 GW, está construyendo otra de 3,2 GW, y extendió la vida de la central de 1,6 GW de generación de lignito en Hazelwood, Victoria. Hemos puesto en funcionamiento nuevas centrales de gas por 4,6 GW, y se están construyendo otros 550 MW. Al parecer, nuestra prohibición de armas nucleares en 1998 reforzó aún más nuestra dependencia de los combustibles fósiles. Esta dependencia aumentó un 18% las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de la producción de electricidad desde 1998 (Sistema de Información sobre Emisiones de Efecto Invernadero de Australia).



¿Cómo se logró esta prohibición?
Australia Meridional ha sido llamada la Arabia Saudita del uranio. Este estado de 1.650.000 habitantes contiene aproximadamente el 27% (1) del uranio económicamente viable del mundo. En comparación, Canadá y Kazajstán tienen cada uno un 10% de uranio económicamente viable. En Australia Meridional existen cuatro minas (Olympic Dam, Beverley, North Beverley y Honeymoon) que extraen y refinan el mineral de uranio para transformarlo en óxido de uranio y exportarlo al mundo. El Departamento de Estado de Recursos y Energía (DMITRE por sus siglas en inglés) menciona otras cuatro minas de uranio en etapa de desarrollo.

Cada libra de torta amarilla producida, se exporta a los reactores nucleares civiles de los Estados Unidos, Rusia, China, Europa, Corea del Sur y Japón. Ni una pizca queda en Australia Meridional para obtener mayor valor agregado, o para proporcionar electricidad sin emisiones de carbono. Tenemos una gran reserva de combustible que, por unidad de masa, produce más energía de lo que el gas, el carbón, el petróleo y la biomasa producirán nunca, y además, al hacerlo, produce cero emisiones de CO 2. En un mundo consciente del cambio climático y la contaminación, el uso de la energía nuclear parece una obviedad. Pero incluso si quisiéramos hacerlo, ahora mismo no podríamos. Es contra la ley, y ha sido así desde 1998.

Es probable que usted imagine que una decisión con consecuencias tan profundas, es un asunto dramático que ha dado lugar a mucha controversia, durante un tiempo prolongado. De ser así, la verdad seguramente lo sorprenderá.

¿Por qué se prohíbe utilizar reactores de energía nuclear en Australia?
La respuesta reside en el contexto histórico de la producción eléctrica de Australia y en el movimiento anti-nuclear dentro del Senado durante la década de 1990.
Durante el auge de los reactores nucleares en las décadas de 1960 y 1970, Australia era un país relativamente pequeño de entre 10 y 14 millones de habitantes y nuestras necesidades de energía podían satisfacerse utilizando los abundantes depósitos de carbón y de gas de cada Estado, a fin de generar electricidad. Hubo una propuesta de construir un reactor en Jervis Bay, pero al cambiar el gobierno este plan se desechó, sobre la base de la existencia de fuentes baratas de carbón y de gas en la región, y las limitaciones fiscales.

En 1998, el parlamento australiano debatió y votó la legislación necesaria para centralizar la tarea de protección contra la radiación y la seguridad nuclear en un órgano regulador independiente. Antes de esta legislación había dos agencias reguladoras, el Laboratorio de Radiación de Australia y la Oficina de Seguridad Nuclear, que tras la aprobación de los proyectos de ley se convertirían en el Organismo Australiano de Protección contra la Radiación y de Seguridad Nuclear (ARPANSA por sus siglas en inglés) (2) regida por la Ley Australiana de Protección contra la Radiación y Seguridad Nuclear de 1998 (Commonwealth) (3). Es en esta parte de la legislación destinada a crear un entorno normativo donde los materiales y dispositivos radiactivos se manipulen de manera segura, que surge la prohibición absoluta respecto de la energía nuclear.

El artículo 10 de la Ley ARPANSA de 1998 establece: Prohibición en determinadas instalaciones nucleares, lo siguiente:
(1) Ninguna disposición de la presente Ley debe ser utilizada para autorizar la construcción o explotación de cualquiera de las siguientes instalaciones nucleares:
(a) una planta para la fabricación de combustible nuclear;
(b) una central nuclear;
(c) una instalación de enriquecimiento;
(d) una instalación de reprocesamiento;

Un artículo similar surge de la Ley de Protección del Medio Ambiente y Conservación de la Biodiversidad de 1999 (Commonwealth) (Ley EPBC por sus siglas en inglés) (4) en virtud del artículo 140A (1) (a) - (d), que fue copiado cuando se creó la Ley EPBC.

¿Cómo hemos llegado a esta prohibición absoluta?
Todo comienza durante el itinerario que siguió el proyecto de ley ARPANS por el Parlamento Federal en 1998. Deben destacarse los dos primeros elementos contextuales clave en este momento y lugar:
1) Existe un fuerte trasfondo de activismo anti-nuclear en Australia y, en tal sentido, el hecho de decir algo que contuviera el menor atisbo de apoyo a la "palabra N" sumiría a todo hombre o mujer antinuclear, y hasta a sus perros, en la refriega. Así que se percibe como un cáliz envenenado para la política australiana.
2) Durante la década de 1990 Australia estaba tomando nota acerca de las pruebas nucleares francesas en el Pacífico, el incidente del Rainbow Warrior, el proceso de emplazamiento de un repositorio localizado de nuestros residuos médicos y de la industria nuclear, y la filtración de un proyecto de emplazamiento para el combustible gastado y el material de desecho de las armas nucleares dispuestos en Australia por Pangea Resources. Una historia detallada se puede encontrar aquí (5).

El proyecto de ley ARPANS ingresó al parlamento el 8 de abril de 1998 con la intención de fusionar el Laboratorio Australiano de Radiación (ARL) y la Oficina de Seguridad Nuclear (NSB) en un solo organismo, ahora conocido como Organismo Australiano de Protección contra la Radiación y de Seguridad Nuclear (ARPANSA), y a fin de introducir controles regulatorios en todas las actividades de seguridad radiológica y nuclear.

El proyecto de ley fue aprobado por la Cámara de Representantes el 12 de noviembre de 1998 después de un receso debido a una elección federal en el mes de octubre. El debate en la Cámara de Representantes se centró principalmente en la sustitución del reactor de Lucas Heights y las repercusiones que podría tener.

En ese momento el Senado se encontraba en la misma situación en la que se encuentra ahora, en la que un partido minoritario tiene el equilibrio de poder en cuestiones partidarias. El partido Demócrata y el partido Verde de Australia tuvieron este equilibrio de poder y ambos compartieron las políticas anti-nucleares. Es este equilibrio entre el poder y la política el que facilitó la introducción de una enmienda presentada por el Partido Verde para prohibir de plano la energía nuclear. Antes de que se hicieran las enmiendas, el proyecto de ley fue enviado al comité para escuchar a los expertos y a las partes interesadas en el proyecto de ley.

El debate y las preguntas a los expertos en el comité del Senado consistió en una breve audiencia de medio día con presentaciones y testimonios de las partes interesadas en la industria nuclear, en el municipio donde se encuentra ubicada la central nuclear de Lucas Heights, y los defensores de la posición anti-nuclear.

Después de dos días esta comisión presentó un informe en el que planteaba la necesidad de enmendar la definición de instalación nuclear, y que el informe de los partidos minoritarios señalaba que debería incluir también la prohibición de la energía nuclear.

La enmienda de los Verdes se votó sin una división formal (un registro de síes y noes) y se aprobó solo por votación oral. En otras palabras, ningún senador puso su nombre en el registro, ya sea a favor o en contra. Sin embargo las enmiendas introducidas a la ley en el Senado, hicieron que se enviara nuevamente el proyecto de ley a la Cámara de Representantes para ser votado por última vez. El proyecto de ley fue aprobado por unanimidad por la Cámara de Representantes.

Después de una reunión del comité de tres horas y media, se redactó un informe de varias páginas, después de debatir dos días, una hora y 36 minutos la recomendación posterior a la prohibición, y seis minutos después de examinar las enmiendas (ver cronología detallada más abajo) se decidió que Australia no debía avanzar por el camino nuclear.

Australia prohibió la energía nuclear sobre la base de la posición ideológica de una minoría y de un estigma debido a una mala interpretación.

Por otro lado, sólo ocho años después, en 2006, la energía nuclear volvió a entrar en el panorama político, antes de las elecciones de 2007. En noviembre de 2006 el gobierno australiano publicó el siguiente informe de la Comisión Permanente de Industria y Recursos: Uranio de Australia - Combustible respetuoso con el medio ambiente, para un mundo hambriento de energía (6)

* Originalmente publicado por el autor en Septiembre de 2012, en Decarbonisesa.com
Cedido sus derechos para su reproducción completa por OETEC. Traducción OETEC.



Bibliografia
(1) http://www.arpansa.gov.au/
(2) http://www.comlaw.gov.au/Details/C2004A00383/Download
(3) http://www.comlaw.gov.au/Details/C2004A00485/Download
(4) http://www.aph.gov.au/About_Parliament/Parliamentary_Departments/Parliamentary_Library/pubs/BN/2011-2012/RadioActiveWaste
(5) http://catalogue.nla.gov.au/Record/3883835