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Teléfono para Krugman: el "IPC de Cavallo" le vendió gato por liebre

Autor | Belen Ennis


Conflictos de Interes
La autora no manifiesta conflictos de interés


Palabras Claves
Paul Krugman, inflación, IPC, Billion Price, Inflación Verdadera, Alberto Cavallo, ortodoxia, heterodoxia, monetarismo, emisión



21-11-2014 | Paul Krugman, economista estadounidense y premio Nobel de Economía, cercano al neo-keynesianismo, decidió no ser tan keynesiano si se trata del desarrollo de los países emergentes, periféricos, semi-coloniales o como queramos denominarlos. Parece ser que cuando estas medidas económicas tienen aplicación en un país como la Argentina, la teoría de Keynes ya no suena tan conmovedora.


En el "Congreso de Responsabilidad Social", realizado en Buenos Aires, Krugman destacó que "es bueno preocuparse por la justicia social, por la desigualdad, por el estado de los trabajadores, por el destino de los pobres pero debe hacerse de una manera muy realista. No significa que siempre debamos ser ortodoxos en la economía pero sí significa que a veces uno tenga que ser algo ortodoxo" y agregó que en la Argentina "el problema es que se mantuvo la heterodoxia durante demasiado tiempo con políticas distintas y a veces sí se necesitan aplicar las reglas a la antigua". ¡Paren las rotativas! Nuestro país está siendo más heterodoxo de lo que el Imperio es capaz de tolerar y la solución que proponen sigue siendo la misma de siempre: ajuste, disminución del consumo y reducción de la inversión estatal. La propuesta no pertenece al ex presidente de los EEUU George Bush, lo cual no nos asombraría demasiado, sino que es sostenida por el keynesiano de Paul Krugman al afirmar que "la Argentina -habiéndose beneficiado enormemente de políticas heterodoxas después del colapso de su régimen cambiario en 2001- continuó siendo heterodoxa por demasiado tiempo y ahora está experimentando el clásico problema de país en desarrollo, con un persistente déficit fiscal que se está monetizando (financiándose con emisión) porque carece de acceso a los mercados de capitales, lo que lleva a una persistente inflación y problemas en la balanza de pagos. La impresión de dinero y el gasto deficitario que recomendé para EEUU se ha ido un poco de las manos en la Argentina".

Antes de continuar y porque no nos interesa escribir sólo para entendidos, es hora de aclarar qué significan la ortodoxia y la heterodoxia en economía. Cuando hablamos de ortodoxia económica nos estamos refiriendo a una explicación monetarista de la inflación que afirma que un aumento en la cantidad de plata circulante se traduce inmediatamente en un aumento sostenido de los precios, es decir, en un proceso inflacionario. Qué es lo que recomiendan los economistas para estos casos: recortar el gasto, controlar la emisión de moneda y enfriar la economía. La consecuencia es el ajuste: menos salarios, menos jubilaciones, menos inversión pública, menos crecimiento económico, etc. Medidas que afectan directamente la calidad de vida de cualquier ciudadano promedio.

Como contrapartida a la ortodoxia se encuentra la heterodoxia económica. Esta corriente afirma que el aumento sostenido de los precios o la inflación no responde a un problema de emisión monetaria o de gasto público descontrolado. Para los heterodoxos el proceso inflacionario está relacionado no tanto con un problema en la demanda (la capacidad de consumo de la población) sino con la concentración de la oferta (bienes y servicios que se venden en el mercado) en pocas manos. Un caso típico está dado por los sectores empresarios dueños de oligopolios alimenticios, por ejemplo, que se encargan de fijar los precios de los productos o de aumentarlos sin tomar en consideración las negociaciones salariales en paritarias. Así, los costos de producción son reabsorbidos nuevamente por los trabajadores. Para las corrientes heterodoxas la solución a la inflación no es el ajuste o la disminución de la demanda sino la diversificación de la oferta, es decir, la promoción de la competencia empresaria con el fin de ponerle un freno a las arbitrariedades y especulaciones de los oligopolios y monopolios privados que se dedican a cartelizar los precios.

Volvemos al tema que nos ocupa. Paul Krugman podría entrar dentro de esta última corriente teórica, la de los heterodoxos, tanto por su adscripción a la teoría keynesiana como por su apoyo al Estado de Bienestar. Lamentablemente cambió de parecer ni bien pisó suelo argentino. Para el premio Nobel de Economía los grandes problemas de nuestro país son dos: el gasto público y la inflación. Tenemos a un keynesiano criticando las políticas de inversión pública y el fomento al consumo. Paradójico. El propio Krugman lo confirma al decir que "si alguien empieza a gritar que estoy siendo inconsistente diciendo que el déficit y la emisión monetaria son un problema en la Argentina porque esas son las mismas políticas que yo quiero en Estados Unidos, la respuesta es sí".

El único culpable de la inflación sería el Estado Nacional al encargarse de emitir moneda, estimular el gasto público e incrementar la demanda y todo esto no haría más que generar un proceso inflacionario incontrolable. Para Krugman "la inflación oficial está muy subestimada", o sea, el IPC oficial es poco creíble. Más allá de esto, lo paradójico del asunto fue la decisión de utilizar el IPC privado "Inflación Verdadera", organismo que se encarga de fijar un índice de precios paralelo al oficial alegando que constituye "un intento de producir una medida independiente de la inflación de la Argentina". ¿Sabrá Krugman qué es y a quien responde "Inflación Verdadera"?

Si el premio Nobel de Economía busca claridad, objetividad e independencia en los datos le informamos que agarró por una ruta equivocada. No nos gustaría que Krugman, que tan ejemplarmente ha criticado el accionar de los Fondos Buitres en nuestro país, se transforme en una presa fácil de la manipulación de datos realizada por las fuerzas neoliberales locales, fuerzas que son, vale aclarar, verdaderamente contrarias a los planteos de la heterodoxia económica keynesiana defendida por Krugman.

Son varias las cuestiones a aclarar. Empecemos por contar que "Inflación Verdadera" es un índice de precios que se crea en 2007 para ofrecer datos alternativos al IPC oficial (INDEC) con el argumento de que desde esa fecha el INDEC estaría siendo "intervenido" por el Gobierno Nacional y, por lo tanto, los datos inflacionarios arrojados por dicho organismo serían manipulados desde entonces. El trabajo que realizó en Argentina "Inflación Verdadera" sentó las bases para la creación del "Billion Prices Project" ("Mil Millones de Precios") -promocionado por el MIT (Massachusetts Institute of Technology) y por la revista de economía "The Economist"- una iniciativa que se encarga de medir precios para mas de 40 países. ¿Sabrá Krugman que este índice es uno de los más consultados por dos de los diarios más "independientes" del país como Clarín y La Nación? Traemos para el caso una nota que salió publicada en uno de ellos el 3 de Agosto de 2008 bajo el título "Una página web dice medir la inflación real". Dicho artículo comentaba que la idea de crear "Inflación Verdadera" "surgió durante la investigación de doctorado de un joven economista argentino -que pidió con insistencia mantenerse en el anonimato- en una de las universidades más prestigiosas de los Estados Unidos (…) necesitaba para su trabajo datos fieles sobre la inflación argentina, pero no confiaba en el INDEC. Se juntó entonces con colegas amigos y resolvieron relevar por sí mismos los precios y elaborar un índice de inflación que pudiera ser consultado en forma transparente por cualquier persona con acceso a una computadora" (adjuntamos el link de la nota para el que quiera consultarlo de primera mano: http://www.lanacion.com.ar/1036053-una-pagina-web-dice-medir-la-inflacion-real).

¿Sabrá Krugman quién es aquél joven economista argentino que creó "Inflación Verdadera" y que pidió, insistentemente, mantenerse en el anonimato? Si no lo sabe, se lo contamos. Empecemos por el nombre: Alberto. Se recibió de economista en la Universidad de San Andrés, completó su maestría en el MIT y se doctoró en Harvard. Un señorito inglés. Pero la cosa cambia un poco cuando vamos con el apellido: Alberto no es sólo Alberto, es Alberto Cavallo. El cerebro y fundador de este índice de precios es, ni más ni menos que uno de los hijos de Domingo Cavallo. ¡Qué maravilla, el padre del Corralito y del Megacanje es también el padre del "MIT-Boy" que creó un organismo paralelo de medición al índice de precios oficial porque éste último, supuestamente, era poco confiable! Podemos quedarnos tranquilos, hemos encontrado la fuente eterna de la credibilidad y la objetividad.

Suena muy lindo decir que Alberto Cavallo diseñó "Inflación Verdadera" porque estaba buscando un tema de tesis doctoral o porque le preocupaba la inflación argentina pero lo que verdaderamente le interesó siempre a Alberto (y a su papa también) fue buscar una manera de restarle credibilidad al gobierno con el fin de desestabilizarlo.

Nadie niega que exista un aumento sostenido de precios. Lo que estamos pidiendo es que se aclare quién es el que está detrás de las mediciones y que se realice, además, un análisis profundo acerca de las causales de la inflación.

Creemos que cuando se recurre al fantasma de la inflación, que tanto miedo provocó en los 80, el objetivo que se persigue es crear las condiciones sociales que permitan volver a los 90, esto es, ofrecer una solución al problema inflacionario desde medidas neoliberales. Si nos quedamos con lo que dice Krugman y con el gráfico de "Inflación Verdadera" que utilizó en su disertación nos podemos comer el sapo de que la inflación es culpa del gasto público y la emisión de moneda y que, por tanto, la solución pasa por ajustar y disminuir la capacidad de consumo de la población. El neoliberalismo sólo puede bajar la inflación a costa de los salarios, las jubilaciones, las pensiones, las asignaciones, las paritarias, las inversiones públicas, etc. Esto es lo que "Inflación Verdadera" no cuenta porque no le conviene. Cuando el IPC-Cavallo asusta con las cifras de la inflación lo que está ocultando en realidad es el deseo de volver a los 90, volver a las políticas neoliberales como alternativa de gobierno, volver a Domingo Cavallo en el Ministerio de Economía haciendo crecer un 300% la deuda externa, sacándole los ahorros a los jubilados o anunciando el recorte de salarios. Tomar por creíbles los datos que maneja un IPC que tiene como padre fundador al hijo de Cavallo significa simplemente entregarle el país en bandeja a quienes quieren dilapidar la soberanía nacional.



Bibliografia
Federico Bernal. Tiempo Argentino. Junio 2013 http://tiempo.infonews.com/nota/31209/la-cuestion-inflacionaria-segun-el-nobel-de-economia-paul-krugman

Federico Bernal. Tiempo Argentino. Junio 2013 http://www.infonews.com/2013/06/05/economia-79606-los-ipc-de-cavallo-y-macri.php

Federico Bernal. El Argentino. 2010 http://elarcondelasnoticias.blogspot.com.ar/2010/02/los-que-ganan-y-los-que-pierden-con-la.html

http://www.lanacion.com.ar/1744477-good-bye-krugman

http://www.cronista.com/economiapolitica/Paul-Krugman-La-Argentina-parece-tener-mucho-mayor-inflacion-que-la-que-admite-el-Gobierno-20141114-0116.html

http://www.infobae.com/2014/11/14/1608922-paul-krugman-cuestiono-el-populismo-la-emision-desmedida-y-la-medicion-la-inflacion-argentina