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INVESTIGACIÓN

Energías Renovables

| Artículos de opinión

¿Qué le sucede a una economía cuando es forzada a utilizar energías renovables?

Autor | Robert Bryce


Conflictos de Interes
El autor no manifiesta conflictos de interés


Palabras Claves
energías renovables, energías verdes, subsidios, tarifazo, precios de la energía, incremento, desindustrialización, Unión Europea, EE.UU., Alemania, España, Reino Unido, cambio climático, desempleo, Robert Bryce, Manhattan Institute



23-05-2016 | Alguno de los políticos estadounidenses más importantes están buscando impulsar lineamientos nacionales a fin de promover el uso de las energías renovables. Adicionalmente, y en el mismo sentido, durante los últimos siete meses tres estados -California, Nueva York y Óregon- exigieron que el 50% de la electricidad que comercializan las centrales provenga de fuentes renovables bajo el argumento de que con esto se reducirán los precios de la factura eléctrica a los consumidores al tiempo que se crearán nuevas fuentes de trabajo. Sin embargo, si los impulsores de este tipo de medidas hubieran considerado el aumento de los costos en la producción de la electricidad en Europa durante los últimos años, serían menos entusiastas a la hora de presionar por dichas políticas. De hecho, los tres países de la Unión Europea (UE) más agresivos en la promoción de las energías renovables -Alemania, España y el Reino Unido- han incrementado sus tarifas de electricidad más que cualquier otro país del bloque.


Hallazgos
- Entre 2005 -cuando la UE adoptó sus esquemas de comercio de emisiones de CO2- y 2014, las tarifas de electricidad residencial aumentaron en un promedio de 63%. En el mismo periodo, las tarifas residenciales en Estados Unidos rozaron el 32% de incremento.

- Las tarifas industriales en Europa subieron cerca del doble, tan rápido como en Estados Unidos.

- Los países de la UE que generaron mayores inversiones en sus mercados energéticos -Alemania, España y el Reino Unido-, incrementaron sus costos de electricidad con mayor velocidad. Durante el período 2008-2012, dichos países gastaron alrededor de U$D 52.000 millones en subsidios a sus mercados energéticos.

- Durante el mismo período, la tarifa residencial eléctrica de Alemania aumentó el 78%, en España creció un 111% y en el Reino Unido se disparó un 133%.

- Sólo en 2016, los hogares alemanes serán forzados a gastar U$D 29.000 millones en electricidad por fuentes renovables en un mercado valuado en U$D 4.000 millones -más de U$D 700 por hogar-.

- El incremento de la tarifa de electricidad residencial en Alemania fue de 13 centavos por kilowatt/hora -un incremento mayor al promedio del costo de la electricidad residencial en los Estados Unidos (12,5 centavos)-.

- Mientras que los países europeos fueron exitosos en materia de generación de empleo en las industrias solares y eólicas, sus políticas también representaron significativas pérdidas de trabajos en otros sectores.

- El Ministro de Energía de Alemania advirtió que la continuidad de las actuales políticas va en dirección a des-industrializar la economía del país.

Al respecto, en enero de 2014 el Ministro de Energía de Alemania declaró que su país alcanzó el límite en los subsidios destinados a las energías renovables y, por tanto, debería reducir los precios de la electricidad o correr el riesgo de avanzar hacia la desindustrialización. Para evitar este tipo de resultados, quienes se ocupan de tomar las decisiones en materia de política energética en Estados Unidos deberán realizar rigurosos análisis de costos-beneficios antes de imponer políticas de promoción de las energías renovables. Además, deberán tener en cuenta el impacto que los altos costos de la energía tendrán sobre el empleo y la competitividad industrial.

¿Un modelo europeo para Estados Unidos?
La presión que ejercen los sectores asociados al tema del cambio climático llevó a que muchos políticos estadounidenses pujen por implementar medidas energéticas del estilo europeo. En este sentido, Hillary Clinton manifestó su intención de incrementar la capacidad doméstica para la producción de energía solar en unos 140 gigawatts para el 2020, un número siete veces mayor comparado con la capacidad actual. Por su parte, Bernie Sanders también elaboró un plan energético que requerirá que los Estados Unidos produzcan el 80% de su energía a partir de fuentes renovables para el año 2050.

Asimismo, en octubre de 2015, el Gobernador de California, Jerry Brown, aprobó una ley que exige que la electricidad estatal deberá ser generada un 50% a partir de fuentes renovables hacia el año 2030. El argumento que blandió Brown en defensa de las energías renovables fue la potencial creación de aproximadamente unos 500.000 nuevos puestos de trabajo en el Estado de California.

En diciembre de 2015, el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, le encomendó al Departamento de Servicios Públicos el diseño y elaboración de un "Standard de Energía Limpia" para que a partir del año 2030 el 50% de la electricidad consumida en el Estado provenga de fuentes de energías limpias y renovables. Como parte de esta iniciativa, Nueva York planea gastar U$D 15 millones en la capacitación de alrededor de 10.000 personas en tecnologías de energías limpias.

Por su parte, en marzo de 2016 el gobernador de Óregon, Kate Brown, promulgó la ley del Senado 1547, que exige que para el 2040 las empresas de servicios públicos deberán cubrir el 50% de las necesidades de los consumidores con energías renovables.

Luego de que fuera lanzado el Plan de Energía Limpia (Clean Power Plan o CPP), la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos afirmó que las nuevas regulaciones le harían ahorrar dinero a los consumidores al mismo tiempo que crearían nuevos puestos trabajo. Para el 2030, sostiene la Agencia, este Plan le permitirá ahorrar a los estadounidenses alrededor de U$D 8 mensuales en la factura de la electricidad residencial y creará trabajos vinculados al sector asociado a la eficiencia energética, como por ejemplo nuevas fuentes laborales para operarios de fábricas dedicadas a la producción de accesorios y electrodomésticos que permitan incrementar la eficiencia energética, trabajadores de la construcción abocados a la fabricación de casas y edificios eficientes o al acondicionamiento de hogares existentes.

Los crecientes precios de la energía en Europa
Desde 2005, la UE y otros países promulgaron varias iniciativas asociadas a atemperar el cambio climático, incluyendo el comercio de emisiones y la implementación de políticas de fomento de la participación de las energías renovables en los mix energéticos. Durante el período 2008-2014, los miembros de la UE gastaron alrededor de U$D 106.000 millones en subsidios energéticos. Particularmente, tres países -Alemania (U$D 27,2 mil millones), España (U$D 11,1 mil millones) y el Reino Unido (U$D14,3 mil millones)- representaron casi la mitad del total de dicha suma. Sin embargo, fueron estos tres mismos países los que experimentaron los mayores incrementos en las tarifas de electricidad a nivel residencial. Según Eurostat, durante el período 2005-2014, las tarifas residenciales en la UE aumentaron un 63% en promedio. En Alemania, las tarifas aumentaron por un 78%, en España un 111% y en el Reino Unido alrededor de un 133%. En el mismo periodo, el incremento en la tarifa residencial fue de alrededor del 32%.



[Nota del Editor = La imagen representa el impacto de las energías "verdes" en el incremento porcentual de los precios de la electricidad para los países analizados].

Sólo en 2016, los consumidores residenciales alemanes pagarán por la electricidad producida a partir de energías renovables unos U$D 29.000 millones, electricidad que en el mercado vale U$D 4.000 millones. Si tomamos en consideración los 40,2 millones de consumidores en Alemania, los recargos producidos a partir de la generación de electricidad por fuentes de energías renovables representarán unos U$D 721 por persona.

Asimismo, los países europeos también están experimentando grandes incrementos en las tarifas industriales. Durante el período 2005-2014, los precios de la electricidad industrial en la UE aumentaron un 46%, casi el doble del incremento producido en los EEUU durante el mismo periodo. Al mismo tiempo, los precios de la electricidad industrial en el Reino Unido saltaron un 133% a 16,6 centavos por kilowatt hora, es decir, una tarifa que se ubica entre las más altas de la UE.

Sobre el mismo período, las tarifas industriales en España subieron un 84%, a 15,8 centavos por kilowatt hora. Los precios de la electricidad industrial de Alemania no han aumentado tan rápidamente por una política que exceptúa cerca de 2.000 compañías industriales energía-intensivas de los recargos que se cobran para permitir la ampliación de las capacidades de generación en materia de fuentes renovables. Sin embargo, para el 2014 las tarifas de la electricidad industrial en Alemania aumentaron un 15% con referencia a los niveles de 2005, alcanzando los 11,2 centavos por kilowatt hora. Aquellas tarifas son aproximadamente un 60% mas altas al promedio del precio de la electricidad que se destina al sector industrial de los EE.UU., que en 2014 se mantuvo en 7,1 centavos por kilowatt hora.

Una advertencia sobre la energía verde en EE.UU.
En enero de 2014, el Ministro de Energía de Alemania, Sigmar Gabriel, declaró que su país alcanzó el límite con los subsidios destinados a las energías renovables y que Alemania tendría que reducir sus precios de la electricidad o correr el riesgo de la desindustrialización. La presión por las energías renovables en Alemania ha tenido efectos significativos sobre dos de sus mayores empresas de servicios públicos, la RWE y la E.ON. Desde el 2011, las dos compañías han recortado un total de 32.000 empleos. Aún más, en el último año Siemens, una de las compañías industriales más grandes de Alemania, redujo su plantilla de trabajadores alcanzando los 4.500 despidos. La pérdida de trabajos en el sector industrial de Alemania sería aún mayor teniendo en cuenta que el gobierno de dicho país ha provisto de U$D 10.000 millones en subsidios a la mayoría de sus industrias demandantes de energía desde el año 2013.

Por su parte, la industria británica también está sufriendo. En marzo 2016 "Tata Steel" anunció que estaba planificando vender sus siderúrgicas en Gran Bretaña, un movimiento que pone en riesgo alrededor de 15.000 puestos de trabajo. Entre las razones que la compañía esgrimió se encontraban los altos costos de la energía. En la segunda mitad de 2015, los siderúrgicos y otros grandes usuarios industriales pagaron cerca del doble por la electricidad, como lo hizo el promedio de la UE.

Mientras tanto, España efectivamente ha terminado con los subsidios a las energías renovables, una medida que detuvo la expansión de los sectores solares y eólicos. Sin embargo, las empresas eléctricas acumularon U$D 32.000 millones de déficit que debe ser reembolsado, agregando sobrecostos de un 55% en las facturas de los consumidores. Los altos precios de la energía no hacen más que sumarse a los problemas económicos que ya existen en España. Durante el período 2004-2014 el PBI español creció alrededor de un 0,6% por año y la tasa de desempleo del país ahora se encuentra en un 21%.

Para evitar los resultados vistos en Europa, quienes toman las decisiones energéticas en EE.UU. deberán realizar rigurosos análisis costo-beneficio antes de implementar este tipo de políticas, teniendo en cuenta el impacto en los altos costos de la energía, el empleo y la competitividad industrial.



Bibliografia
Bryce, Robert. Issues 2016: What Happens to an Economy When Forced to Use Renewable Energy? 4 de mayo de 2016. http://www.manhattan-institute.org/html/issues-2016-what-happens-economy-when-forced-use-renewable-energy-8844.html