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| Artículos de opinión

Pobreza Energética: de Europa a la República Argentina (y su crudísimo invierno)

Autor | Belen EnnisFederico Bernal


Conflictos de Interes
Los autores no manifiestan conflictos de interés


Palabras Claves
pobreza energética, Unión Europea, Argentina, ajuste, tarifazo, invierno, leña, fundamentalismo ambiental, renovables, Reino Unido, muertes, Patagonia, calefaccionarse



09-06-2016 | En la Unión Europea definen a la "Pobreza Energética" como la imposibilidad de una familia de hacer frente a las tarifas de energía relativas al normal funcionamiento de su hogar (por ejemplo, cocinar, calefaccionarse, etc.); también se padece de este flagelo cuando determinado grupo familiar se ve obligado a destinar una cantidad excesiva de sus ingresos al pago de la factura energética. Ser "pobre" en estos términos significa entonces no poder mantener una adecuada temperatura del hogar o, por lo menos, contar con serias dificultades para hacerlo. 54 millones de "pobres energéticos" y 40.000 muertes en el último invierno por hipotermia o congelamiento es el saldo arrojado por más de un lustro de combinación entre políticas de ajuste y un fundamentalismo ambiental promotor de una desenfrenada e injustificada incorporación de las mal denominadas energías "verdes" (eólica y solar). Sólo en el Reino Unido -uno de los países con las tarifas eléctricas más elevadas- cerca de 750.000 adultos mayores se vieron obligados en el invierno de 2015 a elegir entre alimentarse o calefaccionarse. La causa de dichas consecuencias: un incremento inédito de las tarifas del orden de un 42% promedio en los últimos ocho años. Y de Europa, lamentablemente, nos trasladamos a la Argentina que padece aún peores políticas de ajuste, peor desenfreno por las mismas energías renovables y con un tarifazo que multiplica por 10 a 50 veces el del Viejo Mundo. En nuestro país, la leña comienza a reemplazar al gas (sea por garrafas o por redes) allí donde los ciudadanos no pueden adquirirlo. Pero ni en todas partes hay leña ni su aprovisionamiento es siempre posible. La "pobreza energética" se instala en la Argentina con el cambio de gobierno. En un invierno que preanuncia ser crudísimo, la "mortalidad energética" estará a la vuelta de la esquina de no retrotraerse las tarifas al 10 de diciembre de 2015, pues entre comer o calefaccionarse la primera será sin dudas la elegida. A continuación, y con la finalidad de profundizar esta cuestión desde la experiencia europea, algunos fragmentos de la entrevista formulada al investigador español Pedro Linares, Vicerrector de Investigación e Internacionalización en la Universidad Pontificia Comillas y codirector de Economics For Energy, organización especializada en el análisis económico con eje en la energía.


¿Qué es la pobreza energética? ¿Cuáles son sus causas y consecuencias?
Si bien existen diversas aproximaciones, entendemos por pobreza energética a la incapacidad de un hogar de hacer frente al coste de sus necesidades energéticas básicas. Respecto de las causas el consenso es más generalizado, siendo tres las principales: 1) un bajo nivel de ingresos del hogar; 2) la ineficiencia energética de las viviendas; y 3) el alto impacto de los costes de la energía en el presupuesto familiar. Por su parte, las consecuencias podemos clasificarlas en: 1) impactos en la salud, asociados a una temperatura inadecuada de la vivienda; 2) impactos sociales, relacionados con las barreras para una adecuada integración social; y 3) impactos económicos, tanto a nivel familiar (pobreza material) como colectivo (pérdida de productividad).




¿Existe una relación directa entre pobreza energética y pobreza general o puede haber quienes sufran de la primera sin padecer la segunda?
La pobreza energética, en cuanto pobreza, es una faceta más del problema poliédrico de la pobreza general y, por tanto, los sectores sociales que sufren más el problema son justamente los más desfavorecidos. Sin embargo, la pobreza energética presenta algunas particularidades que hacen necesario un análisis individualizado del fenómeno.

¿Cómo es que precios elevados de la electricidad afectan de forma diferente a los hogares en función de sus ingresos?
Los precios elevados de la electricidad afectan más a los hogares pobres ya que éstos dedican un mayor porcentaje de su presupuesto al consumo de electricidad. Partiendo del indicador clásico de pobreza energética del 10% (gasto en energía del hogar mayor o igual que el 10% de su renta), se observa cómo los hogares situados en las decilas de renta más bajas son los que más porcentaje de gasto dedican al consumo de electricidad. Esta situación explica también la mayor incidencia en estos hogares de la pobreza energética.

¿Qué número de familias son afectadas por esta problemática en toda la Unión Europea?
Si bien nuestras estimaciones hablan de España [Entre cuatro y doce millones de españoles se han visto atrapados por la pobreza energética, según el último informe -el tercero ya- elaborado la Asociación de Ciencias Ambientales (ACA)], recopilamos algunos datos de la literatura para otros países de la Unión. Los números que indicamos son el porcentaje de hogares en situación de pobreza energética, para el indicador del 10%: Alemania 10,5%, Francia 14,4%, Reino Unido 10,4% y 13,8% en Italia.

¿Qué acciones estatales contra la pobreza energética ha llevado a cabo la Unión Europea?
A nivel europeo, el país que más tiempo lleva trabajando en cuestiones de pobreza energética es el Reino Unido. En los últimos años, otros países de la Unión han ido avanzando también en esta línea. Las acciones que se han planteado son diversas. Algunas de ellas son la Warm Home Discount (WHD): Descuento sobre las facturas energéticas a un grupo de consumidores vulnerables; la Warm Home Discount (WHD): Descuento sobre las facturas energéticas a un grupo de consumidores vulnerables; y la Warm Front Scheme (WFS): Proporciona subvenciones públicas para la mejora de calefacción y el aislamiento a los hogares que ya se encuentran recibiendo algún tipo de ayuda pública.

¿Qué medidas ha tomado el gobierno central español de cara a solucionar el problema?
La principal medida desde el ámbito estatal para luchar contra la pobreza energética es el Bono Social Eléctrico, algo claramente insuficiente. En los ámbitos autonómico y municipal, en los últimos tiempos están surgiendo multitud de iniciativas que pretenden paliar el problema.

¿En qué consiste este Bono Social Eléctrico? ¿Cuáles han sido sus resultados?
El bono social, efectivamente regulado por el Estado (RD 6/2009), consiste en un descuento del 25% sobre la factura eléctrica al que se pueden acoger los siguientes consumidores: a) Los que siendo personas físicas, tengan una potencia contratada inferior a 3 kW en su vivienda habitual; b) Los consumidores con 60 o más años de edad que acrediten ser pensionistas del Sistema de la Seguridad Social por jubilación, incapacidad permanente y viudedad y que perciban las cuantías mínimas vigentes en cada momento para dichas clases de pensión; c) Las familias numerosas; y d) Los consumidores que acrediten formar parte de una unidad familiar que tenga todos sus miembros en situación de desempleo.

Ustedes elaboraron una reforma al Bono Social...
Bajo nuestro punto de vista, la reforma del Bono Social es una tarea prioritaria para abordar el problema de la pobreza energética de manera eficiente. Lo que proponemos es lo siguiente: 1) que comprenda los gastos en todos los combustibles energéticos, no solo los eléctricos; 2) que puedan acceder a él los consumidores vulnerables, y solo ellos (familias de bajos ingresos, con menores a su cargo, y con situación laboral inestable); 3) que se vehicule no como un descuento al precio, sino como una transferencia a tanto alzado, modulada en función de las características del hogar, utilizable únicamente para pagar gastos energéticos; y 4) que su financiación se traslade a los presupuestos públicos.