ÁREAS de
INVESTIGACIÓN

Agro, Industria y Minería

| Artículos de opinión

Baterías de litio argentinas

Autor | Diego Leandro Rubinzal


Conflictos de Interes
Los autores no manifiestan conflictos de interés


Palabras Claves
CONAE, Toyota, CONICET, CONEA, Salar de Olaroz



22-11-2013 | Bolivia, Chile y la Argentina concentran más del 60% de las reservas de litio mundiales. La importancia estratégica de este mineral radica en que torna viable la fabricación de baterías con niveles razonables de autonomía, potencia y tiempo de recarga. La experimentación en autos eléctricos se inscribe en ese terreno explicando el creciente interés de las terminales automotrices en la explotación directa de los yacimientos de litio. La explotación de este recurso natural debiera ser funcional al proyecto inclusivo alentado por el gobierno nacional. En ese sentido, la industrialización interna del litio es una de las asignaturas pendientes.


Bolivia, Chile y Argentina concentran más del 60% de las reservas de litio mundiales. Ese yacimiento se encuentra formado por el triángulo del salar de Uyuni (Bolivia), el de Atacama (Chile) y el del Hombre Muerto (Argentina). La revista estadounidense Forbes denominó a ese triángulo como la "Arabia Saudita del litio". Las reservas argentinas se encuentran localizadas en territorio jujeño (Salar de Olaroz), salteño (Salar del Rincón) y catamarqueño (Salar del Hombre Muerto). Los yacimientos argentinos de ese metal alcalino concentran alrededor del 14% de las reservas mundiales.

La importancia estratégica de este mineral radica en que torna viable la fabricación de baterías con niveles razonables de autonomía, potencia y tiempo de recarga. Esas baterías de litio permitirían una utilización a gran escala de vehículos híbridos o eléctricos. Ese tipo de dispositivos ya se emplean actualmente en teléfonos celulares, computadoras y otros aparatos electrónicos.

Julio Sevares y Juan Pablo Krzemien sostienen que "estamos entrando en una etapa de transición, entre la era del petróleo abundante y barato y la era de las energías renovables y nuevas tecnologías. Hay dos razones fundamentales que volverán inviable el modelo energético actual, centrado sobre la exploración de hidrocarburos. En primer lugar, el agotamiento del petróleo, con las consecuencias económicas y políticas que esto acarreará. En segundo lugar, el calentamiento global, que afectará a todos los habitantes del planeta".
Las posibilidades abiertas por los avances tecnológicos alejaron algunas predicciones catastróficas asociadas a la existencia de un "pico petrolero". Sin perjuicio de eso, el carácter no renovable de este recurso es un dato ineludible. La experimentación en autos eléctricos se inscribe en ese terreno explicando el creciente interés de las terminales automotrices en la explotación directa de los yacimientos de litio. En la Argentina, la automotriz japonesa Toyota está embarcada en un proyecto de explotación de las reservas minerales localizadas en la puna jujeña. Las tareas preparatorias desarrolladas en el "Salar de Olaroz" ya dan empleo a 600 trabajadores. Según la compañía japonesa, el 80% de los obreros mineros pertenecen a las comunidades originarias de la zona. Además, la automotriz sostiene que el 85% de sus proveedores de insumos y servicios son jujeños.
El director del Departamento de Recursos Metálicos de Toyota, Sugimoto Atsushi, sostiene que la producción prevista es de 17.500 toneladas de carbonato de litio anuales. Esa cantidad supera el consumo de litio anual que demanda Japón en la actualidad. La explotación es compartida con la minera australiana Orocobre y con la empresa estatal Jujuy Energía y Minería Sociedad del Estado (JEMSE). El inicio de la producción del proyecto Salar de Olaroz está previsto para el mes de agosto de 2014. También existe otro proyecto en este lugar financiado por la compañía de capitales mayormente canadienses Lithium Americas, la autopartista Magna y la japonesa Mitsubishi.

Más allá de esos emprendimientos, la explotación de este recurso natural debiera ser funcional al proyecto inclusivo alentado por el gobierno nacional. En ese sentido, la industrialización interna del litio es una de las asignaturas pendientes. En la actualidad, la mayoría de las baterías de litio son fabricadas en Estados Unidos y los países asiáticos. En esa línea, Sevares y Krzemien sostienen que "la explotación del litio no debe limitarse a la producción primaria y exportación como commodity, sino que deben realizarse todos los esfuerzos para que su extracción se convierta en la etapa primaria para el posterior desarrollos de una industria de tecnología de punta, en este caso el de las baterías y sistemas de almacenamiento de energía".
El primer paso en este sentido lo dio el físico Daniel Barraco (investigador del CONICET y ex decano de la facultad de Matemática, Astronomía y Física (Famaf) de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC)). Barraco está coordinando un grupo de científicos provenientes de distintas unidades académicas y de investigación (universidades nacionales de Córdoba y La Plata, CONICET, CONEA y CONAE) que articularon un proyecto de fabricación de baterías de litio para productos electrónicos. La planta productora se instalará en territorio catamarqueño con apoyo del gobierno nacional y la primera tanda de baterías estará destinada a los equipos del Plan Conectar Igualdad.



Bibliografia
Julio Sevares y Juan Pablo Krzemien, "El litio en la Argentina: oportunidades y desafíos de un recurso estratégico", Revista Realidad Económica Número 272, IADE, Buenos Aires.