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Breve historia de la deuda externa argentina. A propósito de una disertación

Autor | Mario Rapoport


Palabras Claves
deuda externa, neoliberalismo, empréstitos, baring Brothers, peronismo, desendeudamiento, buitres



16-10-2014 | Mario Rapoport, investigador de economía política, brindó una ponencia sobre la génesis y evolución del endeudamiento externo en la Universidad Nacional de la Matanza. Para fines de 1975, cada habitante de la Argentina debía 320 dólares al exterior. Para 2000, la suma ascendía a 3.800 dólares. ¿Estadísticas frías? Distintos teóricos demuestran que las crisis argentinas no se debieron al desorden monetario o al gasto público, sino más que nada al endeudamiento externo.


En 200 años de la deuda externa argentina, podemos distinguir tres grandes etapas. La primera es la agroexportadora, presente durante el siglo XIX y comienzos del XX, con un fuerte endeudamiento externo que en alguna medida sirvió para el desarrollo del país pero que produjo crisis financieras.

La segunda etapa- continuó el investigador- tuvo un gran desarrollo de la industrialización, con un menor endeudamiento y una mejor distribución de los ingresos. La tercera etapa, con inicio en 1976, se caracterizó como un período rentístico financiero donde el endeudamiento externo sólo sirvió para beneficio de ciertos sectores, empeorando la distribución del ingreso notablemente y con un crecimiento económico nulo.

El primer préstamo
1824 resulta un año clave para la economía argentina en materia de deuda externa. El hecho más emblemático lo constituye el empréstito de la Casa Baring Brothers, en Inglaterra, que estaba destinado para construir un puerto, una red de agua, pueblos y obras de infraestructura, pero que finalmente llegó en forma de papeles de negocio que fueron distribuidos por comerciantes ingleses a su antojo.

Del millón de libras esterlinas sólo se enviaron 560 mil, y los intereses que se terminaron pagando fueron enormes. Según afirma Pedro Agote, por cada libra que se pidió hubo que pagar 44. A esto se le sumaría la firma del tratado de Libre Comercio -lo cual fue una trampa, porque Argentina no tenía comerciantes ni barcos en Inglaterra- y la ley de Enfiteusis, que establecía reparto de tierras públicas a pocas personas, en forma de alquiler.

El resto del siglo XIX se vería marcado por varias crisis financieras y con políticas de endeudamientos constantes con Gran Bretaña, al tiempo que se fortalecía el modelo agro exportador y afloraba así la imagen de "granero del mundo".

Algunos dicen que esta es la etapa más feliz de la Argentina, pero considero que en realidad fue feliz para unos pocos. También se suele afirmar que Argentina fue una potencia para esa época, pero para ser potencia debe haber inversión en la industrialización y tener una buena redistribución del ingreso. Nada de eso ocurría el país.

De la deuda cero a las dos Argentinas
Si estudiamos la historia económica a fondo nos podemos dar cuenta que el período de industrialización, desde 1930 hasta 1970, es el que tiene mejor desempeño económico, a pesar de ciertas crisis. Tuvo tasas de crecimiento relativamente altas y una distribución del ingreso muy superior a los períodos anteriores. Durante el primer gobierno del peronismo el país logró desendeudarse totalmente, pero luego siempre existió un grado de endeudamiento en mayor o menor medida. Las políticas de intervención del Estado se aplicaron para desarrollar el sector industrial y otro tipo de actividades económicas, para incluir a los sectores menos favorecidos.

La recesión volvería con las políticas económicas de Álvaro Alsogaray y José Martínez de Hoz. Durante el último gobierno militar, lo esencial del endeudamiento ya ni siquiera sirve para el desarrollo de recursos naturales, como ocurría en el pasado, sino para el beneficio de determinados sectores especuladores que en ese momento gobernaban la Argentina y que siguieron gobernando hasta la crisis de 2001.

Durante la última dictadura militar, la deuda externa pasó de 9.700 millones de dólares, en 1976, a 45.100 en 1983, lo que constituyó un 364 por ciento de aumento. El otro gran incremento se produjo con las políticas neoliberales de los años 90, cuando la deuda pública ascendió de 65.300 a 145.289 (ver cuadro).



Además, el otro factor de peso a la hora de analizar la cuestión de la deuda externa lo constituyeron la fuga de capitales. Hubo un doble drenaje de recursos a lo largo de la historia. Durante los años 90, incluso, la fuga de capitales fue de 120 mil millones de dólares. Con lo cual podríamos afirmar que hay dos Argentina en el mundo: una tiene un Producto Bruto Interno muy similar a todos los capitales jugados en el exterior.

* Cedido por el autor los derechos de esta nota a OETEC para su adpatación y reproducción completa.